La nueva Clase SLK de Mercedes-Benz: Todo sobre los motores y las cajas de cambio

– Ocho, seis y cuatro cilindros
– Cambio manual y 7G-TRONIC

Foto en alta resolución

AIRSCARF, COMAND, techo retráctil, airbags laterales de cabeza y torso: el nuevo roadster SLK es único en muchos aspectos y se caracteriza por unas innovaciones que no presenta ningún otro automóvil de su categoría.

Única es también el adjetivo que describe la gama de motores: la selección abarca tres modelos de gasolina con un abanico de potencia que va desde 163 CV hasta 360 CV. Entre ellos también se encuentra, por primera vez en esta clase, un ocho cilindros de Mercedes-AMG.

Al desarrollar el ocho cilindros los ingenieros recurrieron a su larga experiencia en la competición. Una de las medidas consiste en utilizar pistones forjados de aluminio y toberas específicas que se encargan de una refrigeración fiable incluso en condiciones extremas. Un sistema de admisión de doble flujo, árboles de levas “construidos” así como un conducto de admisión variable logran un excelente llenado de los cilindros y constituyen la base técnica del carácter deportivo del motor. El par máximo de 510 Nm está disponible a partir de 4.000 rpm – otro récord en este segmento -.

Gracias al desarrollo ejemplar de las curvas de potencia y de par de este motor V8, se consiguen tanto unas aceleraciones fulgurantes como la posibilidad de circular pausadamente en una marcha superior disponiendo de importantes reservas de potencia: el SLK 55 AMG acelera de 0 a 100 km/h en sólo 4,9 segundos: un valor que hasta la fecha sólo era propio de deportivos de pura sangre. La velocidad máxima está limitada electrónicamente a 250 km/h.

El cambio automático 7 G-TRONIC de Mercedes-Benz, recién desarrollado, con sus 7 marchas (véase pág. 17) forma parte del equipamiento de serie de este roadster de ocho cilindros, al igual que los pulsadores en el volante y la función AMG Speedshift

El motor AMG V8 de 5,5 litros se construye artesanalmente siguiendo el lema “un motor por especialista”. Cada técnico monta un motor completo y lo refleja con su firma en la placa del motor.

Motor de alta tecnología para el placer de conducir un roadster

El motor de seis cilindros del SLK 350 es una construcción totalmente nueva y responde a todas las expectativas que cabe esperar de un motor potente y ágil ideado para un roadster deportivo. Ningún otro V6 de esta cilindrada presenta un perfil de potencia y de par enfocado tan directamente hacia una conducción dinámica y divertida como este nuevo grupo propulsor de Mercedes-Benz que, además, establece referencias también en el consumo, en la emisión de gases de escape y en el confort.

Sus datos: el nuevo 6 cilindros, con una cilindrada de 3498 cm3 y 272 CV a 6.000 rpm. La potencia específica de 78 CV/l es excelente para esta cilindrada. También destaca el par motor: 350 Nm están disponibles a partir de sólo 2.400 rpm y se mantienen hasta 5.000 revoluciones. Con estos valores está garantizado un elevado poder de aceleración y la capacidad de conseguir aceleraciones breves e instantáneas, pero también permiten lo que tanto gusta a los entusiastas de los roadster: circular relajadamente en una marcha larga con el techo retráctil abierto y disfrutando al máximo.

Ver curvas de par y potencia

El consumo total, según el ciclo normalizado europeo, de 10,6 litros en 100 km, también refleja la tecnología tan vanguardista del nuevo motor V6. En combinación con el cambio automático de siete velocidades 7G-TRONIC (ver también pág. 17) el consumo es de sólo 10,1 litros por 100 kilómetros (consumo c.n.e.). Con estos valores y a pesar de un 25% más de potencia, el nuevo SLK 350 gasta un 3 por ciento menos que el actual modelo de seis cilindros del SLK con cambio automático.

Cinco objetivos a desarrollar

Potencia, par motor, consumo, confort y gases de escape: estas son las áreas en las que los ingenieros de Mercedes establecen referencias con el nuevo motor V6. Han desarrollado innovaciones tecnológicas en el motor que no representan soluciones aisladas, sino que repercuten positivamente en diferentes campos. A continuación un esquema de las más importantes innovaciones del motor y de su relevancia sobre la potencia, el par motor, el consumo, el confort y los gases de escape:

Ver tabla

Reglaje variable de los cuatro árboles de levas

Con la técnica multiválvula y cuatro árboles de levas en cabeza, usuales en el motor de un deportivo, ya se fijaron importantes requisitos para una entrega de potencia ejemplar. Pero no era suficiente para los ingenieros de Stuttgart, que idearon un sistema con el que se puede controlar el accionamiento de las 24 válvulas en función de la carga motor y que se encarga de que el intercambio de gases en los cilindros se realice de forma óptima. Hablamos de un reglaje continuo de los árboles de levas. Tanto los ángulos de los dos árboles de levas de admisión como los de escape se pueden variar en 40 grados para que en cualquier situación las válvulas se puedan abrir o cerrar en el instante idóneo.

Con carga motor reducida los expertos utilizan esta técnica para enviar los gases de escape directamente de la cámara de combustión de vuelta al conducto de admisión: los árboles de levas se coordinan de tal modo que el solapamiento de las válvulas sea mayor, es decir, que las válvulas de escape sigan abiertas todavía mientras se abren las válvulas de admisión. En este corto instante una parte de los gases de escape puede pasar del conducto de escape al de admisión. La depresión en el tubo de admisión ayuda en el proceso. Este solapamiento de las válvulas en la salida de los gases quemados y en la entrada de la mezcla nueva permite un retorno interno eficaz. Se reducen, además, las pérdidas de energía en el cambio de carga en los cilindros con el resultado de que se disminuyen los valores del consumo.

Por otra parte, el reglaje de los árboles de levas con carga motor más elevada también se aprovecha para optimizar el solapamiento de las válvulas en función del régimen de giro para el mejor suministro posible de gases frescos a las cámaras de combustión en interés de una elevada potencia y par motor.

La gestión de los árboles de levas corre a cargo de reguladores electrohidráulicos. Estos reguladores se sitúan en los extremos anteriores de los árboles de levas y van accionados a través de cuatro válvulas hidráulicas integradas. El accionamiento de las levas de admisión corre a cargo de una cadena doble; las levas de escape se mueven directamente con las levas de admisión por medio de dos engranajes.

Además de este reglaje continuo cuádruple de los árboles de levas hay una serie de medidas individuales que también contribuyen al desarrollo ejemplar de la potencia del nuevo motor V6:

 Los conductos de admisión con el nuevo tipo de válvulas, diseñados para un mejor intercambio posible y un flujo optimizado;

 las válvulas que, con una caña de sólo 6 mm, interfieren muy poco en el flujo del conducto de admisión;

 las cámaras de combustión compactas para una compresión elevada (10,7) y un buen rendimiento;

 el nuevo tubo de admisión variable de doble flujo.

Igual que en todos los motores Mercedes modernos el reglaje de válvulas es hidráulico y por tanto no requiere mantenimiento.

Optimización del flujo de aire

Los especialistas del V6 han centrado su atención en aquellas medidas que contribuyen a la optimización del intercambio de gases del motor. Potentes programas de ordenador han sido de gran ayuda para los cálculos de los flujos y también para perfeccionar la entrada de aire procedente del filtro doble. Los conductos desembocan en una pieza que es de gran transcendencia para las funciones del moto

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