Lancia Delta y Delta HPE ’98

La gama 1998 del Lancia Delta se propone en el mercado con una oferta que acentúa las diferencias entre las versiones de 5 puertas y HPE para destacar la diferente personalidad de los dos coches: elegante el primero y deportivo el segundo. Se trata, pues, de equipamientos que se orientan todavía más a los gustos de los dos segmentos de clientela: exigentes y sofisticados los compradores del 5 puertas, desenvueltos y dinámicos los del HPE.

La actualización se ajusta a una estrategia de la Marca ya consolidada: ampliar la gama con nuevas versiones para estar cada vez más cerca de las necesidades específicas de cada persona, equipar los coches que ya se comercializan con nuevas soluciones técnicas en cuanto pueda disponerse de ellas y adaptar continuamente el estilo de los coches al gusto de los clientes.

A los ocho meses del lanzamiento, la gama se ampliaba con la versión 2.0 HF turbo y, en junio del año siguiente, con el Lancia Delta turbodiesel. Menos de un año después, en abril de 1995, se añadían las versiones HPE de tres puertas, coches de grandes prestaciones, destinados al segmento más alto.

En 1996 la última operación, destinada a enriquecer la gama con nuevos propulsores más briosos, pero de consumos y costes de gestión ajustados. Se proponen cinco motorizaciones: 1.6 gasolina 16v – 103 CV, 1.8 gasolina 16v – 113 CV, 1.8 gasolina 16v VVT (variador de fase continuo) – 130 CV, 2.0 gasolina turbo 16v – 186 CV, 1.9 turbodiesel – 90 CV.

La gama 1998 del Lancia Delta, que se comercializa en Italia desde el 8 de noviembre, incrementa la sofisticación estética que ya se sugirió el año pasado, presentando coches poco cambiados en su línea y en su forma pero con un estilo más actual y sofisticado. Las novedades, que se ven a primera vista, conciernen sobre todo a la parte exterior. Todos los elementos de la carrocería son del mismo color del coche: de los parachoques delanteros y traseros a la moldura del lateral, del cubrevierteaguas al portamatrícula trasero. Se ha renovado la oferta de los colores permitiendo nuevas combinaciones con los tejidos. Los tapizados hacen alarde de materiales de gran calidad y los equipamientos, tanto de serie como opcionales, se han enriquecido.

La nueva gama, más racional, propone dos versiones, el Lancia Delta y el Lancia Delta HPE, cada cual caracterizada, no sólo por una fuerte personalidad, sino también por un único equipamiento. El del 5 puertas está caracterizado por la sigla LS y ofrece un contenido muy parecido al anterior LX, apostando por la elegancia y el confort como elementos distintivos. En cambio, el alma deportiva de la Marca está representada por la versión HPE (que también incluye el HF) que ahora se distingue por un estilo más agresivo y más correspondiente a la potencia de los motores instalados. Los cambios correspondientes a la versión HPE se concentran, en especial, en el 1.6, destinado principalmente a los jóvenes, y en el 2.0 HF, “coche insignia” del modelo.

Por último, también se ha simplificado la oferta de los motores, que ahora son tres para el Lancia Delta y cuatro para el Delta HPE:

Lancia Delta LS:
– 1.6 16v, 103 CV
– 1.8 16v, 130 CV
– 1.9 turbodiesel, 90 CV
Lancia Delta HPE:
– 1.6 16v, 103 CV
– 1.8 16v, 130 CV
– 1.9 turbodiesel, 90 CV
– 2.0 HF turbo 16v, 193 CV
Estilo y personalidad

El Lancia Delta 5 puertas LS se consolida como un dos volúmenes de gran clase, cuidado en sus mínimos detalles. Vaya un ejemplo: los tapacubos de las tres versiones (1.6, 1.8 y turbodiesel) llevan un sofisticado aplique central de acero inoxidable, en el que va grabado el escudo de la Marca.

En el Lancia Delta HPE las modificaciones ante todo tienden a recordar su temperamento deportivo. Especialmente evidentes son las que se aportan al 1.6, que adquiere la misma fuerza que los coches con motorizaciones más potentes. La vía delantera es más ancha y los guardabarros delanteros son curvados. La faldilla, que en la versión anterior era menos pronunciada, ahora es igual a la del 1.8. El alerón trasero es de serie.

En el ya agresivo HPE 1.8 se montan ruedas más anchas y deportivas, parecidas a las del célebre Lancia Delta integrale del que los HPE recogen la herencia. Efectivamente, las llantas son de 15″ y con neumáticos de 205 mm.

Sin embargo, las modificaciones más evidentes son las que se aportan al HPE 2.0 HF, el coche en lo alto de la gama, elegido para representar la imagen del nuevo Lancia Delta incluso en las campañas publicitarias. Se siguen dos directrices: por un lado hacer el coche más reconocible y garantizarle un mayor impacto visual; por el otro darle un aspecto que corresponda aún más a sus prestaciones, ya que, con sus 193 caballos, es la berlina del segmento C más potente del mercado.

Gracias al parachoques, alerón y faldillas rediseñados (el kit aerodinámico, de serie en el 2.0, se ofrece como opcional para el 1.8), el Lancia Delta HPE 2.0 HF refuerza su imagen de granturismo supertecnológico y con garra, sin por ello renunciar a la elegancia típica de la Marca. En la parte baja del frontal la gran toma de aire negra se abre bajo el labio formado por el parachoques delantero. El parachoques trasero se ensancha y, bajando más vertical, le da a la parte trasera un aspecto sólido y macizo. La faldilla, que sobresale hacia fuera, ensancha el coche y, junto al alerón más pronunciado y más envolvente, mejora su ya excelente aerodinámica.

Las nuevas llantas de 16″ con neumáticos de 215 mm, combinados con el grupo reajustado del cárter de la dirección y suspensiones, aumentan la maniobrabilidad y la estabilidad. Para viajar con la máxima seguridad, sin por ello renunciar al confort, el Lancia Delta HPE 2.0 HF posee entre los opcionales también la suspensión de amortiguación controlada.

Habitáculo y equipamientos

Las características de la marca Lancia desde siempre son el cuidado del confort y la “calidad de la vida” a bordo, así como la búsqueda de una elegancia sofisticada, que se preocupa por todos los detalles. El habitáculo de los Lancia Delta 1998 se ha renovado siguiendo precisamente estos criterios.

En el Lancia Delta 5 puertas, especialmente, se montan de serie el “Control System” y los dobles retrovisores de mando eléctrico con desempañador, pintados del color de la carrocería. El asiento del conductor lleva regulación en altura y lumbar, el brazo entre los asientos delanteros también es de serie, el asiento trasero es partido, abatible y dotado de reposacabezas y descansabrazos. Por último, se ha mejorado aún más la calidad de los materiales: cómodos asientos de tejido y Alcantara® que se suministran de serie, mientras que entre los opcionales figuran los más deportivos “Recaro” de piel y Alcantara® (de serie en el 2.0 HF).

En el Lancia Delta HPE 2.0 HF el salpicadero se ha enriquecido con el marco del climatizador, salidas de aire y cenicero en “deep printing” con efecto carbono.

El volante es de cuatro radios tanto para el Lancia Delta de 5 puertas, como para el HPE y de piel en el 2.0 HF. La forma es la unificada de todos los coches Lancia, que garantiza una empuñadura correcta desde el punto de vista ergonómico y permite ver mejor el conmutador de las luces.

Para permitir que cada comprador del Lancia Delta pueda realizar una opción realmente personal, también se ha renovado la gama de los colores, que incluye algunos tonos nuevos, elegantes y modernos. Entre los disponibles para las dos versiones: el “Azul Apolo” y el “Rojo Noble” (metalescentes) y el “Rojo Relámpago” (pastel). Un inédito “Amarillo Sol” se ha destinado exclusivamente al Lancia Delta HPE.

Los motores

Los propulsores del Lancia Delta interpretan el espíritu y la “filosofía” del Granturismo Lancia. Efectivamente, garantizan una conducción siempre agradable: relajante en el uso urbano, confortable en los largos recorridos, briosa y deportiva en el caso de las versiones HPE.

Gracias a su sofisticada tecnología, estos propulsores ofrecen excelentes estándares de potencia, fluidez y rendimiento, pero siempre garantizando un consumo ajustado. Entre las demás ventajas cabe destacar el confort, la marcha silenciosa (las versiones 1800 y 2000 llevan árboles de equilibrado contrarrotantes para eliminar las vibraciones), las bajas emisiones y los pesos reducidos, gracias a un menor número de componentes.

Por lo tanto, se trata de motores con características y temperamento distintos para ajustarse a las necesidades y al gusto personal de cada cliente.

El 1.6 (1581 cm3) 16 válvulas es joven, divertido y garantiza unas prestaciones excelentes, combinadas con unos consumos ajustados. Pertenece a la familia de los propulsores “Torque”, llamados así por su capacidad de desarrollar un par siempre lleno y regular. Aproximadamente el noventa por ciento de la máxima capacidad motriz, que es de 14,7 mkg a 4000 r.p.m., se ofrece ya a 2000 r.p.m. Ésta, combinada con la notable potencia máxima (103 CV a 5750 r.p.m.), ofrece una conducción equilibrada, flexible y agradable. La velocidad máxima del Delta 1.6 es de 190 km/h con el alerón.

El 1.8 (1747 cm3) 16 válvulas, deportivo y tecnológicamente avanzado, ofrece unas prestaciones que antes quedaban reservadas sólo a los motores de 2 litros: 130 CV a 6.300 r.p.m. es la potencia máxima, 16,7 mkg a 4.300 r.p.m. es el par. También es excelente la evolución de las curvas de par y potencia. Efectivamente, se trata del primer motor Lancia dotado de variador de fase (V.V.T.), un dispositivo que, controlado electrónicamente, permite adaptar el intervalo de apertura de las válvulas en función del régimen del motor. Así, se optimiza la fase de llenado de las cámaras de explosión, consiguiendo una curva de par más plana, amplia y uniforme. Para el cliente esto significa disponer de un motor flexible y brioso, capaz de funcionar con gran uniformidad incluso al ralentí y con cargas reducidas.

El 2.0 HF turbo (1995 cm3) 16 válvulas, destinado a los clientes más exigentes, es una verdadera joya tecnológica. Turbina de inercia reducida, alimentación de 4 válvulas por cilindro y boost-drive (un sistema de sobrealimentación controlado electrónicamente) son algunas de las soluciones que hacen más suave una potencia indiscutiblemente exuberante: 193 CV a 5500 r.p.m. con un par de 29,6 mkg a 3400 r.p.m. Llega a una velocidad de 225 km/h. El sistema de transmisión Viscodrive destaca la estabilidad y la maniobrabilidad del HPE 2.0 HF en cualquier condición. De hecho, el acoplamiento viscoso reparte el par de forma gradual y fluida adaptándolo automáticamente a la necesidad de cada rueda motriz.

El l.9 turbodiesel (1929 cm3) con intercooler, que se ofrece también en versión catalizada, consigue conciliar prestaciones brillantes y costes de gestión ajustados. Los valores de par y potencia se encuentran en lo alto de su categoría: 18,9 mkg a 2500 r.p.m. es el par máximo, 90 CV a 4200 r.p.m. es la potencia desarrollada. El resultado es el siguiente: aceleraciones y progresiones que se parecen mucho a las de los motores de gasolina atmosféricos de la misma cilindrada. Con el alerón el Lancia Delta td llega a 180 km/h.

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