Lancia Phedra

Se llama Phedra, es el nuevo monovolumen de Lancia y se lanzará al mercado en primavera. Realizado en joint-venture con el grupo francés PSA, en el marco de la provechosa colaboración nacida en 1994 y todavía activa, el nuevo modelo tiene dimensiones mayores con respecto a su versión anterior: mide 4,75 metros de longitud (+29,5 cm), 1,86 de anchura (+5,3 cm) y 1,75 de altura (+3,8 cm que se convierten en 14,2 si se tienen en cuenta las barras portaequipajes). Ofrece cuatro nuevos motores: dos de gasolina y dos turbodiesel “Common Rail”. Está equipado con una serie de dispositivos de seguridad, confort y telemática que lo sitúan en la cima de su segmento por espacio interior y equipamientos de serie.

El Lancia Phedra entra a formar parte del segmento de los monovolúmenes en Europa, especialmente en el segmento alto, donde la clientela está representada por un círculo restringido de amantes del viaje, del lujo y del confort. Se trata de un nicho que en el mercado europeo se ha establecido firmemente alrededor del 2,5% de las ventas totales (aproximadamente 350.000 vehículos en el año 2001).

El Lancia Phedra es la respuesta de la Marca a los deseos de un cliente refinado y culto que recobra el placer de “tener”, pero sin exhibir ni ostentar sus posibilidades económicas. Se trata de empresarios, gerentes y profesionales que saben aunar valores conceptualmente opuestos como tradición e innovación, racionalidad y emoción, individualismo y conciencia social. Hombres y mujeres satisfechos con su vida profesional y afectiva, en busca de un bienestar personal y exclusivo.

Es, en otras palabras, el mundo de la exclusividad, ya no ligado a la idea de poseer objetos valiosos y costosos, sino al placer y la gratificación subjetiva. De ahí la importancia del tiempo que debe dedicarse a sí mismo y a satisfacer sus propios deseos para sentirse bien. Lejos de los reflectores y el bullicio, la clase alta quiere disfrutar de un bienestar más sofisticado y culto, donde el “entendido” se convierte en la nueva figura de referencia. De hecho, él reconoce la exclusividad de un objeto, es capaz de apreciar un buen cuadro igual que un buen vino, sabe disfrutar de todos los placeres que transforman la simple posesión en “arte de vivir”.

El Lancia Phedra representa todo esto, porque es el buque insignia de clase que toma la forma de monovolumen. Es un automóvil moderno en la estructura y la versatilidad que ofrece, y clásico en contenidos, para satisfacer a un cliente maduro y exigente.

El entendido solicita una mayor atención a la persona, mayor calidez, mayor artesanalidad. Prefiere la sustancia a la apariencia física, y busca una innovación “inteligente”, que vaya más allá de la misma innovación; una tecnología de vanguardia, pero siempre “al servicio” del conductor y de los pasajeros; un automóvil que se distinga por el cuidado artesanal de todos sus detalles.

A este cliente el Lancia Phedra ofrece el lujo y la exclusividad de un estilo y un gusto “completamente italiano”, asegura confort, cuidado del ambiente interior, prestaciones y tecnología de vanguardia. De ahí las distintas soluciones de los asientos (calefactados, giratorios, regulables eléctricamente y con memorias), los numerosos y cómodos vanos, compartimentos y cajones, además de las mesas abatibles y un maletero amplio y equipado. El Lancia Phedra también ofrece el climatizador automático “multizona” y el CONNECT NAV+, el instrumento infotelemático más avanzado del momento, el que ofrece el mayor número de funciones y servicios. Y no sólo esto. A este cliente, el monovolumen Lancia ofrece lo mejor en materia de seguridad: seis airbags, ABS con corrector de frenada EBD, dispositivo antideslizamiento ASR, programa electrónico para el control de la estabilidad dinámica ESP y dispositivo de asistencia a las frenadas de emergencia. Y, además, los faros de xenón y, para los niños, fijaciones Isofix para las sillitas, espejo de vigilancia y cierre eléctrico de seguridad para las puertas.

Concluyen la oferta del Lancia Phedra dos propulsores de gasolina (un 2.0 de 136 CV y un inédito 3.0 V6 24v de 204 CV) y dos inéditos turbodiesel “Common Rail” (un 2.0 JTD con 109 CV y el nuevo 2.2 JTD de 128 CV). Los motores de gasolina y el 2.0 JTD, y otros dos con cambio manual, también pueden equiparse con cambio automático. Sin olvidar que un cliente así espera que le mimen, y pretende una relación exclusiva formada por mil pequeños privilegios: desde la fase previa a la compra a la fase de posventa. Son los servicios que dan más valor a la compra de un monovolumen, y los del Lancia Phedra hacen de éste una experiencia única incluso para el conductor más refinado y exigente.

Esta entrada fue publicada en Lancia. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario