SISTEMAS DE ASISTENCIA AUDI: EFICIENCIA Y SEGURIDAD AL SERVICIO DEL CONDUCTOR

Los avanzados sistemas de asistencia a la conducción de Audi en su amplia gama de modelos contribuyen a garantizar una conducción sin estrés disfrutando de un viaje más seguro. Dispositivos que Audi puede equipar en sus automóviles, según los requerimientos de sus clientes, y que ofrecen funciones como regular la distancia con relación al vehículo precedente, ayudar al conductor a cambiarse de carril y a permanecer en el suyo o asistirle a la hora de aparcar su coche.

A lo largo de las últimas décadas, los diferentes sistemas de seguridad activa y pasiva han contribuido a que se reduzca considerablemente el número de accidentes, al tiempo que han minimizado sus consecuencias. Ahora, Audi está elevando ese progreso a nuevas cotas. Las innovadoras tecnologías de asistencia poseen la capacidad, al igual que un ser humano, de controlar el espacio que rodea al vehículo con el fin de tomar las decisiones más apropiadas y realizar las acciones necesarias de manera independiente. Los sistemas de Audi garantizan una conducción más relajada y segura. Ayudan al conductor a no bajar la guardia reduciendo su carga de trabajo al volante, aunque siempre sin liberarle de sus responsabilidades.

Entre 30 y 200 km/h, el ACC mantiene las distancias

Uno de los sistemas de ayuda al conductor es el control automático de la distancia. En la gama de velocidad entre 30 y 200 km/h, el adaptive cruise control o ACC (control de crucero adaptativo) conserva la velocidad fijada por el conductor, teniendo en cuenta la distancia con el vehículo precedente. El sistema reacciona ante vehículos que se encuentran hasta a 180 metros de distancia. El sensor del radar detecta si la distancia con el vehículo de delante está cambiando y también en qué medida lo hace.

En el caso de que el conductor desee adelantar a una velocidad superior, posee el recurso de accionar el acelerador, solapando la acción del ACC. En ese caso, el sistema continúa activo y mantiene la velocidad que había sido fijada o bien la distancia preestablecida. El sistema se desconecta siempre ante un leve toque al pedal del freno. Para volver a accionarlo, hay que actuar sobre su palanca de mando, que vuelve a restaurar la última velocidad fijada.

El efecto Doppler y la duración de la señal: Así mide el ACC

El sensor del radar está ubicado en la parte derecha, junto a la parrilla single-frame, en el interior de una estructura y con una lente de plástico. El área de escaneado del sensor abarca un ángulo de ± 8º, siendo su alcance de aproximadamente 180 metros. Los cuatro transmisores/receptores operan en la gama de frecuencia de 76.5 GHz, autorizada para señales de radio, y su frecuencia de transmisión está modulada a través de un proceso FMCW (onda continua de frecuencia modulada). Los valores medidos directamente son las diferencias de frecuencia entre las señales de radar transmitidas y las recibidas.

Los cálculos se efectúan utilizando las señales emitidas por el sensor de frecuencia de guiñada del ESP y el sensor de ángulo de giro, además de la información obtenida del radar acerca de las protecciones de la carretera (como por ejemplo los guardarraíles) y los movimientos de los otros usuarios de la vía. El sistema está integrado en la red CAN, presente en todo el vehículo y, por tanto, capaz de comunicarse con el resto de unidades de control, como el motor, la transmisión y el sistema de frenado.

Operativa y visualización del ACC

El conductor elige la velocidad que prefiere según el calibrado del velocímetro. Entre 20 y 80 km/h cuenta con indicaciones calibradas en incrementos de 5 km/h y por encima de los 80 km/h en incrementos de 10 km/h. La velocidad preseleccionada se muestra a través de LEDs en el velocímetro. El estado del sistema (encendido/apagado o “vehículo localizado”) se hace visible a través de la pantalla central del tablero, denominada FIS. El intervalo de tiempo entre el vehículo propio y el vehículo precedente puede variarse en cuatro fases (de 1,0 a 2,3 segundos), mostrándose la variación gráficamente también en el sistema de información al conductor.

También hay tres posibilidades, con arreglo al carácter dinámico del sistema (dynamic/standard/comfort), seleccionables a través de la operativa del MMI. El sistema ajusta la velocidad del vehículo acelerando o frenando hasta situarse en el programa seleccionado previamente por el conductor.

Audi braking guard: control del carril como aviso ante posible colisión

El sensor del ACC posee una función de seguridad adicional: el Audi braking guard. Ante el riesgo de una colisión con el vehículo precedente, el sistema avisa al conductor en dos fases. En primer lugar, a través de un tono de aviso y una señal luminosa que proyecta de manera simultánea en el tablero de instrumentos. Como medida de precaución adicional, el ESP genera un cierto grado de presión en el sistema hidráulico en esta fase, para facilitar que esté disponible toda la capacidad de frenado del vehículo, por si el conductor reacciona actuando sobre los frenos.

Si no se produce reacción alguna por parte del conductor, el propio sistema ejerce presión en el sistema de frenado, avisando a continuación a través de ostensibles vibraciones. Ello sólo hace aminorar la velocidad ligeramente, pero el piloto lo siente como una sacudida repentina y, por supuesto, tiene como objetivo ser un aviso de alerta. Los múltiples ensayos realizados por Audi confirman que éste es un método de aviso altamente eficaz. Si el conductor acciona los frenos, toda la potencia del sistema está a su disposición de manera inmediata e incluso una presión titubeante sobre el pedal provocará que el asistente hidráulico de frenada (HBA) accione los frenos con la máxima intensidad.

El Audi braking guard permanece activo incluso en el caso de que se desactive el ACC. Eso sí, tanto el aviso preliminar como la función completa de aviso de frenado pueden desconectarse por separado a través del MMI, siguiendo la filosofía de Audi de concederle al conductor el grado de control sobre el vehículo que más se ajuste a sus necesidades.

Audi side assist: mirando hacia atrás de reojo

El Audi side assist también echa mano de la tecnología inteligente de radar. El sistema está diseñado para avisar a los conductores de situaciones peligrosas en las maniobras de cambio de carril. Dos sensores de radar ubicados en el paragolpes trasero, que operan en la frecuencia de 24 GHz, controlan el área paralela al vehículo y también la posterior hasta una distancia de 50 metros. Un procesador de alta velocidad analiza los datos recogidos.

En el caso de que otro vehículo que circula más o menos a la misma velocidad se sitúa en el ángulo muerto de visión o si un vehículo se aproxima por detrás a más velocidad, se encienden unos LEDs amarillos ubicados en la estructura del retrovisor izquierdo y derecho, permaneciendo encendidos. Esta señal de aviso está diseñada para no distraer la atención del conductor, de manera que no puede verse a menos que se dirija la mirada directamente al espejo.

La intensidad de los LEDs aumenta e incluso se produce un rápido parpadeo de apenas un segundo en el caso de que, a pesar de la señal de aviso, el conductor señaliza una maniobra de cambio de carril. Una serie de pruebas llevadas a cabo por Audi demuestran que una señal luminosa intermitente es casi imposible de pasar desapercibida, ya que el ojo humano posee una extrema sensibilidad a los cambios de contraste en su visión periférica.

La señal luminosa está ubicada en la superficie interior de la carcasa del espejo, de manera que el conductor es prácticamente el único que puede verla. El brillo de la señal se adapta a la luz que rodea al coche y también puede ser ajustado a través de los mandos del MMI. El sistema permanece activado a partir de 60 km/h y puede desconectarse a través de un botón.

Audi lane assist: cambiarse de carril sin riesgo

Otro de los sistemas de ayuda de alta tecnología es el Audi lane assist. Cuando se circula por encima de 65 km/h, avisa al conductor ante cambios de carril aparentemente involuntarios. Una pequeña cámara en blanco y negro ubicada en la parte superior del interior del retrovisor en el parabrisas delantero, controla la carretera en la parte delantera del vehículo. La lente de esta cámara está diseñada para cubrir una distancia de 60 metros, con un angular de 40 grados. Un potente ordenador detecta la señalización de los carriles y define la posición del vehículo con respecto a los mismos.

Cada vez que el conductor se acerca a una de esas líneas sin señalizar la maniobra, el Audi lane assist envía una señal de aviso al volante en forma de vibración. La intensidad de las vibraciones y el punto al que se activan pueden configurarse en tres niveles diferentes a través del MMI. El Audi lane assist también cuenta con la posibilidad de ser desactivado. Cuando las marcas de los carriles son difíciles de detectar, una pantalla en el tablero de instrumentos indicará que el sistema se ha activado pero no está preparado todavía.

Sistemas APS: facilitando la maniobra del aparcamiento

Asimismo, Audi equipa a sus coches con dispositivos de ayuda para el aparcamiento que convierten esta maniobra en un verdadero juego de niños. El más conocido es el Audi parking system (APS), que emite una señal audible conforme la parte trasera del coche se aproxima a un obstáculo circulando marcha atrás. El APS plus cuenta con visión delantera y trasera desde el habitáculo y también con ocho sensores ultrasónicos en los paragolpes.

Mientras que el Audi parking system advanced, con su cámara de visión trasera integrada, es la solución técnicamente más avanzada. La cámara va incorporada en la tapa del maletero y cuenta con una elevada sensibilidad a la luz. Posee una lente de tipo ojo de pez y su capacidad angular de 130 grados permite controlar gran espacio. Sus imágenes se procesan para eliminar la distorsión antes de llegar a la pantalla del sistema operativo MMI.

La pantalla incluye varias líneas y zonas de referencia, para darle al piloto la mejor información acerca de la posición real de su coche. Si se desea, la imagen es capaz de reflejar también la posición del dispositivo opcional de remolque, lo que permite maniobrar con el coche con precisión teniendo en cuenta también ese elemento. Además de la señal de vídeo, el APS advanced aporta también la ayuda de las señales visuales y auditivas que tienen en cuenta la información de los sensores ultrasónicos.

Nuevo ordenador de a bordo con programa de eficiencia

Este sistema presenta al conductor en el display del cuadro de instrumentos (FIS) todos los datos relevantes para el consumo. El programa vigila de manera permanente los flujos de energía en el vehículo e indica la demanda de los principales consumidores. En caso necesario ofrece consejos al conductor, como por ejemplo cambiar de marcha o cerrar las ventanillas si el climatizador está encendido.

Este nuevo sistema es una tecnología que no sólo proporciona eficiencia y diversión al conductor, sino que además le recuerda cuál es su responsabilidad: no en vano alrededor de un 30% del consumo del vehículo depende de él.

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