Lancia k Coupé

El regreso de Lancia al prestigioso subsegmento de mercado de los grandes coupés derivados de la berlina (el último modelo fue el Gamma Coupé), se produce con un coche que se propone como la interpretación más pura del estilo Lancia, entendiéndose como prestaciones brillantes y gran placer de conducir en un coche con una personalidad sofisticada.

El objetivo comercial del nuevo coche es el de integrarse con prestigio en un panorama competitivo que evoluciona imparablemente, completando por un lado la gama de Lancia k berlines et SW con un coupé elitista y al mismo tiempo rejuveneciendo una tradición de la que forman parte coches como el Flaminia Coupé y el Gamma Coupé.

Gracias a sus características estilísticas y técnicas el Lancia k Coupé se sitúa en lo alto de su categoría, en esa área de los coupés elitistas donde el nuevo Lancia se mide con la mejor competencia. Es más, ofreciendo ese algo más en el ámbito de la tecnología avanzada (de la suspensión de amortiguación controlada a los faros de descarga de gas), del confort (cuatro cómodas plazas en asientos Recaro y un maletero típico de una berlina), de la solidez y por tanto de la seguridad del coche (una rigidez torsional de 160.000 Mkg/radiante), de la posibilidad de personalizar el coche con opcionales realmente exclusivos como los 12 distintos colores de los tapizados de piel de “kaleidos leather” realizados por “Poltrona Frau”.

El Lancia k Coupé suma a las excelentes características básicas del modelo, unos rasgos totalmente característicos como su línea original, marcada por una discreta reminiscencia de los estilemas clásicos de la marca, una distancia entre ejes más pequeña y un habitáculo muy especial, que hacen de este coche algo único y un poco especial.
Como confirmación de esta fuerte personalidad del Lancia k Coupé, se ofrece un solo equipamiento, donde el confort es de serie, junto al air bag del conductor y del pasajero, aire acondicionado automático, pre-instalación del radiocassette y del teléfono, mando a distancia de apertura y cierre de las puertas, ruedas de aleación ligera y neumáticos sobredimensionados, asientos de mando eléctrico Recaro de Alcantara y pintura metalescente.

Cabe añadir, como opción personal, algunos dispositivos de tecnología avanzada. Entre los opcionales cabe destacar: la suspensión de amortiguación controlada, los muy modernos faros de descarga de gas y el techo practicable eléctrico. Entre los accesorios destacamos: “Viasat” un innovador sistema de seguridad y auxilio por localización vía satélite y el moderno sistema de navegación “Route Planner”.

Al gusto del cliente también se deja la elección de los tapizados de piel, realizados artesanalmente por Poltrona Frau. Se ofrecen 12 colores del opcional “kaleidos leather” que, combinados con tres tonos distintos de alfombras, dan la posibilidad a cada cliente de brindar a su coche un rasgo de clase muy personal. Adecuados al carácter del automóvil, los motores del Lancia k Coupé ofrecen grandes prestaciones y, con la mecánica sofisticada, la máxima seguridad activa, como corresponde a un coche que desea interpretar brillantemente el estilo Lancia.

Se trata de propulsores potentes y fiables, que garantizan al modelo el temperamento brioso típico de un coupé, pero sin exageraciones. Prestaciones máximas, que pueden compararse con las de los mejores rivales del segmento, proporcionadas por tres motores con temperamentos muy distintos.

Brioso y generoso es el 2.4, cinco cilindros, 20 válvulas con colector modular, que desarrolla 175 CV. Da la posibilidad al Lancia k Coupé de llegar a 218 km/h de velocidad máxima y de acelerar de 0 a 100 km/h en 8,7 segundos.
Destinado a quienes desean unas prestaciones realmente elevadas, el Lancia k Coupé equipado con el 2.0 turbo de 205 CV ofrece una velocidad máxima de 235 km/h, acelera de 0 a100 km/h en 7,3 segundos y recorre el kilómetro con salida parada en 27,5 segundos. Por último, al tope por su tecnología el 3.0 V6 24 válvulas de 204 CV, que combinado con un cambio automático de cuatro marchas controlado electrónicamente ofrece una velocidad de 220 km/h y el máximo placer de conducir. Por último, se ha dedicado un gran cuidado a los detalles y a la máxima exactitud en las cualidades de realización, para el Lancia k Coupé que se presenta como un coche destinado a los clientes más exigentes. Por lo tanto, se trata de un coche diseñado y desarrollado para ofrecer lo máximo en cualquier sector, de las prestaciones al confort, de la seguridad a la tecnología sofisticada, a la exclusividad de los equipamientos, pero manteniendo el equilibrio de conjunto que es el rasgo distintivo más seguro de un coche de clase.

Diseñado por el Centro Stile Lancia, el k Coupé ha sido construido en el recinto de la antigua planta Lancia de Chivasso, por Maggiora, el carrocero que realizó la última serie del Delta Integrale y que actualmente produce para el Grupo el Fiat Barchetta.

El Lancia k Coupé se comercializará a partir de principios de abril en Suiza y a continuación en Italia y en los demás mercados europeos. Se ha previsto un volumen de venta que roza las 3.000 unidades al año.

Estilo y clase como rasgos distintivos

El exterior

El nuevo coche es un coupé de dos puertas, derivado del Lancia k berlina, del que sólo conserva el voladizo delantero, porque todas las demás partes de chapa son originales: de los laterales al techo, de los montantes a las puertas laterales, de los pasos de rueda traseros al maletero y al travesaño. Respecto a la berlina es más corto (4,56 m en vez de 4,68 m), porque la distancia entre ejes es 12 centímetros inferior (de 270 a 258 cm), y 37 milímetros más bajo. Unas dimensiones que, junto a una distancia inferior al suelo y al montante delantero en posición más baja, ofrecen al coche más agresividad, aun manteniéndole una excelente habitabilidad tanto en los asientos delanteros como en los traseros.

Por lo tanto, desde el primer vistazo el Lancia k Coupé comunica dos de sus principales características: la excelente estabilidad y el gran agarre a la carretera.

Firmada por el Centro Stile Lancia, la línea del Lancia k Coupé replantea la imagen de la berlina (el “aire de familia”) en la clásica rejilla cromada delantera y en el capó, para adquirir inmediatamente después una personalidad propia en el esbelto perfil del lateral, que cambia de sección a dos tercios de su altura para separar la parte inferior del techo.
Acentúa su línea neta el cristal lateral, que está rodeado por un marco de acero inoxidable y da una impresión de continuidad al no estar interrumpido por el montante, al que se le ha dado poco realce al fabricarse en color negro. La luneta está inclinada y delimitada por dos aletas laterales de la parte trasera, que aun siendo poco evidentes recuerdan de forma discreta pero inequivocable (al igual que el marco de los cristales) un célebre Lancia de antaño: el Flaminia Coupé Completan la parte trasera del coche los grupos ópticos, desarrollados en sentido horizontal como en todos los Lancia más recientes. En su interior se encuentra la placa de la matrícula, rodeada por otro marco cromado.

Más corto y por lo tanto más compacto y manejable que la berlina, el Lancia k Coupé por su parte mantiene en su conjunto las generosas dimensiones del buque insignia, que se han resuelto en una figura elegante y esbelta (el Cx es de 0,31).

La impresión que se obtiene es la de un automóvil con un estilo moderno, enriquecido por algunos estilemas típicos de la tradición Lancia, como las aletas traseras o los detalles cromados (marcos y manillas de las puertas) que recuerdan las “molduras” de antaño, cuyo objeto era dar luminosidad e importancia a detalles que si no pasarían desapercibidos.

El exterior del coche queda completado por ruedas de aleación que proponen el inédito dibujo de una estrella de siete puntas y montan neumáticos de 16 pulgadas.

El interior

En Abriendo una de las puertas, que llevan cristales a la vista (es decir sin bastidor) y dimensiones generosas para permitir un cómodo acceso a los asientos traseros, se descubre el habitáculo del Lancia k Coupé. También en este caso se trata de un habitáculo distinto al de la berlina, porque muchos componentes se han modificado en su forma, en su revestimiento o en su diseño

Por ejemplo, el salpicadero y la consola central son de un elegante y uniforme gris antracita, enriquecidos por unos elementos de madera ecológica. Se han rediseñado los montantes, el techo, los costados traseros y los paneles de las puertas, que con su figura especial caracterizan enormemente el habitáculo del Lancia k Coupé. De hecho, en el centro de los dos paneles se destaca un elemento en forma de gota, revestido de Alcantara o de piel al igual que los asientos y rodeado por un marco gris antracita. En la base del panel se encuentran el brazo con los mandos de los elevalunas (también tapizado) y la bandeja portadocumentos.
Los asientos delanteros están firmados por Recaro. Se han realizado expresamente para el Lancia k Coupé y se ajustan a la doble necesidad de garantizar comodidad y riqueza de forma junto a un perfil ideal para sujetar oportunamente al conductor y al pasajero de un coche con un temperamento y con prestaciones brillantes. Naturalmente, las espumas son de densidad diferenciada y están “esculpidas” ergonómicamente para adoptar de manera natural la forma más correcta. Por último, disponen de un sofisticado sistema de basculamiento de mando eléctrico del que hablaremos en el capítulo dedicado al confort. Igual de envolventes y confortables son los asientos traseros, que se han realizado según los criterios de fabricación más modernos y por lo tanto disponen de una traviesa “antisubmarinig” en el armazón (sujeta al pasajero en caso colisión), banqueta extraíble, brazo central también extraíble y alojamiento para el paso de los esquíes cerrado por una tapa.

Los cinturones de seguridad llevan un punto de fijación alto, que deja sitio al dispositivo destinado a “ofrecer” el cinturón a los ocupantes para poderlo coger mejor.

Completa la decoración del habitáculo la alfombra, realizada de una sola pieza y con estera y peana apoyapiés para el conductor (se ofrecen tres colores: granate, gris claro y gris oscuro, combinados con los tapizados de los asientos).

Prestaciones tradicionales de Lancia

Los motores

Para garantizar al nuevo coche las grandes prestaciones de un coupé de rango, desarrolladas con el equilibrio, la fluidez y la progresividad que impone el espíritu Lancia, se han elegido tres motores de gasolina, derivados de los de la berlina. Son el 2.4 cinco cilindros, 20 válvulas, de 175 CV, con cambio mecánico; el 3.0 V6 24v de 204 CV con cambio automático y el 2.0 de cuatro cilindros turbo 16v, de 205 CV, con cambio mecánico.

Se trata de unos propulsores con características técnicas y temperamento distintos, que por otra parte comparten las mismas dotes de potencia y fiabilidad.
Equipado con el 2.4, cinco cilindros, 20 válvulas con colector modular que desarrolla 175 CV, el Lancia k Coupé llega a 218 km/h de velocidad máxima y acelera de 0 a 100 km/h en 8,7 segundos. Para recorrer el kilómetro con salida parada tarda 29,6 segundos y, en la misma distancia para recuperar, en quinta, a partir de 60 km/h tarda 32,4 segundos. Consume 7,6 litros a 90 km/h, 9,4 l a 12 km/h y 13,2 l en el ciclo urbano.

Brioso y generoso, gracias al fraccionamiento de la cilindrada en cinco cilindros, este propulsor también se destaca por el colector de admisión de longitud variable y por las cámaras de combustión sumamente compactas que le ofrecen una gran flexibilidad, una recuperación más inmediata y una excelente fluidez a un bajo número de revoluciones.

Siendo el resultado de la tecnología más moderna en materia de motores, el 2.4, cinco cilindros 20 válvulas lleva un bloque de fundición gris esferoidal (peso inferior y funcionamiento más silencioso) con camisas de los cilindros que mejoran el intercambio térmico, culata con escape opuesto a la admisión, empujadores hidráulicos autorregulables y variador de fase electrohidráulico

Los tensores de las correas de la distribución de los mandos son automáticos, el encendido es de bobinas independientes y el propulsor también va dotado de: doble sensor de detonación, inyección Motronic de la última generación, medidor del caudal de aire con sensor de película gruesa.
Destinado a quienes desean prestaciones indiscutiblemente elevadas, el 2.0 turbo de 205 CV ofrece una velocidad máxima de 235 km/h, acelera de 0 a 100 km/h en 7,3 segundos y recorre el kilómetro con salida parada en 27,5 segundos. En recuperación a partir de 60 km/h en quinta marcha, en mil metros este motor registra un tiempo de 31,2 segundos y consume 7 l en 100 km a 90 km/h, 9 l a 120 km/h y 11,2 l/100 km en el ciclo urbano. Al sumamente reducido momento de inercia de la turbina T25 se debe la respuesta inmediata de este motor que también dispone de una excelente fluidodinámica de admisión (lo que favorece la sobrealimentación y los consumos), de encendido de doble bobina cada dos cilindros (como garantía de la gran fiabilidad del sistema), de un nuevo calibrado de la inyección Motronic (mejora la conducción a un bajo número de revoluciones, con prestaciones idénticas a un número de revoluciones más alto) y de un catalizador sumamente eficiente y silencioso.

La oferta de los motores del Lancia k Coupé se completa con el 3.0 V6 24v de 204 CV, que ofrece una velocidad máxima de 220 km/h. Impulsado por este motor, el nuevo modelo acelera de 0 a 100 km/h en 9,8 segundos y de 0 a 1000 metros en 30. Consume 7,5 l/100 km a 90 km/h, 9,5 l a 120 km/h y 13,9 l/100 km en el ciclo urbano.

El motor de tres litros con seis cilindros del Lancia k Coupé monta un bloque de aluminio, camisas de los cilindros de fundición gris, culata monolítica de aleación de aluminio, cuatro árboles de levas en cabeza que, a través de unos taquets hidráulicos, accionan cuatro válvulas al sodio por cada cilindro. La inyección es de tipo Motronic secuencial en fase y el encendido es estático, de bobina independiente, sobre bujías de larga duración con doble electrodo al platino.

Con estas características se puede comprender que se trata de un propulsor con una técnica sofisticada, que ofrece el máximo placer de conducir, con el típico estilo de Lancia, incluso a los clientes más exigentes.

Una elección confirmada al combinar el propulsor con un cambio automático de cuatro marchas controlado electrónicamente (ZF 4HP 18). Ésta es una solución que permite gestionar de forma integrada el cambio, la inyección y el encendido, haciendo que la respuesta sea más inmediata y fluida a los mandos del acelerador.

Asimismo, el dispositivo puede programarse con tres filosofías de conducción diferentes, que permiten aprovechar al máximo la potencialidad del motor, en cualquier condición.

En la posición “Normal” el cambio ofrece una conducción muy confortable y una gestión equilibrada de los consumos, aun permitiendo a lo largo del viaje alternar arranques briosos con tramos más tranquilos.

“Power” es la alternativa cuando se desea disponer de una potencia superior y aprovechar al máximo el par motor del seis cilindros del Lancia. Por último, “Ice” facilita la conducción en cualquier condición de escasa adherencia del firme y en concreto con nieve y hielo.

La seguridad

En el sector de la seguridad, un coche de esta clase y de este prestigio es natural que cumpla con las normas internacionales más rigurosas y que tenga la capacidad de superar con éxito los tests más rigurosos, de los choques frontales y laterales a la penetración en las puertas y al vuelco.

Por otra parte, cabe destacar que la rigidez torsional de la carrocería del Lancia k Coupé es de 160.000 mkg/radiante, es decir aun superior a la ya excelente de la berlina, y la flexional es de 800 kg/mm.

Igual vale la pena recordar que la protección que ofrece un coche a sus ocupantes es total cuando abarca todos los aspectos (preventivos, activos y pasivos) de la seguridad y que en este sentido el Lancia k Coupé se ha cuidado en todos sus detalles, grandes y pequeños. Por lo tanto, no sólo ABS de serie y suspensión de gran eficiencia capaz de estabilizar el coche incluso al frenar en las curvas, sino también detalles como el tercer stop delgado e integrado en la serigrafía superior de la luneta para no limitar la visibilidad.
Además para el Lancia k Coupé dentro de poco se ofrecerá un opcional innovador para la mayor parte de los mercados europeos (hasta ahora se comercializaba sólo en Alemania) y de suma importancia entre los sistemas de seguridad de un automóvil. Se trata de los faros de descarga de gas que mejoran la calidad de la luz emitida. La lámpara de los faros de descarga de gas es más luminosa que la tradicional, reparte mejor el haz de luz y dura más. En su interior el clásico filamento se ha sustituido con dos electrodos que distan pocos milímetros entre sí y que están sumergidos en gas Xenón a baja presión.

Los resultados conseguidos por los faros de descarga de gas con respecto a los tradicionales de filamento pueden resumirse en unos cuantos datos: se duplica el haz luminoso emitido de 1500 a 3000 Lumen, casi se cuadruplica la eficiencia de 25 Lumen por Vatio a 85 y se duplican las horas de duración, de 1500 a 3000.

Confort y soluciones originales

Sería superfluo decir que un gran Coupé que deriva de un buque insignia, y firmado por Lancia, es un coche que ofrece un excelente confort global, si en este coche la búsqueda de la máxima comodidad para el conductor y para los pasajeros no estuviera vinculada a unas soluciones técnicas innovadoras y sofisticadas, así como a un cuidado casi exagerado en la puesta a punto de cada detalle.
De esta forma, en el Lancia k Coupé, la inexistencia de vibraciones está garantizada por las características de la carrocería que, como hemos visto, posee una rigidez torsional y flexional superior a la media. Los ruidos aerodinámicos se han eliminado realizando un acoplamiento correcto entre el sistema de la puerta-cristal lateral y su alojamiento. En la parte baja se encuentran unas juntas de reborde que hacen de tope al faldón de chapa, y en la parte alta, un moderno sistema que realiza automáticamente un perfecto acoplamiento del cristal lateral con la junta superior.

Éste último está accionado por una centralita electrónica; al cerrar la puerta es empujado algunos milímetros hacia arriba, encajándose en la junta superior del alojamiento de la puerta y garantizando así, durante la marcha, una estanqueidad perfecta al aire, al agua y al ruido. Por el contrario, desbloqueando la manilla para bajar, el cristal desciende automáticamente esos pocos milímetros que permiten abrir la puerta.

Para garantizar el máximo confort climatológico, el Lancia k Coupé va dotado de climatizador automático con filtro antipolen, acoplado con un sistema de salidas de aire con difusores de grandes dimensiones, fáciles de orientar en cualquier dirección. Todos los cristales del coche son cristales “solextra ” con un alto nivel de absorción capaces de reducir al mínimo la transmisión de calor al habitáculo.

En el coche, comodidad también significa disponer de un entorno amplio y vertebrado de forma correcta desde el punto de vista ergonómico. El Lancia k Coupé garantiza una excelente habitabilidad a las personas (1490 mm en la cintura, 872 mm en altura y en 832 mm en sentido longitudinal) y un amplio espacio para el equipaje (500 l, como una berlina).

Por último, la comodidad significa poder subir y bajar fácilmente y sin esfuerzo, incluso cuando los pasajeros han de pasar a los asientos traseros de un coupé de dos puertas. En este caso, para facilitar el movimiento de las personas, hay que abatir manualmente el respaldo y empujar hacia adelante el asiento delantero que mientras tanto se ha desenganchado de las guías. En cambio, en el Lancia k Coupé, sólo hay que abatir el respaldo y el asiento se desplaza automáticamente hacia adelante empujado por un dispositivo eléctrico. Volviendo a levantar el respaldo, el asiento vuelve a la posición inicial que había memorizado.

Además de ser útil y cómodo, el sistema también es seguro, porque si durante su movimiento hacia adelante o hacia atrás el asiento encuentra un obstáculo cualquiera, se bloquea y retrocede 15 milímetros en la dirección opuesta.

Asimismo, todas las demás regulaciones de los asientos delanteros del Lancia k Coupé, como es natural, se accionan eléctricamente.

Un solo equipamiento

Coche único y por lo tanto un poco especial incluso dentro de la gama del Lancia k, el Coupé cuenta con un solo equipamiento. Se trata de uno de los equipamientos más completos e incluye de serie: air bag del conductor y del pasajero, retrovisores antideslumbramiento de accionamiento automático, lavafaros, luces antiniebla, climatizador automático, pre-instalación del radiocassette con ocho altavoces y antena amplificada de varios filamentos encajada en la luneta, pre-instalación del radioteléfono con antena y conexión “viva voce” al altavoz, mando a distancia de apertura y cierre de las puertas y ruedas de aleación ligera de diseño exclusivo con neumáticos sobredimensionados.

Los opcionales son pocos y prestigiosos, reduciéndose a: techo practicable de accionamiento eléctrico, dispositivo antirrobo, radiocassette con lector de compact-disc, faros de descarga de gas (de los cuales ya hemos hablado), “kaleidos leather” realizados por “Poltrona Frau” para los tapizados de piel (descrito más adelante) y suspensión de amortización controlada. Éste último dispositivo es un sistema de control electrónico del calibrado de la suspensión (combinada con amortiguadores especiales) que actúa teniendo en cuenta la aceleración vertical del coche, el ángulo y la rapidez de rotación del volante, la velocidad del coche y los frenados posibles. Tiene dos posiciones: “Auto”, que garantiza automáticamente la mejor combinación entre confort y seguridad en cualquier condición y “Sport”, que garantiza la máxima seguridad al conducir deportivamente a cualquier velocidad.

En cambio, existe un gran número de accesorios con los que ajustarse a las necesidades y a los gustos personales. Divididos en las categorías de “Alta fidelidad”, “Utilidad”, “Estética”, “Seguridad” y “Objetos promocionales” también incluyen dispositivos muy sofisticados como el “Viasat”, un sistema de seguridad y auxilio innovador de localización por vía satélite comercializado y gestionado por Viasat Assistance, y como el “Route Planner”, un sofisticado dispositivo electrónico de navegación de Magneti Marelli.

El “Viasat” es un moderno dispositivo que aprovecha la posibilidad de control de la red de satélites Gps (Global Positioning System) para indicar en cualquier momento la posición exacta del automóvil. En resumen, permite localizarlo en caso de robo y hace que los socorredores puedan llegar inmediatamente al lugar en caso de avería, accidentes o de malestar del conductor.

El dispositivo se pone en comunicación con la Central Operativa que hace de puente para la red de detección del satélite, a través de una pequeña terminal de bordo. La señal de socorro se activa automáticamente a raíz de un choque o del intento de forzar el coche.

En cambio, el cliente puede lanzarlo voluntariamente si se encuentra en un apuro. Para esta última necesidad el cliente utiliza un teclado dotado de teclas de función para la petición de ayuda y un visor de cristales líquidos en el que aparecen los mensajes enviados o recibidos por la Central.

El teclado del “Viasat” también puede utilizarse como un teléfono fijo normal para coche. Dispone de la función “viva voce”, permite dialogar con la Central Operativa durante la asistencia y hacer o recibir llamadas personales. Conectado con el propio ordenador también puede convertirse en una oficina móvil de la que pueden enviarse o recibirse datos, programas, fax tanto a través de la red telefónica como a través de Internet.

El innovador sistema/servicio de radiolocalización por vía satélite que ha puesto a punto Viasat Assistance ofrece la máxima fiabilidad, gracias a la ayuda de empresas líder en los respectivos sectores (Nuova Telespazio, Monisat y Europ Assistance).

Las ventajas más importantes son las siguientes:

  • la garantía de poder comunicar siempre con la Central Operativa, gracias a una cobertura total, que llega incluso a las localidades más “difíciles” utilizando una red de 24 satélites de baja órbita.
  • la seguridad de poder contar 24 horas al día y 365 días al año con una Central Operativa de escucha capaz de intervenir en cualquier lugar eficaz e inmediatamente. Efectivamente, dispone de más de mil líneas telefónicas (140 números gratuitos) y está conectada con 18 mil centros en Italia entre estructuras de emergencias, organizaciones de auxilio en carretera y centros médicos.
  • la sencillez del funcionamiento del teclado que se ha estudiado para utilizarlo en situaciones de pánico y estrés por parte del conductor: unos cuantos pulsadores que corresponden a sendos tipos de petición de ayuda, de la ayuda en carretera a la sanitaria o a la antirrobo.De la electrónica útil en los casos de emergencia a la que se usa cada día. El “Route Planner” es un moderno sistema de navegación que permite llegar a cualquier destino de la forma más rápida y segura. De hecho, puede compararse con un copiloto informático que en cualquier momento puede poner al día al conductor sobre la posición del coche y la carretera más oportuna, indicándola también en un mapa electrónico de carreteras.

    Útil a todo el mundo durante las vacaciones o en los recorridos largos y difíciles en carreteras desconocidas, y sobre todo a quienes recorren miles de kilómetros al año por motivos profesionales, el “Route Planner” también es fácil de usar. El conductor establece el destino con el mando a distancia y en el monitor de bordo aparece el mapa de la localidad en la que se encuentra con la posición del vehículo. A partir de ese momento hasta la llegada, el automovilista recibe información por adelantado con mensajes visuales y vocales (que puede elegir entre seis idiomas) cada vez que ha de cambiar de dirección. El sistema de navegación, realizado por TECmobility, una sección de Magneti Marelli, también informa al usuario sobre la ubicación de hoteles, restaurantes, estaciones de servicio, etcétera.

    Los principales componentes del “Route Planner” son un giroscopio (que detecta la dirección de marcha), un receptor Gps, un visor, un mando a distancia y un procesador con lector CD-ROM. El ordenador de bordo actualiza contantemente la posición del coche integrando entre sí las señales que proceden del satélite Global Positioning System, del giroscopio y del sensor de distancia. El visor (pantalla LCD en color de alta definición), que puede extraerse, muestra el recorrido y los menús de las funciones disponibles. El mando a distancia permite activar dichas funciones. El lector CD-ROM permite acceder a los mapas digitales de las redes viales y de los servicios útiles. En caso de desviarse de la ruta indicada por el sistema, el Route Planner vuelve a programar inmediatamente un recorrido alternativo.

    Todos los CD que contienen los mapas del “Route Planner” también pueden leerse con un ordenador personal MS-DOS compatible, dotado de lector CD-ROM para estudiar con calma, en casa o en la oficina, los viajes que desean realizarse.

    El prestigio de “kaleidos leather”

    Formas, colores y materiales: cada detalle en el Lancia k Coupé habla de sofisticación y exclusividad. Se ofrecen siete colores de la carrocería, metalescentes (salvo el tradicional Azul Lancia) y dotados de una luminosidad tornasolada y de una gran profundidad en perspectiva. Cuatro de ellos se reservan exclusivamente al k Coupé. Se trata de: Black Storm, Azul Energy, Rojo Power y Azul Saturno.

    Los colores exteriores pueden combinarse con los tapizados de los asientos y de los paneles de Alcantara de cuatro tonos, también exclusivos de este coche: verde, hielo, granate y gris antracita. Completan el habitáculo las alfombras de tres colores, elegidas para combinarse con los gustos de los demás tapizados.

    Un comentario aparte se merecen los tapizados de piel, realizados con una técnica artesanal por Poltrona Frau para Lancia. Aquí la novedad consiste en haber agrupado toda la oferta en el opcional “kaleidos leather by Poltrona Frau” que llega a proponer pieles en 12 colores distintos para que cada cual pueda personalizar su Lancia k Coupé de forma sofisticada y exclusiva.

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