La Visión de GM a Largo Plazo para Contribuir a la Movilidad Sostenible: Vehículos de Pila de Combustible

  • La economía del hidrógeno beneficia al medioambiente y al mercado energético
  • El apoyo de las instituciones europeas y nacionales claves en el desarrollo e implantación comercial de esta innovadora tecnología
  • El hidrógeno y la pila de combustible, una oportunidad para la economía europea

Carl-Peter Forster, Consejero Delegado de General Motors Europe, Presidente de Saab Automobile AB y Vice-Presidente de GM Corporation, ha clausurado el 2º Congreso Europeo del Hidrógeno, celebrado en Zaragoza (22-25 Noviembre, 2005), con una ponencia en la que habló del hidrógeno como combustible alternativo, una de las apuestas de GM para contribuir a la movilidad sostenible, y los beneficios del hidrógeno y la pila de combustible. En este sentido Carl-Peter Forster resaltó la necesaria e indispensable implicación de las instituciones europeas y nacionales en el desarrollo de esta nueva tecnología, hasta llegar a la economía del hidrógeno en la industria de automoción y en la sociedad en general. “La economía del hidrógeno supondría beneficios no sólo medioambientales sino también económicos, con el surgimiento de nuevos sectores industriales y creación de puestos de trabajo cualificados, al tiempo que se produciría una diversificación del mercado energético, disminuyendo la dependencia de combustibles fósiles como el petróleo y promoviendo el uso de fuentes de energía alternativas, incluyendo las energías renovables”, afirmó Forster.

Las previsiones apuntan que en el año 2030 la población mundial rondará los 8.000 millones mientras que el parque automovilístico global será de 1.500 millones de vehículos motorizados, lo que aumentaría la dependencia del petróleo. En relación a este tema Forster explicó que, “desde la perspectiva de la industria de automoción, el hidrógeno ofrece un enorme potencial como combustible, y no sólo por los beneficios medioambientales que puede aportar”. Los recursos disponibles para producir hidrógeno permitirán la transición para pasar de una dependencia actual del petróleo del 98% a utilizar diversas fuentes de energía, incluyendo la energía renovable.

Según Carl-Peter Forster, el compromiso de la industria de automoción con la pila de combustible es parte de la estrategia para conseguir la movilidad sostenible en el futuro. “Sin llegar a exagerar, podemos decir que la forma en la que seamos capaces de crear la movilidad individual del futuro será un factor determinante en la forma de vivir y trabajar de las futuras generaciones, o lo que es más o menos lo mismo, en las oportunidades y calidad de vida de estas futuras generaciones a escala global”, ha afirmado el Consejero Delegado de GM Europe.

General Motors ha invertido más de 1.000 millones de dólares en el desarrollo de vehículos de pila de combustible propulsados con hidrógeno y cuenta con unos 600 investigadores e ingenieros en Estados Unidos, Japón y Alemania, bajo el paraguas de Actividades de Pila de Combustible de GM (GM Fuel Cell Activities). Los primeros resultados de estos esfuerzos han sido el prototipo HydroGen3, así como el concepto GM Sequel, que va un paso más allá al haber sido diseñado expresamente para la propulsión con hidrógeno.

Las investigaciones de GM en esta tecnología se centran actualmente en la durabilidad y reducción de costes. Según Carl-Peter Forster, “el objetivo es diseñar y validar un sistema de pila de combustible en 2010 que sea competitivo con los actuales motores de combustión interna”. Los efectos positivos de la tecnología del hidrógeno en el medioambiente y en la energía sólo se notarán cuando los vehículos de pila de combustible circulen en gran volumen. A tal efecto, el objetivo de GM es comercializar vehículos de pila de combustible a 50 dólares el kilovatio de potencia, una cifra que es comparable a la de los actuales motores de combustión interna.

Junto a los esfuerzos en investigación y desarrollo de la tecnología de pila de combustible, es indispensable el apoyo de las instituciones públicas en cuestiones tan importantes como el apoyo de programas de demostración y el desarrollo de una propuesta global, formal al tiempo que estable y armonizada para los temas de seguridad, códigos y normativas. Además, las autoridades también tendrían que favorecer económicamente a los usuarios de esta nueva tecnología y ocuparse de la organización de una infraestructura del hidrógeno, desde la producción, hasta la distribución y las estaciones de servicio.

En este sentido, Forster destaca la labor del Panel de Dirección de la Plataforma Europea para la Tecnología del Hidrógeno y la Pila de Combustible (HFP, sus siglas en inglés), que ya ha elaborado una estrategia de despliegue y una agenda de investigación estratégica para la planificación del periodo de transición en Europa entre los combustibles basados en el petróleo hacia fuentes renovables de energía basadas en la economía del hidrógeno. “Ahora debemos encontrar formas de implementar estas estrategias en el 7º Programa Marco de Investigación de la Comisión Europea, que es importante y necesario”, explicó Forster.

La Unión Europea se ha impuesto el ambicioso reto de sustituir un 20% de los vehículos convencionales por automóviles propulsados por combustibles alternativos para el año 2020. “Este reto sólo se puede alcanzar si contamos con una hoja de ruta común y bien definida, si proporcionamos los recursos financieros necesarios y trabajamos rápidamente en los Proyectos Lighthouse”, afirmó Carl-Peter Forster. La industria de automoción comenzará a introducir innovaciones tecnológicas como vehículos de pila de combustible propulsados por hidrógeno en aquellos mercados que ofrezcan las mejores condiciones en infraestructuras y apoyo público para su comercialización, según ha explicado Forster. Asimismo, el futuro éxito de la industria de automoción Europea dependerá de lo innovadora y sensible que ésta sea a los cambios tecnológicos.

Forster también ha declarado que las tecnologías de pila de combustible e hidrógeno son claves en relación a los futuros desafíos de la industria de automoción y la creciente competitividad en Europa. “Y no sólo me refiero a los fabricantes de automóviles, sino también a los numerosos proveedores que proporcionan cientos de miles de puestos de trabajo cualificados en nuestro sector”, puntualizó. Según Forster, la economía del hidrógeno y la pila de combustible es una gran oportunidad para la economía europea, que podría convertir a Europa una vez más en exportador de progreso tecnológico y económico. “La pila de combustible llegará; si no procede de Europa, vendrá a Europa”, ha concluido Carl-Peter Forster.

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