Marcando la Pauta en la Producción de Automóviles

Marcando la Pauta en la Producción de Automóviles

  • “Lugar de Nacimiento” del coche de producción masiva en Alemania
  • Carrocería autoportante y “casamiento” en producciones de serie
  • Primero en utilizar en la producción en serie pinturas de base acuosa, respetuosa con el medioambiente

La planta matriz de Opel en Rüsselsheim es una las instalaciones de fabricación de automóviles más importantes del mundo, con una gran tradición en marcar la pauta dentro de la industria del automóvil. Durante un periodo de más de 100 años, las instalaciones productivas de Opel han estado siempre a la vanguardia tecnológica con su progresivo desarrollo y su constante modernización. Ahora Opel busca otra vez marcar nuevas pautas en productividad, calidad, seguridad en el trabajo y respeto medioambiental con la nueva planta que está construyendo en Rüsselsheim. El primer modelo de esta nueva planta está previsto que salga de la línea de montaje en 2002. En total se habrán invertido 1.500 millones de marcos (unos 767 millones de € – 128.000 millones de Ptas.) para determinar y salvaguardar el futuro del emplazamiento en Rüsselsheim.

La era de producción de automóviles comenzó en Opel en 1899, con el legendario “Coche a motor de patente Lutzman”. Durante el periodo siguiente, el fabricante de coches aumentó su popularidad con un gran número de modelos y con su participación en competición. Cuando lanzó el “Coche del Doctor” de 4/8 CV en 1909, Opel logró la primera meta de ofrecer un coche asequible a una gran cantidad de clientes. En 1913, Opel comenzó la producción de coches de Gran Premio, con una tecnología de motores innovadora: los motores de cuatro cilindros utilizaban cuatro válvulas por cilindro, con un árbol de levas en cabeza, para mover la distribución vertical.

Pioneros en Producción de Línea de Ensamblaje en Alemania

supuso una enorme inversión de un millón de marcos oro. El primer coche que salió de la línea de montaje fue otro modelo histórico: el 4/12 CV que popularmente se llamó “Rana”, por su característico color verde. En 1926, todas las áreas de producción estaban conectadas con la línea de montaje y en 1927, salía de la línea un “Rana” cada 4,5 minutos.

El siguiente hito se produjo en 1935, cuando Opel presento el primer coche de producción con carrocería autoportante realizada en acero. Esto reportaba varios beneficios de diseño como el menor peso del vehículo, mejores prestaciones a igual tamaño de motor, menor consumo y mayor seguridad. También suponía una gran innovación desde el punto de vista productivo, y algo que gradualmente se convertiría en una constante en la fabricación de automóviles en general: lo que se llama “el casamiento” del chasis-carrocería y el motor. Los ejes premontados y el motor ya no fueron nunca más elevados a los chasis desnudos, si no que fueron colocados desde abajo. Opel construyó unas mesas elevadoras especiales para este propósito.

Innovación, Automatización y Racionalización

La reconstrucción de la planta de Rüsselsheim tras la guerra terminó en 1950. Hasta 1954 la compañía invirtió un total de 300 millones de marcos – una suma enorme en aquella época. La innovadora electrónica, las herramientas neumáticas y de precisión y los instrumentos de comprobación permitieron a la compañía mantener lo que, entonces, eran unas tolerancias muy pequeñas. La instalación de una nueva línea de maquinaria transferidora permitió un nuevo incremento de la producción de forma, que con 167.000 unidades fabricadas en Diciembre de 1954, Opel había logrado un incremento de la producción de casi un 60% en un solo año.

En Mayo de 1954, Opel comenzó lo que fue en aquel tiempo el mayor proyecto industrial de la República Federal Alemana, cuando puso la primera piedra de la nueva planta de carrocerías K40. Los edificios no sólo albergaban la nave de prensa, sino también la nave de acabado final. Las líneas de producción, que tenían una longitud de 28 kilómetros, arrancaron el 13 de Agosto de 1956 y toda la producción comenzó en un área de 286.000 metros cuadrados. Esta alcanzo una capacidad de 1.000 vehículos día.

Otro nuevo salto innovador se dio cuando se inauguró la nueva planta de pintura en 1981. Medía 400 metros de largo, 80 metros de ancho y 32 metros de alto y marcó un nuevo hito en la planta. La gran innovación, estaba, de todas formas, dentro del edificio. Opel fue el primer fabricante de automóviles en el mundo en utilizar pinturas de base acuosa, respetuosas con el medioambiente, en su producción en serie, inicialmente en la imprimación y, posteriormente, en todas las capas. Además de esto, se utilizan sistemas electrónicos para controlar todo el proceso y comprobar la calidad. Los robots han sustituido a las personas en aquellos lugares en los que el riesgo no puede ser descartado.

Adicionalmente a la llegada masiva de robots, una nueva tendencia se hizo realidad en la planta de Rüsselsheim a finales de los ochenta: Con su sistema de producción modular, Opel introdujo el concepto de lo que sería el trabajo en equipo. Los operarios premontan varios subconjuntos, como las puertas, en lo que se llama “islas de montaje”, lejos de la línea de producción. El trabajo se convirtió en mucho más interesante que en la línea de montaje, ya que muchas operaciones que anteriormente se realizaban de forma manual y en soledad, ahora eran realizadas por un equipo de trabajo. Rüsselsheim implantó de forma pionera un innovador método de trabajo que posteriormente fue adoptado por toda la producción de automóviles – por ejemplo, con la inauguración de la planta de Eisenach.

Fabricación de Coches en el Siglo XXI: Una Nueva Planta para Rüsselsheim

El creciente desarrollo de innovadores métodos de trabajo y las progresivas tecnologías de producción han hecho imposible la convivencia entre éstas y las viejas estructuras y edificios que han ido evolucionando durante más de 100 años en Rüsselsheim. La única solución era construir una planta completamente nueva, adaptada por completo a las necesidades de la moderna producción de automóviles del siglo XXI. Será la precursora de la llegada de nuevos desarrollos en los equipos de trabajo y de la introducción de nuevos modelos de tiempos de trabajo en combinación con procesos de fabricación mucho más eficientes e inteligentes conceptos logísticos.

Las condiciones de Rüsselsheim son las idóneas para la construcción de una de las plantas de fabricación de automóviles más modernas del mundo. Además del enorme conocimiento y experiencia de los ingenieros de producción de Opel en el Centro Internacional de Desarrollo Técnico (ITDC), esta localización tiene otras muchas ventajas. La planta de estampación es una de las más avanzadas y más eficientes instalaciones de este tipo en el mundo. Por último, y no por ello menos importante, los empleados han sido durante muchos años ejemplares en solucionar problemas de seguridad en el trabajo y en realizar sugerencias que mejoren la eficiencia general.

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