Más de mil millones para reactivar el motor gallego

la planta del grupo PSA Peugeot-Citroën como las industrias auxiliares, se juegan su futuro. Tanto es así, que en el plan de más de mil millones de euros creado mano a mano con la Administración autonómica soportarán las tres cuartas partes de la inversión. Por cada euro público, habrá entre tres y cuatro privados. Así lo detalló ayer el conselleiro de Innovación e Industria, Fernando Blanco, quien tras reunirse con los integrantes del Foro da Automoción en Santiago, apuntó que “nos non sabemos fabricar coches ou pezas”, pero sí “crear o escenario e xerar condicións para que os seus proxectos teñan éxito”. Y los fabricantes han respondido: “ninguén se mete nun proxecto como este se non cre nel”, apostilló. Esta apuesta por diseñar el sector de las cuatro ruedas en Galicia a medio y largo plazo es, por tanto, “esencialmente empresarial”.

Detalles sobre el plan, ideado para el cuatrienio 2009-2012, los justos. No se quiere dar pistas a catalanes, valencianos, zaragozanos, andaluces o vallisoletanos, donde hay factorías y que también concurren a las ayudas del Estado: según Blanco, las mejores propuestas, y las gallegas a su entender son “sólidas e traballadas”, luchan por 110 millones en ayudas directas y 690 en créditos blandos.

Esta competencia feroz llevará a que se apure el plazo de 20 días abierto el pasado lunes cuando se publicó el plan estatal en el BOE. Galicia aspira a captar 250 millones de euros de financiación pública. Además del Ministerio de Industria, acudirán al Ministerio de Ciencia y Tecnología, al Banco Europeo de Inversiones y al ICO. Además, están abiertas las ventanillas del Igape y la propia Innovación, con sus fondos Incite y el maná que llegue para I+D de la UE. Blanco irá de pesca a donde haga falta, consciente de que por los 800 millones del Gobierno tendrán vigencia éste año, y habrá que ver si se renuevan.

El 75% del coste del plan gallego, 750 millones, saldrá de la iniciativa privada, del grupo PSA y de los miembros del Clúster de la Automoción de Galicia (Ceaga) y de las industrias metalúrgicas (Asime). Ante representantes de estas empresas, el conselleiro de Industria explicó que el objetivo final ya no es solo mantener y generar nuevo empleo de alta cualificación: se quiere convertir a Vigo en una meca tecnológica de la automoción. El coche del futuro está en mente, y el plan gallego toca desarrollos en nuevos materiales, más ligeros y resistentes, y en nuevas fórmulas de propulsión para crear un vehículo ecológico y de bajo consumo.

Estas medidas no remedian la mala situación que a corto plazo vivirá el sector por la caída en la compra de coches. Por ello volvió a pedir un Plan Prever a escala europea, y de no ser así europea, que dinamice las ventas. Sin embargo, habrá que esperar a que el ministro Miguel Sebastián constate que su plan Vive II no funciona para ver si esta solución, habilitada ya por Francia o Alemania, es factible.

‘High tech’ en O Porriño

Dentro del plan de competitividad del Gobierno, el Centro Tecnológico de la Automoción de Galicia (CTAG) presentará el proyecto del centro de excelencia en electrónica para vehículos inteligentes, presupuestado en 50 millones de euros -10 para el edificio y 40 para su equipamiento-, que se prevé esté listo a finales de 2010. Así lo aseguró ayer en la sede del CTAG en O Porriño el presidente de la Fundación Antonio Santos, tras firmar con la conselleira de Vivenda, Teresa Táboas, el convenio para poner en marcha el complejo.

elcorreogallego.es

El Centro de Excelencia en Electrónica para Vehículos Inteligentes estará listo en 2010 con talleres y cinco laboratorios “únicos en Europa”, según aseguró ayer la conselleira de Vivenda e Solo, Teresa Táboas, al presentar con el presidente del CTAG las instalaciones donde se desarrollará el I+D de los coches híbridos y de los eléctricos. En total, el complejo sumará 47.000 metros cuadrados.

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