LANCIA THESIS

También el mercado del automóvil tiene su élite, formada por esos segmentos altos que presentan las grandes berlinas de lujo en las que las Casas concentran lo mejor de su tecnología y capacidad de diseño. En Europa son, en total, poco más de un millón de automóviles al año, fabricados por pocas marcas de prestigio.
Se trata, como es fácil de imaginar, de un segmento estable en las ventas y con tendencia conservadora en los gustos. Sin embargo, las aceleradas transformaciones socioculturales a las que se ha sometido nuestra sociedad en los últimos tiempos también han supuesto cambios dentro de este público. De hecho, todos los estudios de mercado confirman que están emergiendo con insistencia la demanda de una tecnología menos fría que la que se ha ofrecido hasta ahora y la petición de una mayor calidez, una mayor artesanalidad, una mayor atención a la persona.
Decisiones que, por otra parte, forman parte de la filosofía de un recuperado “arte de vivir”, de una satisfacción más personal e intimista, de una búsqueda del bienestar con uno mismo, que hoy caracteriza la manera de sentir de la nueva clase dirigente.
Gracias al patrimonio de valores inscritos en su esencia, Lancia se muestra más favorita que otros en la capacidad de interpretar este nuevo mundo del lujo, satisfaciendo plenamente las necesidades de un cliente interesado en la tecnología, pero que conoce el valor de la tradición, que pide la sustancia del producto, pero también exclusividad y prestigio.
A estos conductores, Lancia propone Thesis, un automóvil nuevo porque ha sido pensado para satisfacer nuevas necesidades, un automóvil que en el segmento de las grandes berlinas de prestigio aporta interesantes novedades. Como la exclusividad de un toque de clase y de creatividad estilística típicamente italianas. Como la sustancia de producto de una tecnología difundida pero “invisible”, cuyo deber es servir con discreción al conductor, anticipando sus necesidades. Como la capacidad de garantizar el máximo bienestar a su propietario, tanto cuando está al volante (handling, control, seguridad y placer de conducción) como cuando vive el automóvil como pasajero (silencio, aire, luz y música difundidas, telemática sofisticada).

En otras palabras, el Lancia Thesis ofrece bienestar, sustancia y exclusividad.

Tradición e innovación

Para dar vida a un automóvil de este tipo, que debe expresar un estilo de vida y, al mismo tiempo, relanzar a la Marca en el prestigioso segmento de las grandes berlinas europeas de lujo, Lancia ha recurrido a su patrimonio de creatividad y capacidad de producción. Una tradición de la cual han nacido coches que han marcado la historia automovilística. Como el Lambda, primer automóvil del mundo con carrocería portante y suspensiones delanteras de ruedas independientes. O bien el Aprilia, que en los primeros años treinta contaba con un Cx de 0,47, cuando el valor medio de los coches de la época era 0,60. O bien el Aurelia, que bajo el capó ocultaba el primer seis cilindros en V estrecho nunca montado en un coche de serie. Modelos capaces de marcar la diferencia, ya que representan objetos de síntesis entre la innovación tecnológica de su tiempo y la clase de un inconfundible estilo de vida de lujo.
Con Thesis, pues, Lancia interpreta el tema de la gran berlina de lujo según sus cromosomas. Y sin olvidar la lección de estilo y filosofía del concept-car Dialogos, el coche biodinámico, apreciado espacio de una nueva manera de contemplar el automóvil: pensando, por ejemplo, en una “conducción sin estrés”, y considerando el habitáculo como “burbuja saludable” y “salón de casa”.
Ahora es el turno de Thesis, que de Dialogos representa una transposición compatible con las necesidades industriales. Es el modelo situado en la cumbre de la gama Lancia, y por ello, el que para una marca de lujo como Lancia mejor representa e interpreta los valores de la Marca: dinamismo de proyecto, tecnología avanzada, confort absolutamente de lujo y soluciones refinadas.

Distinguirse, con un toque de estilo italiano

En el plano estilístico, el Lancia Thesis se caracteriza por una elegancia “emotiva” que desde el primer momento rechaza la escuela actual de las formas demasiado racionales, incluso visualmente económicas, para proponer una gran calandra vertical y faros romboidales. Estos últimos, separados de la calandra, se integran, en cambio, en paragolpes esculpidos y robustos (el hundimiento entre el capó y el lateral del automóvil nos recuerda a los automóviles de los años treinta y cuarenta).
Nace, así, un frontal integrado, sin el habitual paragolpes saliente y el voladizo del cuerpo del automóvil que divide el frontal en “superior” y “inferior”. Este recurso, importante y distintivo, está destinado – de ahora en adelante – a convertirse en una referencia obligada, un auténtico “sentimiento familiar” para los diseñadores de Lancia.
Una gran nitidez de las formas caracteriza también la vista lateral del Lancia Thesis. La línea del lateral nace en la aleta delantera y recorre toda la línea de cintura del automóvil, de un faro a otro, sin interrupción alguna. De esta manera, contribuye a reforzar el efecto limusina “alargando” el automóvil. Desde este punto de visa, resultan inmediatamente evidentes la larga batalla del automóvil (2,80 metros) y las generosas dimensiones (4,88 metros de longitud y 1,83 de anchura), características indispensables cuando se quiere garantizar gran habitabilidad interior.
Finalmente, resulta armoniosa e impactante la parte trasera del automóvil, donde el paragolpes integrado deja espacio a los trazos verticales de las líneas. En primer lugar, los “deflectores” que en cierto modo recuerdan al Flaminia y destacan los finos e innovadores proyectores con leds. De día, casi dos sobrias decoraciones de cromo; por la noche, un hilo de color rojo y otro de color naranja, gracias a los cuales el automóvil resulta único y reconocible incluso en autopista.
El habitáculo del Lancia Thesis es lujoso, amplio y protector, y en ese espacio se acomodan con la máxima relajación los pasajeros, cuyas rodillas tan solo encuentran superficies suaves y revestidas con materiales de lujo. El salpicadero parece sostenido por una amplia columna central que divide los dos asientos delanteros, alejados expresamente para dar espacio a un apoyabrazos alto y ancho. De esta manera, los dos ocupantes pueden utilizarlo cómodamente sin molestarse.
Allí, en la consola central, también se encuentra el “cerebro tecnológico” de Thesis: una pantalla en color de siete pulgadas rodeada, por los lados, por interruptores que proporcionan el acceso directo a los diferentes menús, y completada, por debajo, por una fila de teclas reconfigurables.
Asimismo, los asientos del Lancia Thesis representan el estado de la técnica actual en materia de confort y ergonomía, gracias también a la colaboración del profesor Dal Monte, fisiólogo de renombre a nivel internacional. Los asientos delanteros tienen formas redondas y suaves que aseguran el máximo confort y el excelente gusto estético de los ambientes de lujo. Las costuras, dobles y plegadas, añaden un toque de artesanalidad y elegancia, mientras que los reposacabezas entallados representan un rasgo de diseño típicamente italiano. En la versión Comfort, los asientos delanteros del Lancia Thesis no sólo ofrecen regulaciones completamente eléctricas, sino que también ofrecen interesantes e inéditas funciones como la ventilación, la calefacción, la adaptabilidad y el masaje. Comodidad y agradable bienestar como en el salón de casa también para quien se acomoda en los asientos traseros: la habitabilidad trasera del nuevo buque insignia se sitúa entre las mejores del segmento.
Se trata, por otra parte, del espacio reservado al cliente que no conduce personalmente su Thesis y para quien debe reservarse un asiento con una elegancia e importancia óptimas. De ahí, por ejemplo, los difusores de aire individuales y la posibilidad de seleccionar una temperatura y un caudal distintos a los de la zona delantera. En el centro del asiento trasero se encuentra un amplio brazo escamoteable que puede alojar el mando a distancia para la televisión y el equipo Hi-Fi.
Entre los materiales, todos de primerísima calidad, destacan la piel, la suavísima napa Poltrona Frau, el Alcantara y la lana, un revestimiento insólito que evoca la célebre “manta Lancia” del pasado. Recubren los asientos y la moldura central que gira alrededor del habitáculo sin interrupciones. A su vez resaltada por el toque de clase de la sobria inserción de madera, un caoba de poro abierto y sin tratar, en el que destacan los veteados naturales. Y, finalmente, el magnesio fundido a presión de la consola central y del túnel.
El resultado es un ambiente realizado con materiales nobles, cálido y exclusivo, un lugar emotivamente envolvente porque el uso de materiales de calidad, junto con las reacciones táctiles y acústicas que saben regalar, crea esa coherencia multisensorial que representa la última frontera del mundo Lancia.
Se trata del concepto de confort que deja lugar al de bienestar, entendido como placer psicológico además de físico. Y a bordo del Lancia Thesis, éste es realmente multisensorial, porque el aire y el sonido también (además de la luz) llegan a los ocupantes de manera indirecta, sin “agredirlos”. El aire se difunde a baja velocidad por la amplia moldura de microorificios situada delante del acompañante; el sonido, por los 11 altavoces del sofisticadísimo equipo Hi-Fi Bose®.
La instrumentación de a bordo es, obviamente, analógica, con grandes cuadrantes redondos, transparentes y tridimensionales, donde los números parecen flotar en el espacio (lo cual recuerda al Aurelia y al Flaminia, dos automóviles que han marcado la historia de la Marca). Basta con una mirada para que el conductor obtenga con exactitud toda la información que necesita. En cambio, cuando se encienden las luces, el instrumento combina a la sencillez del pasado la novísima tecnología de la electroluminiscencia que permite leer muy fácilmente la información sobre un fondo de color azul tenue. Igual de cuidados son los plafones de a bordo, utilizados, entre otras cosas, para garantizar funcionalidad, gracias a los puntos de lectura que iluminan una zona precisa para poder leer o trabajar. Pero también para ofrecer una luz indirecta y difundida que causa un efecto tridimensional y agradable en el ambiente incluso por la noche.

Bienestar, sustancia y exclusividad

Subir al automóvil y arrancar: gestos habituales, prácticamente mecánicos, que a todos nos resultan familiares. Pues bien, incluso en este campo, Thesis nos reserva sorpresas. Ello es mérito de la tecnología sofisticada e “invisible” – gestionada por 54 centralitas electrónicas – que Lancia ha querido combinar con la clase y el prestigio de su buque insignia. Como las manillas de accionamiento eléctrico que, rozadas desde el interior, permiten abrir las puertas sin esfuerzo y sin tener que vencer la resistencia de una cerradura mecánica tradicional. Como en el Easy Entry y Exit: el asiento y el volante se desplazan automáticamente (el primero retrocede y el segundo se levanta) a fin de ofrecer al conductor una entrada más cómoda y “acogerlo” a bordo de Thesis, para volver después a su posición anterior. Como el “Lancia Personal Selection”, con el cual es posible personalizar las configuraciones del automóvil directamente a través del CONNECT. Como la Memoria de posición, que permite regular a gusto los asientos delanteros, los espejos retrovisores y el volante y después recuperar esa misma regulación con solo pulsar una tecla. Como el “Keyless System” que permite que el automóvil “reconozca” al propietario, desbloqueándole las puertas cuando se acerca y permitiéndole arrancar el motor sin llaves, tan solo girando el mando situado en el lugar del bloque de encendido tradicional.
Tecnología “invisible” también para asegurar a los pasajeros del Lancia Thesis un placer exclusivo. El automóvil dispone de un sistema de amortiguación semiactivo denominado “Skyhook” (porque permite que el automóvil se mueva como si estuviera “suspendido en el cielo”) que gestiona las suspensiones electrónicamente. Precisamente a estas últimas el Lancia Thesis debe gran parte de su maniobrabilidad y “aislamiento” de la carretera. Las suspensiones delanteras, puestas a punto en una nueva pista realizada exclusivamente para los tests de confort del modelo, montan un sistema multibrazo de ejes de dirección virtual, mientras que las traseras son de brazos múltiples. El resultado es un automóvil silencioso, donde el movimiento y su marcha en la carretera pasan prácticamente desapercibidos, como es de esperar de una gran berlina, cuyo propietario a menudo se sienta detrás, con la intención – durante los trayectos más largos – de trabajar o leer.
Placer de viajar también significa placer bienestar a bordo, significa envolver al conductor y a los pasajeros con tecnologías que les garanticen el máximo confort acústico y climático. De ahí la necesidad de transformar el ambiente interior en un salón acolchado y envolvente: éste es el objetivo fijado desde el inicio por los técnicos y diseñadores del Lancia Thesis. De ahí también la cuidadísima insonorización del automóvil, garantizada por la elevada rigidez torsional y flexional de la carrocería y completada con el uso de cristales de 5 milímetros de grosor (que también influyen en el aislamiento climático) y con un sistema de juntas con triple nivel de estanqueidad. Y, además, el climatizador automático “multizona”, con función de recirculación automática del aire, controlado por un sensor de contaminación. Este avanzado dispositivo, a través de una centralita electrónica, controla automáticamente la temperatura, el caudal del aire, su distribución, la activación del compresor y la recirculación. Además, el climatizador “multizona” del Lancia Thesis es capaz de garantizar al mismo tiempo distintas temperaturas y distribución del aire en las diferentes partes del habitáculo: un microclima para el conductor, uno para el acompañante y otro para los pasajeros del asiento trasero. La novedad recae en la posibilidad de los pasajeros del asiento trasero de controlar en una pantalla separada la temperatura y la distribución del aire. Basta con pulsar la tecla “Rear” para activar los mandos traseros, situados al final del túnel central, y desactivar así los del acompañante. El conductor, en cambio, sigue controlando la temperatura de su zona. El Lancia Thesis, además, presenta un techo practicable con células fotovoltaicas (el innovador dispositivo que, con el vehículo parado y bajo el sol, asegura un ambiente fresco en el habitáculo) y un calefactor programable adicional que garantiza un habitáculo acogedor incluso en los días más fríos.
Tecnología avanzada, tecnología cautivadora y funcional también en las interfaces: del cuadro de instrumentos a la consola central. Allí se encuentra una pantalla en color de siete pulgadas rodeada, por los lados, por interruptores que proporcionan el acceso directo a los diferentes menús, y completada, por debajo, por una fila de teclas reconfigurables. Estas últimas cambian de función según el menú seleccionado, facilitando así la comprensión de la comunicación virtual. Sirven para accionar el CONNECT, el sofisticado sistema telemático integrado que permite conectarse a un mundo de servicios, el de Targasys. Para una conducción cómoda y sin estrés, el Lancia Thesis ofrece todos las pequeñas y grandes soluciones que simplifican la vida a bordo: del lavado inteligente de los cristales al “follow me home”, de los elevalunas eléctricos con sensor antiatrapamiento a las luces de cortesía. Finalmente, a bordo del Lancia Thesis también se pueden vivir fuertes emociones. Cómplice de ello es la música de alta fidelidad y gran realismo difundida por el equipo Bose®, diseñado a medida para el buque insignia de Lancia.
Después está la experiencia de la conducción, realmente única gracias a los numerosos dispositivos estudiados para asegurar un control desenvuelto y cómodo del automóvil en cualquier situación. Como la dirección asistida de asistencia variable (“Variosteer”) que hace que cualquier maniobra resulte cómoda, incluso las maniobras de aparcamiento, con el mínimo esfuerzo al volante y garantiza, al mismo tiempo, la máxima precisión de conducción en las velocidades más elevadas, adecuando el esfuerzo del conductor de manera progresiva. Como el Radar Cruise Control (RCC), el innovador sistema de control creado para ayudar al conductor a gestionar la velocidad del automóvil en función de la distancia de seguridad, a fin de alcanzar dos objetivos: mejorar el confort y optimizar el flujo del tráfico.
Del confort de conducción a la seguridad. Para una buena seguridad preventiva, es importante poder disfrutar siempre de una excelente visibilidad, incluso por la noche. Por ello el Lancia Thesis monta de serie los innovadores faros bixenón y los proyectores traseros con led. Con una sola bombilla de xenón, los primeros generan la luz de carretera y la luz de cruce; los segundos, por su parte, con 30 leds cada uno, duran más que las bombillas tradicionales y se iluminan con mayor rapidez, lo cual significa que los automóviles que circulan detrás del Lancia Thesis advierten la frenada con más anticipación, ganando, a 120 km/h, una distancia de 5 metros. Sin contar con que el buque insignia de Lancia ofrece los faros que se encienden automáticamente al entrar en túneles, los limpiaparabrisas que entran en funcionamiento solos cuando empieza a llover y los sensores de proximidad que facilitan las maniobras de aparcamiento.
Llegados a este punto resulta evidente el papel que juega la tecnología “invisible” en los dispositivos del Lancia Thesis. La misma que se convierte en protagonista en la seguridad dinámica. En este campo, el buque insignia de Lancia, además de ofrecer un sistema de frenos con excelentes prestaciones, cuenta con los más sofisticados dispositivos electrónicos para controlar el comportamiento dinámico del automóvil: de la frenada a la tracción. De ahí también el ESP, para el control de la estabilidad dinámica en curvas; el ASR, que limita el deslizamiento de las ruedas en fase de aceleración, y el MSR, que regula el par frenante en ascenso, y el ABS con corrector de frenada EBD. Un equipamiento de gran importancia, capaz de garantizar un comportamiento en carretera constante y previsible, hasta el punto de perdonar posibles errores del conductor y permitir superar sin problemas las situaciones críticas. Por primera vez en el panorama mundial, el Lancia Thesis presenta un freno de mano de accionamiento eléctrico: el EPB (Electric Parking Brake). Este inédito dispositivo se acciona automáticamente siempre que se frena el automóvil, para desactivarse después, también de manera automática, en cuanto se roza el acelerador.
Tecnología de vanguardia también para la seguridad pasiva. Ello se debe principalmente al conjunto de dispositivos disponibles: empezando por los ocho airbags, dos de los cuales son de tipo inteligente multifase, los cinco cinturones de seguridad de tres puntos con pretensores (excepto el asiento trasero central) y limitadores de carga, los cinco reposacabezas y el dispositivo antincendio Fire Prevention System. Continúa con el nuevo bastidor portante, diseñado para absorber los posibles impactos con la máxima eficacia. Termina con la aportación a la seguridad de los pasajeros por parte de la carrocería y de las puertas. Sin olvidar las fijaciones Isofix para transportar con la máxima seguridad a los más pequeños, y los sistemas de protección del automóvil contra roturas y robos: del Lancia Code de segunda generación al dead-lock, de la alarma de elevación e inclinación a los cristales laterales antirrotura EPG.
Una protección absoluta que hace del Lancia Thesis uno de los automóviles más seguros del panorama automovilístico. Basta con decir que el nuevo modelo ha superado los “crash test” más estrictos y ya cumple las propuestas para la futura normativa europea.
En la carretera, el Lancia Thesis asegura el comportamiento digno de una gran berlina de prestigio. Seguridad absoluta: cuidada hasta el más mínimo detalle del innovador freno de mano electrónico que se activa y se desactiva automáticamente en cada freno y en cada arranque, respectivamente. Y también el silencio atenuado de un ambiente con clase, en el que la marcha del vehículo apenas se advierte. Finalmente, el confort: no sólo el confort evidente de los asientos, la iluminación y la calidad del aire o de la música, sino también el confort dinámico. Para garantizarlo, Lancia ha recurrido al Skyhook, un dispositivo de control de las suspensiones reservado a pocos automóviles de lujo.
Agradables sorpresas también por parte de los motores: por ejemplo, en las prestaciones, que para los propulsores de dos litros son realmente importantes si se comparan con los motores de la misma cilindrada de la competencia. Y en la maniobrabilidad y agilidad del automóvil, cualidades no tan evidentes para un automóvil de casi cinco metros de longitud y con un peso proporcional.
El mérito de esta última característica se atribuye al grupo de potencia, que en todas las versiones de Thesis une un propulsor con un elevado par a bajo régimen a un elevado número de relaciones. Cinco en el caso del sofisticado cambio automático, seis para el manual.
A la decisión de crear una gama de motores todos ellos plurifraccionados (de 5 ó 6 cilindros) se debe gran parte de los resultados obtenidos en materia de ausencia de vibraciones, de la reducida y agradable sonoridad del propulsor y de su fluidez de funcionamiento.
Concretamente, los cuatro propulsores (tres de gasolina y un turbodiesel “Common Rail”) con los que el Lancia Thesis se presentará en el mercado en la próxima primavera son:

2.0 20v Turbo Soft
2.4 20v
3.0 V6 24v
2.4 JTD

Las cajas de cambio del Lancia Thesis son precisas, suaves en las inserciones y silenciosas. Se trata de un cambio de seis velocidades manual y un cambio automático de 5 velocidades que destaca por su sofisticada e innovadora técnica. Los dos transmiten perfectamente la potencia de los motores (de 150 a 215 CV), asegurando al automóvil un comportamiento homogéneo y preciso. Y demuestran ser fáciles y agradables de usar, permitiendo a quien se sienta la volante conducir también con agilidad y desenvoltura una gran berlina como el Lancia Thesis.
El cambio automático de 5 velocidades es un cambio que vale por dos. Moviendo la palanca en vertical en la “greca”, el conductor dispone de las posiciones normales P, R, N y D. Pero de esta última basta con desplazar la palanca hacia la izquierda, en la zona indicada con los signos “más” y “menos”, y el dispositivo automático se transforma en un cambio manual secuencial. Para el conductor todo esto significa recobrar el control absoluto de las marchas, ayudado únicamente por ciertos signos de la centralita (el sonido de la señal acústica y un aviso en el cuadro de instrumentos) en caso de sobrerrégimen del motor debido a un descuido. Pero con todas las libertades de cualquier cambio manual, incluida la de arrancar en segunda o en tercera en caso de firme con baja adherencia. El cambio automático de 5 velocidades está acoplado al motor 3.0 V6 24v; el manual de 6 velocidades, a todos los demás propulsores.

Mimar al cliente

Cuando un cliente deposita su confianza en una casa automovilística, sea cuál sea, exige la máxima satisfacción. Pero cuando acude a Lancia no se conforma sólo con esto. De una Marca con una gran tradición, una marca que ha escrito muchas páginas importantes de la historia automovilística manteniéndose fiel a sus valores de exclusividad y distinción, el cliente espera mucho más: quiere que le mimen.
Este objetivo no es fácil de alcanzar si tenemos en cuenta que el segmento del mercado al que se dirige está formado por clientes acostumbrados a tener lo mejor, los más exigentes de todos. Y superar las expectativas de estos conductores puede ser una tarea muy difícil, pero que Lancia considera fundamental para consolidar su fidelidad a la Marca y crear nuevos vínculos.
Servicios exclusivos y prestigiosos que acompañan al buque insignia Thesis también durante todo el ciclo de vida del automóvil, empezando por la fase de venta. Por otra parte, comprar un automóvil es un momento lleno de implicaciones psicológicas, donde la emotividad que suscita la línea de un modelo se une a la necesidad “racional” de conocer detalladamente los equipamientos, la tecnología. Sin olvidar los aspectos legales, administrativos y de asistencia. Es por este motivo que la relación directa entre concesionario y cliente tiene un papel protagonista en todo momento: en las fases previas a la compra, de entrega final y de servicio posventa.
En otras palabras: se abren las puertas de un “nuevo lujo”, lleno de servicios exclusivos. Para apreciarlo, basta con entrar en una sala de exposición de Lancia: un ambiente caracterizado por un estilo inconfundible y por la cortesía y profesionalidad de personal de venta dedicado al Lancia Thesis. Sin contar con que para una clientela exigente que, a menudo, dispone de poco tiempo para acercarse al concesionario, Lancia ha considerado la posibilidad de reservar un test-drive largo o corto y recibir a domicilio el automóvil de prueba. Para disfrutar de este innovador servicio, basta con llamar al número gratuito correspondiente y fijar el lugar y la fecha.
Descubrir el automóvil, conducirlo y perfeccionar la compra mediante una negociación, siempre transparente y garantizada por la fórmula Pacto Claro. Pero no sólo esto. El Thesis, hecho a medida para cada cliente, como un traje de sastrería, no es un objeto de “pret-à-porter”. Es necesario, pues, esperar a que se construya el “propio” Thesis, personalizado en el color, en los detalles, en la tapicería. Gracias a la “Fábrica virtual”, dentro de poco el cliente podrá saber en qué punto se encuentra la producción de su Lancia Thesis, conectándose al sitio www.lanciathesis.com, y escribiendo la contraseña e identificación de usuario personales.
Entrar en el mundo de Thesis también significa personalizar y transformar en cálidas relaciones humanas incluso los fríos pasos de una operación comercial. Un camino a lo largo del cual el cliente se convierte en el invitado que visitará el concesionario y conocerá personalmente a los colaboradores; el invitado con quien entablar una relación de confianza que se prolongará en el tiempo.
De ahí también la cordialidad que caracterizará las relaciones futuras: una atenta llamada en cuanto el automóvil esté listo y el cliente tan solo deberá fijar la fecha, la hora y el lugar de la entrega según sus compromisos. Con el Lancia Thesis llegará un rostro amigo, el del vendedor con quien se han tramitado las negociaciones, quien le ayudará a familiarizarse con el automóvil y a finalizar las formalidades burocráticas.
Si en vez de la entrega a domicilio se prefiere recoger el vehículo en el concesionario, será – para todos los encargados – el momento de compartir con el cliente el placer del primer encuentro con su nuevo Lancia Thesis. Durante los días siguientes, el titular del concesionario se encargará de telefonear para saber las primeras impresiones a bordo del buque insignia Lancia.
Y es en este punto que, a menudo, se interrumpe la relación entre vendedor y comprador. No sucede así con el Lancia Thesis. El concesionario permanece al lado del cliente durante todo el ciclo de vida del vehículo, con una presencia constante también en la fase de posventa. Además, para el Lancia Thesis se dispone del inédito “Lancia Home Service”, que asegura, en un plazo de 48 horas a partir de la llamada, la recogida del automóvil a domicilio por parte de un encargado y, al mismo tiempo, la asignación de un automóvil de cortesía. Cuando el vehículo esté listo, un encargado retorna el Lancia Thesis en la casa del cliente y retira el automóvil prestado. Sin contar con que este servicio exclusivo de Thesis también puede solicitarse llamando al número gratuito correspondiente. El precio de “Lancia Home Service” siempre es claro y se comunica inmediatamente al cliente por teléfono.

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