Los Coches de Pila de Combustible Ofrecen Soluciones para Reducir las Emisiones que Provocan el Efecto Invernadero

Se analizan los efectos de varios sistemas de propulsión y combustibles en el calentamiento global

Rüsselsheim / Bruselas. El Centro de Actividades de Pila de Combustible de Opel y GM ha presentado hoy en Bruselas los resultados iniciales de un amplio estudio evaluando las emisiones que provocan el efecto invernadero de una amplia variedad de sistemas potenciales de propulsión para los coches del futuro dentro de la “Conferencia Mundial Hart sobre Combustibles”. Los expertos han examinado la cadena completa desde la producción de combustible a partir de sus componentes básicos hasta el consumo actual de combustibles en los coches well-to-wheel (de la producción al consumo)

Un total de 36 tipos de combustibles y 18 sistemas de propulsión, entre convencionales y conceptos alternativos, han sido examinados asumiendo las condiciones europeas vigentes en 2010 tanto para vehículos como para combustibles. El estudio evalúa la eficiencia energética y la emisiones de gas que producen el efecto invernadero, pero no los costes. Un Instituto de Investigación de gran reputación, el LSBT (Ludwig Bölkow Systemtechnick) de Ottobrunn, cerca de Munich, ha ejercido de asesor y consultor científico, con datos adicionales y análisis realizados por compañías energéticas como BP, ExxonMobil, Shell y TotalFinaElf. Una de las conclusiones principales de la investigación ha sido que los vehículos de pila de combustible propulsados por hidrógeno obtenido a partir de gas natural pueden ser atractivos en términos well-to-wheel (de la producción al consumo) de emisiones de gases que crean el efecto invernadero, dependiendo de la fuente de la que se obtenga el gas natural. No obstante, los resultados óptimos se obtienen cuando el hidrógeno se obtiene de energías renovables, como la biomasa o la energía eólica.

Este proyecto es continuación del North American Well-to-Wheels (De la Producción al Consumo) publicado por General Motors y Argonne National Labs en la primavera de 2001, el cual es considerado actualmente como un trabajo de referencia en las discusiones relativas a las emisiones de gases que provocan el efecto invernadero provenientes del transporte y el consumo de energía. En el nuevo estudio, la metodología original se ha aplicado en un contexto europeo, tanto para los vehículos como para los combustibles: “Hemos basado nuestro trabajo adicional de investigación, que se ha desarrollado a lo largo de un año, en el Opel Zafira, en las condiciones de conducción europeas y en nuestro conocimiento de la situación europea de suministro de energía”, explica Raj Choudhury, que fue Director de Proyectos en el Centro Alemán de Actividades de Pila de Combustible en Mainz-Kastle, Alemania.

Los datos de los vehículos para el estudio europeo fueron generados a través de modelos matemáticos y simulaciones por los científicos de GM, según Trudy Weber: “El Zafira ha demostrado ser el vehículo de referencia ideal, ya que existe con sistemas de propulsión de gasolina, diesel, gas natural comprimido y pila de combustible. Hemos previsto las características de los sistemas de propulsión en el escenario del año 2010 e impuesto la limitación de que los 18 vehículos examinados deberían poder cumplir los estrictos criterios de prestaciones del cliente en el ciclo europeo de conducción (EDC). Esto nos ha ofrecido por primera vez una base realista para comparar la utilización de la energía y para medir las emisiones netas de gases que provocan el efecto invernadero en un contexto europeo”.

Desde el punto de vista de los combustibles, una gran variedad de alternativas han sido consideradas. Estos pueden ser catalogadas en cuatro grandes grupos, dependiendo de su fuente de obtención: Crudos, gas natural, electricidad – tanto obtenida de estaciones eléctricas tradicionales, como de fuentes renovables – y biomasa. Los resultados obtenidos del estudio han sido tales que desde el punto de vista de las emisiones de gas que producen el efecto invernadero, el mejor uso para el gas natural ha consistido en reformarlo para obtener hidrógeno para uso en vehículos de pila de combustible de hidrógeno. En menor medida, el gas natural ofrece mejoras relativas a los sistemas convencionales de gasolina y diesel cuando se utiliza en vehículos de gas natural comprimido. La utilización de hidrógeno a partir del gas natural en motores de combustión interna realmente produce unos resultados well-to-wheel (de la producción al consumo) más pobres que los de los motores convencionales de gasolina. Cuando se ha utilizado gas natural para producir metanol para un reformador de a bordo de un vehículo de pila de combustible, no se han observado beneficios well-to-wheel (de la producción al consumo) relativos a vehículos convencionales de gasolina o diesel con motor de combustión interna o vehículos de gasolina de pila de combustible con reformador.

La mejor alternativa, sin embargo, es producir hidrógeno a partir de la generación de electricidad renovable – p.ej. energía eólica – y utilizarla en una pila de combustible. Esto eliminará esencialmente las emisiones de gas well-to-wheel (de la producción al consumo) que provocan el efecto invernadero”, ha manifestado el Dr. Erhard Schubert, Co-Director del Centro de Actividades de Pilas de Combustibles.

El estudio completo se finalizará y publicará este verano. El interés principal del equipo de Opel/GM ahora se centra en los retos de la comercialización a la que se enfrentan los vehículos de pila de combustible y la infraestructura del hidrógeno, incluyendo los apartados de coste y disponibilidad. “No obstante, está más que claro que el futuro pertenece a la pila de combustible, especialmente si se utiliza la energía renovable en la producción de hidrógeno y se dispone de la adecuada infraestructura,” ha manifestado el Vicepresidente de GM, Larry Burns, responsable de Investigación & Desarrollo y Planificación de General Motors. “Esta es la razón de que intentemos hacer todo lo posible para producir a finales de esta década un coche de pila de combustible que sea a la vez asequible para el cliente y económicamente viable para nosotros.”

Existen más de 400 científicos e ingenieros trabajando en Opel y GM en el desarrollo de sistemas de propulsión de pila de combustible y su comercialización. El centro de Mainz-Kastel ha sido establecido conjuntamente por Opel y GM a finales de 1997 y GM dispone de dos centros en Estados Unidos, en Rochester, Nueva York, y en Warren, Michigan.

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