SALON DE FRANKFURT 2009 – LANCIA DELTA EXPREA EL CONCEPTO DE ” LUJO ANTICRISIS “

Lancia Delta expresa perfectamente el concepto de “Lujo Anticrisis”, ya que satisface las necesidades de la actual movilidad de prestigio gracias a la filosofía del tamaño pequeño, que significa asegurar prestaciones y lujo de nivel superior con costes, dimensiones y consumos reducidos. A fin de consolidarse como punto de referencia del segmento, recientemente Delta ha renovado la gama 2009 con la introducción de un nuevo motor, una nueva versión y nuevos contenidos tecnológicos.

Executive, el nuevo buque insignia de Lancia

Delta Executive es el equipamiento de gama alta que responde fielmente a los deseos de un cliente refinado e interesado en la tecnología, que conoce el valor de la tradición y que pide valor de producto pero también exclusividad y prestigio. Se trata de empresarios, directivos y profesionales liberales que saben integrar valores conceptualmente opuestos como la tradición y la innovación, la razón y la emoción, así como representantes del panorama institucional y diplomático.
Destinado a un cliente que busca una elegancia y un confort superiores, el Delta Executive ofrece un exclusivo asiento trasero que garantiza la misma comodidad que un asiento de clase business de un vuelo intercontinental. Además, la habitabilidad trasera del modelo Delta es la mejor de su segmento y confirma que Lancia ha prestado la máxima atención al espacio reservado incluso al acompañante que no conduce personalmente el vehículo. Por lo tanto, la exclusiva versión Executive es también la respuesta ideal para el uso exclusivo de las delegaciones.
En el exterior, Delta Executive se caracteriza por la carrocería bicolor (cuerpo de color bronce claro y negro brillante “Eclissi” para el techo), por las características llantas de aleación diamantadas bicolor, por el logotipo dorado “D” en el montante y la inscripción “Delta” en la luneta y por las particulares molduras de los antiniebla. En su interior, en cambio, Lancia Delta Executive ofrece lujosos asientos con nuevos y envolventes reposacabezas, todo revestido con piel Frau “plena flor” de color beige con el borde marrón chocolate, salpicadero y marco del cambio revestidos con piel negra y con aplicaciones negras lacadas, doble plafón gris en el techo y pieles adornadas con nuevas y elegantes costuras de color beige y marrón chocolate.
La nueva versión puede estar equipada con el potente 1.8 DI TurboJet de 200 CV (Euro 5) combinado con el cambio automático Sportronic, o con uno de los dos turbodiésel 1.9 Twin Turbo MultiJet de 190 CV y 2.0 MultiJet de 165 CV. Creado a partir del Delta Platino, la exclusiva versión Executive ofrece de serie suspensiones electrónicas de amortiguación variable “Reactive Suspension System”, sensores de aparcamiento traseros, 6 airbags, climatizador automático bizona, techo practicable Granluce, navegador por satélite Instant Nav, Absolute Handling System con dirección DST (Drive Steering Torque), faros antiniebla con función “cornering” y apoyabrazos delantero con compartimiento refrigerado.

1.8 Di Turbo Jet de 200 CV
Todo el mundo reconoce a la escuela motorística italiana su capacidad para producir propulsores de gran empuje y temperamento, auténticas “joyas” que nacen de la experiencia y de la pasión de los ingenieros combinadas con las competencias técnicas consolidadas a lo largo de los años. Y el nuevo 1.8 DI Turbo Jet de 200 CV (Euro 5) no es una excepción.
Producido por FPT (Fiat Powertrain Technologies), el nuevo propulsor suministra una potencia máxima de 200 CV (147 kW) a 5.000 rpm y un par máximo de 320 Nm (32,6 kgm) a 1.400 rpm. Combinado con un cambio automático/secuencial de 6 velocidades denominado Sportronic, el 1.8 Di TurboJet de 200 CV ofrece un placer de conducción entusiasmante y difícilmente igualable: basta decir que alcanza 230 km/h de velocidad máxima y acelera de 0 a 100 km/h en apenas 7,4 segundos. Junto a estas extraordinarias prestaciones, el consumo y las emisiones son sorprendentemente reducidos: respectivamente 7,8 l/100 km en ciclo mixto y 185 g/km de CO2.
Por lo tanto, esta innovadora motorización confirma el compromiso de Lancia Automobiles con la protección del medio ambiente, tanto en términos de reducción de las emisiones como de reducción del consumo. Todo esto no hace más que resaltar ulteriormente la excelencia, la elasticidad y el placer de conducción que desde siempre han caracterizado al modelo. Para conseguir estos extraordinarios resultados, el 1.8 DI Turbo Jet de 200 CV introduce la inyección directa de gasolina, la sobrealimentación mediante turbocompresor y el doble variador de fase continuo en escape y admisión. La unión de estas diferentes soluciones tecnológicas ofrece al cliente importantes ventajas tales como, por ejemplo, la inyección directa, que permite obtener un consumo limitado con relación a las prestaciones desarrolladas por el propulsor. Además, el turbocompresor asociado al doble variador de fase permite aceleraciones rápidas, gracias a una curva de par especialmente favorable.
Estas son, detalladamente, todas las novedades introducidas por el nuevo 1.8 DI Turbo Jet de 200 CV que ha sido diseñado y desarrollado por los ingenieros de FPT (Fiat Powertrain Technologies), el sector del Grupo Fiat donde se llevan a cabo todas las actividades de innovación, investigación, diseño y fabricación de los motores y cambios para cualquier aplicación: de los automóviles a los vehículos industriales, de las embarcaciones a los vehículos agrícolas. Con aproximadamente 20.000 dependientes, 16 fábricas y 11 centros de investigación en nueve países, el sector es una de las realidades más significativas en el campo de los motopropulsores a escala mundial. En FPT, aproximadamente 3000 técnicos altamente especializados se dedican al desarrollo y a la ingenierización de tecnologías innovadoras. Más de 40 patentes registradas cada año confirman la calidad y la seriedad de este compromiso, haciendo de FPT (Fiat Powertrain Technologies) un gran centro de excelencia tecnológica y continua evolución.
Tecnología “Scavenging”: las excepcionales prestaciones del motopropulsor son fruto de la aplicación de la tecnología del “Scavenging” que maximiza el par a regímenes muy bajos, garantizando una velocidad increíble de respuesta del motor a los deseos del conductor.
El “Scavenging” se obtiene controlando y optimizando a cada instante los parámetros del motor como la dosificación, la posición de los dos variadores de fase, el anticipo de encendido y la sincronización de la inyección; en realidad, es posible definir con gran precisión el ángulo y los tiempos en los que las válvulas se cruzan para generar un flujo de aire directo desde el colector de aspiración hasta el de descarga, a fin de accionar el turbocompresor en lapsos brevísimos. Esto permite aprovechar lo mejor posible la sobrealimentación respecto a los motores convencionales de gasolina turbocomprimidos. El sistema se gestiona desde una innovadora centralita de control motor, en la que se implementa un software de última generación que gestiona todos los parámetros. El resultado que se obtiene es sorprendente: el par máximo a 1400 revoluciones aumenta un 70% respecto a un motor turbo tradicional y los tiempos de respuesta se reducen en más de la mitad, acercándose a los de un motor de admisión.
Inyección directa: la inyección directa reduce la temperatura en la cámara de combustión mediante la evaporación de la gasolina, limitando considerablemente la sensibilidad a la detonación. Esto permite conseguir excelentes prestaciones incluso con una relación de compresión discretamente elevada (de 9,5) y garantiza un consumo reducido en régimen “parcializado”.
La inyección directa es fundamental para reducir las emisiones mediante una estrategia avanzada de doble inyección. Además, gracias al control directo del combustible, se consigue evitar que, durante la realización del Scavenging, parte de la gasolina acabe directamente en el escape, con efectos nefastos en el funcionamiento del catalizador. Por último, el sistema de inyección de segunda generación cuenta con una nueva bomba de alta presión (capaz de gestionar una presión de la gasolina de 150 bares) e innovadores inyectores con 7 orificios, que garantizan una vaporización ideal en todas las condiciones de funcionamiento del motor.
Doble variador de fase: los dos variadores de fase continuos de los árboles de levas de admisión y escape permiten optimizar las fases a cualquier régimen y carga del motor, reduciendo al máximo el consumo y las emisiones. Además, combinando los dos variadores con el turbocompresor se logra gestionar la estrategia del “Scavenging”, definiendo el cruce correcto durante los transitorios. Tras una petición de par imprevista por parte del conductor, de esta se manera se puede agilizar mejor la respuesta del motor ya a bajísimas revoluciones.
Turbo: el motor tiene un turbocompresor de nueva generación unido a un innovador colector de descarga tipo “Pulse Converter” que optimiza el aprovechamiento de las ondas de presión de descarga a fin de aumentar el par a bajos regímenes. Tanto el colector como la turbina están realizados en acero microfundido para alcanzar temperaturas de funcionamiento muy elevadas (hasta un máximo de 1020 °C), de suma importancia para reducir los consumos durante el funcionamiento a velocidad media/elevada (como, por ejemplo, en la conducción por autopista).
Termofluidodinámica: los conductos de aspiración se han diseñado y optimizado mediante la utilización de tecnologías de cálculo mono y tridimensional que han permitido alcanzar el elevado y correcto nivel de turbulencia. La cámara de combustión también se ha optimizado adoptando amplias áreas de “squish” y minimizando la relación entre superficie y volumen con efectos beneficiosos en la eficiencia de combustión. Por último, los conductos de escape se han diseñado para que trabajen junto con el colector de escape y para que maximicen su efecto “pulse converter”.
“Friction”: el motor ha sido enteramente realizado con el fin de minimizar las pérdidas por fricción. Los pistones disponen de segmentos con carga tangencial reducida y se han utilizado materiales avanzados para reducir al máximo el desgaste. Además, se ha diseñado una culata en la que se han introducido balancines de rodillo en el mando de válvulas que permiten reducir las pérdidas por contacto deslizante en un 65% a 2000 rpm respecto a un mando directo. Esta es una solución típicamente adoptada en los motores de las primeras marcas.
La optimización mecánica con biela muy larga, junto con una carrera moderadamente corta, ha garantizado máxima reducción de las típicas vibraciones de los motores de cuatro cilindros durante el funcionamiento a los regímenes elevados. Esto ha posibilitado que no se deban utilizar necesariamente los ejes contrarrotantes de equilibrado, mejorando aún más el peso y, por lo tanto, el consumo del propulsor.
Prestaciones: la estrategia de “Scavenging” combinada con el innovador sistema de control ha permitido alcanzar nuevos niveles de “benchmark” para las prestaciones del motor. El par específico (185 Nm/l) es muy elevado y se encuentra entre los más altos para los motores disponibles actualmente. También se puede afirmar que el valor de par máximo (320 Nm), alcanzado ya a un régimen de 1400 revoluciones, representa un punto de absoluta excelencia. Este valor garantiza óptimas prestaciones en la aceleración y permite una excelente respuesta del automóvil sin que el conductor deba utilizar frecuentemente el cambio. Por último, la elevada potencia específica de 115 CV/l se alcanza a un régimen relativamente bajo de 5000 rpm., manteniéndose constante hasta las 5500 rpm.
En resumen, el 1.8 Di Turbo Jet 200 CV E5 presume de un par comparable al de un V6 aspirado de prácticamente el doble de cilindrada, pero gracias a la filosofía del tamaño pequeño se ha alcanzado una importante reducción del peso, a la que se suma un gran aumento de eficiencia.
Emisiones: una de las prioridades para los técnicos de FPT (Fiat Powertrain Technologies) ha sido garantizar, además de las excelentes prestaciones, un nivel de emisiones lo más reducido posible, acorde con la filosofía de Lancia Automobiles, que considera el respeto por el medio ambiente como base de referencia para la creación y la mejora constante de sus productos. De la misma forma que las tres motorizaciones diésel de Lancia Delta (1.9 Twin Turbo MultiJet de 190 CV, 1.6 MultiJet de 120 CV y 2.0 MultiJet de 165 CV), el novísimo 1.8 Di Turbo Jet 200 CV E5 cuenta con la homologación Euro 5, anticipándose a la fecha de entrada en vigor de la normativa.

Sistemas y tecnologías de última generación
Siguiendo con la tradición de Lancia, el modelo Delta representa un significativo avance en el campo de la innovación tecnológica aplicada a la dinámica de conducción, a la seguridad y al confort de viaje. El mejor ejemplo de ello son los sistemas y dispositivos de última generación adoptados -algunos introducidos por primera vez en el segmento– capaces de transformar incluso el trayecto más breve en un viaje placentero. A continuación se indican tres contenidos de gran valor que desde hoy están disponibles en la gama Delta.

Sportronic: cambio automático de 6 velocidades
La combinación del 1.8 Di TurboJet de 200 CV y una transmisión automática de 6 velocidades realza aún más las características de elasticidad y rapidez de aceleración y proporciona al Lancia Delta una gran fluidez de marcha para satisfacer los gustos del cliente, adaptándose tanto a una conducción confortable como a una conducción deportiva.
En concreto, la transmisión se caracteriza por ser compacta y ligera, además de haber sido diseñada prestando una atención especial a la reducción del consumo: por un lado, el uso de un aceite de baja fricción ha permitido aumentar su eficiencia y, por otro, la sexta marcha ha sido pensada para ser especialmente útil durante la conducción en autopista. El software específico de gestión permite reconocer los diferentes estados de la carretera y adaptar la conducción mediante las funciones de: braking assist, reconocimiento de pendiente, curva y conducción deportiva o confortable.
Por último, el placer de conducción se acentúa aún más gracias a la posibilidad de escoger los programas “Winter”, “Norm” y “Sport”, además de la modalidad manual (TIP) con mandos en el volante, que caracterizan ulteriormente la vocación deportiva de Delta.

Suspensiones electrónicas de amortiguación variable (Reactive Suspension System)
El esquema de las suspensiones adoptado por Lancia Delta utiliza una arquitectura consolidada pero también optimizada para el confort y la ligereza: la parte delantera es de tipo MacPherson con travesaño mecánico y brazos oscilantes más adecuados para las nuevas condiciones de carga; para el tren trasero se ha elegido una solución de puente de torsión y barra estabilizadora con el fin de obtener óptimas prestaciones de conducción.
Aunque, en realidad, la gran novedad de este modelo es la introducción de un sistema realizado en colaboración con Magneti Marelli, destinado a obtener una amortiguación de las oscilaciones (Reactive Suspension System) -reservado hasta el momento a los más recientes vehículos de segmentos superiores- y aplicado por vez primera por el Grupo Fiat en un vehículo de segmento medio. En especial, el Reactive Suspension System -mediante el control electrónico en tiempo real de los amortiguadores- permite reducir las oscilaciones del cuerpo del vehículo en todas las condiciones de conducción, garantizando así los más altos niveles de seguridad, confort y maniobrabilidad. Más en detalle, gracias a algunos sensores, el sistema identifica el escenario de conducción y las condiciones de la carretera y elige las normas de control más apropiadas. Entre ellas, la función denominada “Sky-Hook” (literalmente “gancho al cielo”) que permite aislar el habitáculo haciéndolo perfectamente estable respecto a las perturbaciones exteriores.
Además, gracias a la elevada capacidad de cálculo de la centralita electrónica y a la respuesta instantánea de las electroválvulas, el sistema neutraliza desde el inicio las perturbaciones procedentes del firme de la carretera irregular y efectúa un control dinámico óptimo también en la conducción deportiva (se puede seleccionar), aumentando la maniobrabilidad y la precisión de conducción.
Por último, el sistema “Reactive Suspension System” reduce el espacio de detención del vehículo (alrededor del 5% gracias al contacto perfecto entre la rueda y el firme) y garantiza una intervención oportuna en el caso de maniobras de emergencia, con una consiguiente rápida recuperación de las condiciones de seguridad.

Magic Parking: Sistema de ayuda para el estacionamiento
La búsqueda de un espacio adecuado para aparcar es, con frecuencia, una operación difícil en las ciudades de tráfico muy denso. Sin contar que una vez que se encuentra, a causa de la limitación del espacio disponible la maniobra puede resultar de difícil ejecución. Por este motivo, Lancia Delta adopta un sistema innovador de asistencia para el aparcamiento, que ayuda al conductor tanto para establecer que un espacio de estacionamiento posee las dimensiones adecuadas como para realizar la maniobra misma. En efecto, en una primera fase, el sistema mide la longitud del espacio libre, indicando si éste es suficiente para su automóvil.
A continuación, el sistema efectúa automáticamente el giro del vehículo durante la marcha atrás, dejando al conductor sólo la tarea de regular la velocidad mediante el acelerador y el freno.
En una sola maniobra, el vehículo se coloca correctamente en un aparcamiento paralelo, optimizando la introducción en el espacio libre disponible a fin de limitar el número de las sucesivas maniobras de alineación por parte del conductor. Obviamente, este último posee el pleno control de toda la operación accionando los pedales, y puede desactivar el sistema girando el volante o quitando la marcha atrás o, como alternativa, presionando el respectivo pulsador.
En particular, el núcleo del sistema es un sensor radar instalado en los lados derecho e izquierdo del vehículo, dentro del parachoques delantero. El haz del radar se envía al espacio hacia la derecha (o izquierda) y los ecos son detectados por el sensor, que reconstruye un mapa de la zona entre los automóviles aparcados, “ve” los espacios libres y además identifica los posibles obstáculos. Simultáneamente, de acuerdo a la información procedente de la medición de la velocidad de las ruedas, el sistema es capaz de medir la longitud de las áreas libres.
El conductor es informado de la presencia de un aparcamiento adecuado en caso de que la longitud medida sea compatible con las dimensiones del vehículo más 130 centímetros (65 cm en la parte delantera y 65 cm en la parte trasera), por lo que el espacio total disponible debe ser de al menos 5,82 metros. Una señal acústica indica que se ha reconocido un espacio adecuado, mientras que en la pantalla se indica si la maniobra de aparcamiento se puede realizar en una sola o en varias etapas.
Si el conductor considera adecuado el espacio de aparcamiento detectado y engrana la marcha atrás, el sistema podrá controlar la dinámica lateral del vehículo mediante la dirección eléctrica, permitiendo al conductor retirar las manos del volante y controlar exclusivamente el movimiento del vehículo con los pedales del acelerador y del freno: en esta fase, la velocidad máxima permitida es de 7 km/h mientras que, si se desea interrumpir la intervención del sistema, basta con retomar el control del volante.

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