Lancia Ypsilon D.F.N.

Después del reciente Salón de Ginebra, Lancia aprovecha una nueva oportunidad para presentar el “Dolce Far Niente”. Ya todo un símbolo de estilo y elegancia, el Lancia Ypsilon se enriquece con contenidos tecnológicos capaces de “hacer más” haciéndole “hacer menos”. ¿Quiere un ejemplo? Con el D.F.N., el nuevo cambio manual secuencial robotizado que ofrece el máximo confort en el tráfico urbano (gracias a la modalidad automática), incluso después de haber probado todo el placer de una conducción deportiva y dinámica con la transmisión manual. Y es esta peculiaridad que Lancia, imitando la sigla técnica D.FN System, ha querido denominar D.F.N. (acrónimo de Dolce Far Niente).
El cambio D.F.N., a través de una asistencia electrohidráulica, automatiza los mandos del embrague y de la palanca del cambio, manteniendo todas las cualidades del embrague en seco y del cambio manual (peso, solidez, fiabilidad y bajo consumo energético).
Hay dos modalidades de funcionamiento: semiautomática (manual) y automática.
La primera es la más parecida a un funcionamiento manual y permite la inserción de las velocidades a través del joystick situado en el túnel. De hecho, al no existir el pedal del embrague, las inserciones se realizan únicamente con la palanca; desplazándola hacia delante para pasar a una marcha superior (hacia el símbolo “+”), y desplazándola hacia atrás para reducir de marcha (hacia el símbolo “-“). Basta un simple impulso para que la transmisión efectúe el cambio de marcha de manera precisa y rápida.
La segunda modalidad dispone de dos lógicas: Normal y Economy. Con el primer programa de funcionamiento se obtiene un excelente confort de marcha, asegurando al mismo tiempo aceleraciones progresivas y cambios de marcha brillantes en cualquier condición. El uso de la lógica Economy, en cambio, tiene como objetivo reducir el consumo de combustible, manteniendo la maniobrabilidad y el confort de marcha al máximo nivel.
En las dos lógicas, el sistema amplía el régimen de giro alcanzando la relación superior, cuando el motor entrega el máximo par o potencia. En la modalidad automática, el sistema reconoce la pendiente de la carretera (mediante un algoritmo de software) y modifica el punto de cambio de marcha para que se obtenga siempre el mejor compromiso entre las necesidades del conductor, las condiciones del firme y la situación del vehículo (velocidad y régimen del motor).
Pero el D.F.N. tiene muchas más ventajas con respecto a los cambios manuales y automáticos tradicionales. En primer lugar, el sistema puede “leer” las necesidades del conductor y, por lo tanto, adaptarse a su estilo de conducción. Para hacerlo, examina el régimen de giro del motor y la topografía de la posición del pedal (interpretadas como solicitudes de prestación a medida que éste asume valores crecientes).
Otra peculiaridad del D.F.N. es la capacidad de evaluar la deceleración del vehículo y adecuar la reducción de marcha. Por ejemplo, en modalidad semiautomática, el sistema permite la reducción sobre todo en conducción deportiva cuando el conductor inserta una marcha inferior para afrontar de forma brillante la curva. En modalidad automática, en cambio, el sistema anticipa la reducción de la marcha para permitir que el conductor pueda disponer de la marcha más adecuada para conservar el nivel de confort o el ahorro de combustible solicitado.
Además, para garantizar la seguridad y evitar cambios de marcha no deseados, el sistema acciona el punto muerto cuando el motor todavía está encendido y la puerta está abierta. Finalmente, el dispositivo “Dolce Far Niente” mediante avisos visuales o acústicos señala situaciones de emergencia o maniobras no permitidas que podrían dañar el motor o el cambio.
La gestión electrónica robotizada del cambio D.F.N. en modalidad automática permite realizar los cambios de marcha en el momento de rendimiento máximo del motor.
Esto permite disfrutar toda la potencia y el par de los motores 1.4 16v y 1.3 Multijet y una mejora neta en aceleración respecto a un cambio manual. En modalidad automática y conectando la tecla Economy, el Ypsilon consume menos que con un cambio manual: para la motorización Multijet, en ciclo mixto, se registra un consumo de 4,5 l/100 km contra 4,6 l/100 km obtenidos con cambio manual; mientras que para la motorización 1.4 16v el dato ofrece 6,4 l/100 km contra los 6,6 l/100 km (siempre con cambio manual).
Resumiendo, los técnicos de motores han tenido que configurar un programa de gestión de cambios de marcha que sin reducir las prestaciones, y por lo tanto, el placer de conducción del automóvil, permite una reducción de los consumos.
Además, todos estos contenidos tecnológicos adicionales se ofrecen a un precio sensiblemente inferior al de un cambio automático tradicional.

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