Lancia en el 67º Salón Internacional del Automóvil de Turín

En Turín Lancia expone toda la gama de sus modelos, coches en los que se funden la tecnología, el confort, la elegancia y las prestaciones, según la tradición y la clase de la Marca. Los Lancia k berlina, Station Wagon y Coupé completan la gama de sus motores adoptando, precisamente con motivo del Salón, el 2.4 JTD y el 2.0 turbo de gasolina 20 válvulas. También se exponen el “pequeño” Lancia Y, el amplio monovolumen Lancia Z y los elegantes Lancia Delta y Lancia Dedra, renovados recientemente.
Sin embargo, el centro alrededor del cual gira toda la exposición es el nuevo Dialogos, el “coche biodinámico” con el que Lancia desea interpretar, con la perspectiva del tercer milenio, la misión encomendada a la Marca: construir coches prestigiosos, que se distingan por confort y tecnología de alto nivel. Así pues, se trata de un “Concept-car” y no de un simple ejercicio teórico (todas las innovaciones que presenta están destinadas a entrar en producción en los modelos futuros): Dialogos presenta el futuro de los coches de élite según Lancia.
Para llegar al “coche biodinámico” los visitantes han de seguir un trayecto obligatorio. A la entrada de la rampa de acceso del stand, les acoge el más desenvuelto de la gama, un Lancia Y, y el más prestigioso, un Lancia k: son los únicos modelos que pueden verse desde el exterior.
Continuando, se sube a un balcón para entrar más tarde en una galería tecnológico – sensorial (cubierta por una lona azul oscuro) en la cual, a través de imágenes, simulaciones y objetos (faros, cambios, suspensiones, diferenciales, asientos y otros materiales), se explican los tres grandes temas que constituyen la base del nuevo “concept-car”: el concepto de la “conducción sin estrés”, el de la “burbuja saludable” y el del “living-room” (el coche como el salón de casa). Al final de la galería se encuentra un pequeño anfiteatro que se asoma al Dialogos, colocado sobre una peana giratoria.
El telón de fondo del “concept-car” es una gran pantalla colgada, en la que se proyecta ininterrumpidamente una película de unos diez minutos que explica principios inspiradores y contenidos. A partir de ahí hay dos alternativas: bajar a admirar el modelo de cerca o seguir a lo largo del recorrido obligatorio para llegar a la zona de abajo, donde se exponen los coches de serie que completan la gama.
Por un lado, entre juegos de color realizados gracias a las numerosas variables cromáticas Kaleidos, hay cuatro Lancia Y (uno de los cuales equipado con los artículos de la Lineaccessori Lancia) y dos Lancia Z. En el lado opuesto, hay tres Lancia k: una berlina, un Coupé y un Station Wagon. Junto a ellos los dos nuevos motores que los equiparán a partir de mayo: el 2.0 turbo 5 cilindros de gasolina de 220 CV y el 2.4 JTD. Completan la exposición dos Lancia Dedra, una berlina y un Station Wagon, y tres Lancia Delta (HPE 2.0 HF, HPE 1.8 y td 5 puertas).
Dentro de este stand original, construido con materiales naturales y nobles como la madera de abedul, que recuerdan la sofisticada elegancia de los coches Lancia, hay otra pequeña sorpresa. Es el punto de venta, en el que se presentan la línea de los objetos Lancia y un amplio panorama de los accesorios realizados para quienes deseen personalizar su coche, ajustándolo aún más a su gusto y necesidades.
Como ya es costumbre para el Salón de Turín, dos elegantes salas están listas para acoger a los socios del Club Lancia Hi.Fi. y Lancia Club histórico. Por último, no faltan las estaciones Internet, a disposición de quienes deseen “navegar” en el website Lancia (WWW.LANCIA.COM) o en los espacios virtuales creados con motivo del Salón, dentro de los cuales se presentan las novedades de las tres Marcas, las fotos de los stands y los croquis que han llevado a la realización del Dialogos. Los periodistas también pueden consultar el website WWW.FIATAUTOPRESS.COM reservado para ellos, donde en cualquier momento pueden encontrar noticias y fotografías sobre los coches, además de información exhaustiva y completa sobre la Casa.
Una simpática iniciativa hace de adorno a la cita turinesa: los visitantes pueden hacerse fotografiar junto a los modelos Lancia y luego enviar por Internet a los amigos y familiares una “tarjeta”, personalizada con su imagen.
Dialogos: el futuro que hay que ver y tocar
En el Salón de Turín Lancia presenta el futuro de los coches de élite. Un futuro inminente, destinado a cobrar vida en los próximos modelos de la Marca. Lo confirma el rechazo de la teoría en favor de lo concreto: todas las innovaciones están ahí en el stand, para verse y tocarse, concentradas en un “concept-car” que también tiene un nombre. Se llama Lancia Dialogos.
Se hace referencia a un coche capaz de recibir señales y descodificarlas, adaptándose – en cada ocasión – a las características y a las necesidades de quien lo usa, precisamente para entablar una relación entre hombre y máquina y un “diálogo” nuevos y distintos. Nace así el “automóvil biodinámico”, que, en la perspectiva del tercer milenio, interpreta la misión encomendada a Lancia de construir coches prestigiosos y que se distingan por un confort de muy alto nivel.
El coche que es un lugar para vivir y no sólo un vehículo para conducir, un espacio donde la materia se utiliza para garantizar bienestar, además de unos efectos estéticos determinados. Un habitáculo que se propone como una “burbuja saludable” y como un “living-room” donde vivir, disfrutando de una “conducción sin estrés”.
Dialogos es el resultado de un estudio que ha nacido de la herencia extraordinaria de la Marca para llegar a explorar esos sectores del “futuro-ficción” donde la tecnología supera a la imaginación. Naturalmente, los proyectistas se han detenido antes, frente a unas soluciones que se aplicarán realmente en los coches de serie, siguiendo unos nuevos pero concretos criterios de diseño y de estilo.
Por lo tanto, en el stand Lancia se puede admirar un automóvil diseñado con una paradoja: comenzar por la tradición para llegar hacia el futuro. De ahí ha nacido un gran coche de lujo de cinco metros aproximadamente de largo, marcado por reminiscencias de otra época: la parte frontal alta, el capó largo, el perfil cuneiforme invertido. Pero, negadas inmediatamente por una combinación de curvas suaves y de aristas redondeadas que hablan un lenguaje estilístico totalmente nuevo y fascinante.
Al pasajero que se acerca con su “Ego Card” en el bolsillo, Dialogos abre automáticamente las puertas: de libro como en el Aurelia y en el Appia, pero imagínese la tecnología necesaria para diseñar un coche sin montante central, y aun así con capacidad de superar los rigurosos tests de seguridad actuales. Puertas que se abren hacia un salón amplio, cómodo y relajante. Por otra parte, lo ideal de cada viaje ¿no es sentirse como en casa, acogidos por el entorno que nos gusta, entre objetos colocados como y donde deseamos?
Por eso, los asientos delanteros giran 90° realizando una translación hacia el exterior para que el conductor y el pasajero se sienten, luego vuelven a la posición inicial. Por eso el automóvil “reconoce” al hombre a través de la “llave personal” (“Ego Card”) y se adapta a sus costumbres: volante a la derecha o a la izquierda, clima, difusión e intensidad de la luz y del sonido.
Las butacas, que han sustituido los tradicionales asientos, se modelan sobre la forma del cuerpo. La ventilación, el sonido y la iluminación (del color y de la intensidad preferidos) se difunden a través de los tapizados internos transpirantes. En un entorno con unas formas envolventes y continuas, nuestros sentidos se ven mimados por unas maderas suaves al tacto, por pieles de gamuza, por casimira y por unas imágenes relajantes, que proceden de las tres pantallas de un salpicadero que no existe, porque se encuentra abajo, lejos, donde no molesta ni estorba.
No queda más que introducir la “Ego Card” en su alojamiento y, presionándola, arrancar el coche. El coche se iluminará por sí solo en su interior (con ese toque de magia que gusta siempre). Para controlar la información de las pantallas y del cruise-control se ha montado un joy-stick parecido al mando a distancia de casa. El vehículo reacciona también dinámicamente según las preferencias de quien conduce: ajuste de la suspensión, reparto del par motor entre los dos ejes, nivel del efecto sobredireccional, etc. El radar anticolisión se activa y unas cámaras de televisión ocultas garantizan una perfecta visión trasera de 180° aproximadamente, sin ángulos muertos. Los faros han adaptado automáticamente la intensidad del haz luminoso a las condiciones exteriores.
A la primera parada se podrán girar los asientos delanteros 180° para que los pasajeros puedan conversar o trabajar cara a cara. De las formas netas y despejadas de la decoración aparecerán, según las necesidades, las pantallas y teclados, frigoríficos, mesita y compartimentos portadocumentos.
Eso y mucho más es Dialogos, pero antes de contarlo vale la pena comprender en que principio se han inspirado los proyectistas para realizar el “concept-car” de Lancia.

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