Test-Drive: Fiat Grande Punto 1.3 JTD M-Jet 90

Escrito por Autoblog en Español
Durante algo más de una semana he tenido la oportunidad de conducir el Fiat Grande Punto, el modelo más importante de la firma italiana en Europa y que supuso el relanzamiento de la marca allá por el año 2005 cuando comenzó su comercialización.

Disponible en carrocerías de tres y cinco puertas, la gama Grande Punto cuenta con una completa gama de motores, tanto en gasolina como en diésel que se verá completada en breve con la incorporación de las versiones Abarth, más deportivas y con su propio logotipo.

En nuestra prueba hemos contado con una de las versiones más equilibradas sobre el papel, con el motor 1.3 JTD M-Jet que ya conocíamos por haberlo probado hace unas semanas en el Lancia Y. Sin embargo, los resultados no han sido los mismos, algo de lo que hablaré más adelante.

HABITÁCULO

El Grande Punto ha sido uno de los primeros modelos del segmento B en apuntarse a la moda de aumentar longitud, superando los 4 metros. Por ello no es de extrañar que su interior sea bastante amplio y confortable para cuatro adultos. El maletero, con 275 litros, no es el más grande del segmento, aunque sus formas limpias permiten aprovechar al máximo la capacidad.

Algo que me ha sorprendido, y no precisamente para bien, son los materiales empleados en el salpicadero. Para empezar todos son duros, brillan en cuanto tenemos el sol de frente y aunque el aspecto no es malo, no impresiona por calidad. Otra cosa son los ajustes, bastante mejor elaborados, tanto en las zonas visibles como en las más escondidas. En cualquier caso, esperaba una presentación superior. Al menos el tacto de los mandos de climatización y radio tienen un tacto bueno y en el habitáculo encontramos detalles muy interesantes, como la doble toma USB situada en la guantera.

La dotación de serie en nuestra unidad Emotion incluye de serie el climatizador automático de dos zonas, dirección asistida dual, elevalunas eléctricos delanteros -los traseros deberían ser de serie-, ordenador de viaje, cierre centralizado con mando, radio CD MP3, las citadas tomas USB, ABS + EBD, etc. Sin embargo el ESP es opcional, al igual que los faros antiniebla y las llantas de aleación. Teniendo en cuenta que su precio supera los 15.000 €, estos elementos deberían ser de serie.

La postura al volante me ha resultado cómoda, con un asiento que sin ser el mejor, se adapta bien al cuerpo. La sensación de espacio en las plazas delanteras es muy buena y la anchura de lo mejor del segmento. Algo que ya me ha gustado menos es la visibilidad, con un pilar A demasiado grueso y unos cristales de custodia que no sirven para nada. Si nos centramos en la visibilidad posterior, más de lo mismo. El pilar C es también muy ancho y dificulta algunas maniobras. En ocasiones he echado de menos el sensor de aparcamiento, opcional en este modelo.

A partir del próximo mes de Octubre la gama Grande Punto recibirá un pequeño restyling que apenas cambiará la estética. Lo más llamativo será la posibilidad de decorar el vehículo a nuestro gusto, una opción que ya es posible en el Fiat 500. Se estrenan stickers, fundas para la llave, etc.

Con el reajuste en la gama del Grande Punto realizado hace un par de meses, el acabado Emotion ha desaparecido en combinación con este motor, por lo que sólo se podrá adquirir en versiones Active, Racing, Dynamic y Sport, siempre hablando de la carrocería de cinco puertas. El más interesante de todos es el Racing, con una dotación sencilla pero con lo necesario y un precio atractivo.

En unos días, la segunda parte con las impresiones de conducción, mecánica y valoración final.

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