Miguel Molina piloto de Audi en el campeonato de turismos DTM nos comenta sobre el volante del A5 DTM

 

.- El piloto español, pionero en el campeonato más importante de turismos del mundo, nos explica su volante.
.- Cuenta con diez botones, con los que se controla desde la bebida hasta los frenos.
.- Además, lo compara con el de un Audi de serie, que también incorpora multitud de controles que permiten una conducción más segura.

Si el volante es el elemento crucial a la hora de conducir un vehículo de serie, en uno de competición su importancia aumenta. Miguel Molina, el piloto español pionero en el DTM, el campeonato de turismos más importante del mundo, nos explica cómo es el volante del Audi A5 DTM con el que compite este año. Además, lo compara con el de un vehículo de serie, que en la actualidad también incorporan multitud de mandos y controles que mejoran nuestra seguridad.

La temporada 2012 del DTM acaba de arrancar. Audi, la marca campeona en 2011, regresa al campeonato con el nuevo A5 DTM. Y a sus mandos está un español por tercer año consecutivo. Miguel Molina pilota uno de los vehículos del equipo Phoenix Racing, el triunfador de la pasada temporada. Y quién mejor que él para desvelarnos los secretos de su volante, el elemento más importante en la conducción. Un compendio de tecnología desde el que se controlan la mayoría de parámetros del coche.

El volante del Audi A5 DTM incorpora diez botones, además de las dos levas del cambio de velocidades, que están por detrás. La derecha sirve para subir marchas y la izquierda para reducir. Por ello, uno de los botones es el “Neutra”, que sirve para introducir el punto muerto. El de la radio permite hablar con el equipo, el denominado “Caliper” sirve para refrigerar los frenos enviando agua a presión sobre los discos, “Brake” es el freno de mano que bloquea las ruedas traseras en las arrancadas y las paradas en boxes, “Drink” envía bebida al piloto, “Starter” es la puesta en macha, “Flash” las ráfagas de luces para avisar a otros participantes, “Pit Speed” para limitar la velocidad en la calle de boxes (60 km/h en unos circuitos y 80 en otros), “Wipper” el limpiaparabrisas y “Reset” por si hay que reformatear los sistemas electrónicos.

Molina nos explica que “las diferencias entre el volante de mi Audi A5 DTM y el de un Audi de serie son muchas. Lo que más distingue uno de otro es el tamaño y la forma. El volante de competición es nuevo este año, como todos los elementos del Audi A5 DTM. Es de diámetro muy pequeño en comparación al de un turismo, e incluso más pequeño que el que teníamos en el anterior modelo de competición, el A4. Pero lo que más difiere es la forma, ya que el de competición no es redondo, sino que está formado por una consola central y dos semi arcos de circunferencia a los lados, uno para cada mano, dejando libres el espacio superior y el inferior. El superior es importante, porque así mis ojos no tienen nada que interfiera entre el volante, el display de indicaciones y la vista de la pista. En la consola están los diez botones que utilizo en carrera”.

Miguel asegura además que “otra de las diferencias notable es el tacto. El del Audi de serie es confortable, suave, con diseño ergonómico para una conducción agradable. El de competición en cambio es todo lo contrario, rugoso e incluso áspero al tacto, pero es lógico, ya que siempre hay que usarlo con los guantes puestos, y en ocasiones hay que sujetarlo con fuerza. Así que, lo importante es que, haga el movimiento que haga, no se me escape de las manos. Y, ya para acabar, la última diferencia: ¡el del A5 DTM no tiene bocina!”

Pero, a pesar de la broma final de Molina, y de las diferencias que nos ha explicado, las semejanzas entre un volante de competición y uno de serie son cada vez mayores. Primero, porque en los modelos más deportivos cada día se asemejan más a los de los vehículos de carreras. Ya son muchos los vehículos Audi que incorporan volantes con su parte inferior achatada. Pero, además, porque también se controlan desde sus mandos buena parte de los dispositivos del vehículo, lo que contribuye definitivamente en el aumento de la seguridad en la conducción.

Ahora, sin levantar las manos del volante multifunción y sin apartar la vista de la carretera, a los mandos de un Audi se puede, desde tocar la bocina que no tiene el A5 del DTM, hasta programar la velocidad a la que se quiere viajar. Y, entre medias, hay un universo de posibilidades, como controlar el sistema de audio, el teléfono, el ordenador de viaje, el sistema de órdenes vocales o los numerosos asistentes de conducción (control de ángulo muerto, asistente de cambio involuntario de carril, control de crucero adaptativo, etc.) Y, en los modelos con cambio automático, también se incorporan las levas que permiten cambiar de marcha como los pilotos de Fórmula 1, Le Mans o el DTM. Incluso en el Audi S6 desde el volante se puede modificar la posición de la transmisión automática, permitiendo pasar de modo secuencial a las posiciones D y S sin necesidad de soltar las manos.

Prácticamente se podría decir que en un vehículo Audi de serie equipado con el volante multifunción se pueden controlar los mismos parámetros que desde el A5 DTM de Miguel Molina. Tan sólo echaremos en falta el sistema “Drink”, que proporciona bebida en carrera¿pero también debemos saber que en la cita inaugural del campeonato, disputada en Hockenheim, al piloto español se le estropeó este dispositivo, y finalizó la larga carrera casi desmayado, aunque en una meritoria novena posición.

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