Volvo C30 D5 Summum

El C30 recibe –al igual que el S40– la caja manual de seis velocidades en el motor diésel de cinco cilindros.

Además de ofrecer una rebaja sustancial en cuanto a su precio final, propone una mejora de consumo en carretera. Hasta ahora, el Volvo C30 D5 sólo podía adquirirse con la caja automática Geartronic de cinco velocidades. Pero el compacto sueco ya contempla la posibilidad de elegirlo con un cambio manual de seis relaciones en su versión diésel más potente, la de 180 CV.La entrada de la caja manual supone una mejora y enriquecimiento en la gama por tres motivos. El primero y fundamental es que ganamos una sexta que viene como agua de mayo para rebajar los consumos en carretera. El segundo, que nos ahorramos los 2.088 euros que cuesta la automática, que pueden venir muy bien para aumentar el equipamiento, si así lo deseamos. Y el tercero, que puede ser muy interesante para aquellos conductores que todavía disfrutan de las libertades que te ofrece el cambio manual frente al automático.Por tacto, el C30 D5 resulta un coche muy agradable de conducir, gracias a la suavidad del selector del cambio y el embrague. Es un coche que, a diferencia de otros, no exige demasiado esfuerzo físico para ser conducido. El freno tiene un tacto algo esponjoso, pero agradable para aquellos conductores que busquen el confort y la suavidad en la asistencia del mismo. Confort al volante
En marcha, el C30 intenta agradar a sus ocupantes. Su orientación aburguesada deja un poco de lado la deportividad. Aun así, es un coche con el que se puede ir bastante rápido, si tenemos en cuenta las limitaciones que tiene su bastidor. En cualquier caso, para los que busquen mayor dinamismo, Volvo dispone de un chasis Sport opcional que cuesta 343 euros. Por lo demás, la dirección tiene un tacto de precisión mejorable, pero suave y agradable.

Por funcionamiento, el diésel de cinco cilindros en línea resulta más apropiado para utilizarlo en carretera que en ciudad. Los 350 Nm de par máximo ya están disponibles a menos de 2.000 vueltas. En carretera, se muestra como un rodador de largo recorrido. La mecánica se encuentra más cómoda, las vibraciones disminuyen (siempre que no nos movamos a altas velocidades) y los consumos se estabilizan sobre los 6 litros en condiciones normales.

Su carácter progresivo y “tranquilo” no debe engañarnos, las cifras reales nos hacen ver, a las primeras de cambio, que estamos ante un motor de 180 CV, que superan con creces los límites de velocidad que sufrimos en España.

Se respira seguridad
Como en cualquier otro modelo de la gama Volvo, cuando accedemos al habitáculo encontramos un buen número de detalles que nos hacen pensar que estamos ante un coche con unos niveles de seguridad que se encuentran por encima de la media. De hecho, el interior nos recibe con unos asientos que parecen fabricados a medida, siendo un ejemplo de confort y ergonomía. Tienen la sujeción y la dureza perfecta que cualquier conductor puede desear.
Toca la hora de ponerse el cinturón; éste se desliza a través de un guiado suave y eficaz, ajustando en el anclaje perfectamente. El salpicadero tiene unas formas muy suaves y redondeadas. No encontramos picos agresivos que sean una amenaza para los ocupantes en caso de accidente. También hay mucho espacio en la zona inferior del salpicadero para las piernas, algo muy importante en caso de impacto frontal.Su habitáculo tiene una arquitectura de cuatro plazas independientes, que aseguran un alto nivel de confort a todos sus ocupantes. Además, el espacio disponible en las plazas traseras es suficiente en todas sus cotas. El acceso a las mismas se ve perjudicado –en parte– por los cinturones de seguridad de las plazas delanteras, que tienden a engancharse cuando retiramos los asientos delanteros para acceder a las mismas. Si estuvieran integrados en los propios asientos, este problema estaría solucionado.Al final, la variante manual del C30 D5 nos deja un buen sabor de boca, en un coche que continúa manteniendo mucha exclusividad, y que se nos antoja como un buen compañero de viaje cuando llega la hora de realizar largos trayectos por carretera

Esta entrada fue publicada en Volvo. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario