La nueva Clase SLK de Mercedes-Benz: Todo sobre el diseño

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La nueva Clase SLK de Mercedes-Benz es un automóvil diseñado sobre todo con el co-razón. La línea del roadster lleva la firma de diseñadores con talento capaces de entu-siasmarse con su proyecto. Combinando con mucho estilo técnica y estética, función y emoción marcan el carácter poderoso del roadster deportivo.

Así lo reflejan los primeros esbozos en los que han plasmado sus ideas. Estos diseños marcan al SLK como deportivo potente con ruedas grandes, hombros marcados y fuertes y una dinámica forma de cuña. El nuevo biplaza debía presentar unas formas más masculinas que el modelo anterior; debía mostrar a primera vista que tiene bas-tante más potencia, pero también que ha evolucionado.

Exterior: genes de deportista
Exterior (alta resolución)

La parte delantera juega un importante papel a la hora de trasladar el concepto cita-do. El frontal simboliza los atributos deportivos tales como la fuerza y la disposición de potencia: un capó largo con un eje central ancho ligeramente pronunciado que se es-trecha hacia delante para convertirse en una punta pronunciada y confiere al roadster deportivo una cara nueva, pero a la vez conocida. El SLK retoma un elemento de estilo de los Mercedes flecha de plata tan victoriosos en la fórmula 1 y muestra claramente que lleva dentro los genes de los deportivos de competición de Mercedes.

Esta imagen poderosa se ve acentuada por dos perfiles horizontales tipo alas en la parrilla y un voluminoso faldón delantero con grandes entradas abajo, lamas verticales y espoileres con cantos muy salientes. Con todos estos elementos los diseñadores han delimitado la anchura de la carrocería y reforzado aún más la imponente imagen del roadster.

Faros: con mucho efecto hasta en el más pequeño detalle
Foto faros (alta resolución)

Los grandes faros también establecen unos acentos inconfundibles, tanto de día como de noche: durante el día las superficies brillantes reflejan la luz del sol de manera que destellan como piedras preciosas; durante la noche los modernos faros de proyección marcan la imagen luminosa de la Clase SLK demostrando que detrás de un diseño ambicioso se oculta una tecnología no menos ambiciosa.

En una segunda mirada se reconoce la finura de las formas con la que los diseñadores de Mercedes demuestran su amor por los pequeños detalles: las zonas exteriores de los discos cobertores continúan el contorno voluminoso hasta llegar donde se juntan el guardabarros y el capó prolongándolos hacia delante con una acentuada curvatura. Las lentes de proyección de los faros se corresponden exactamente con esta línea y sobresalen hacia delante por debajo de la curvatura de los discos recordando con sus diafragmas cromados a los objetivos de cámaras de gran calidad.

En definitiva, los faros muestran perfil y se integran con armonía en la línea del frontal: precisión en formas y tecnología. Esta característica destaca sobre todo por la ejecu-ción con luz bixenón. En este caso los diafragmas cromados de las lentes de proyec-ción son parcialmente transparentes con objeto de emitir efectos luminosos interesan-tes también en perspectiva lateral.

La lograda interacción entre capó, parrilla, faros y faldón delantero demuestra tam-bién la calidad técnica de la carrocería del SLK. Parece que todo va integrado, tanto en la forma como en los colores. El faldón delantero se integra perfectamente y forma una unidad estilística con el capó, aunque realmente está formada por dos componen-tes diferentes: el faldón incluye también la parte inferior del frontal con la estrella Mercedes, la parrilla y los perfiles horizontales tipo alas, pintados en el color de la ca-rrocería. El capó envuelve y enrasa la parte superior de la estrella Mercedes para completar la imagen de conjunto.

El techo variable ha supuesto una tarea múltiple para los diseñadores. Por un lado, el SLK debe tener un bonito aspecto tanto con el techo cerrado como con él abierto y, por otro lado, en el diseño de la parte posterior había que respetar una serie de aspec-to técnicos para garantizar las funciones del techo. Dicho de otra forma: el techo va-riable tenía que ser un componente integral del diseño. Este conflicto de intereses se resolvió formando un equipo los diseñadores y los ingenieros y demostrando que el roadster es y sigue siendo un deportivo puro incluso con el techo variable cerrado.

Vista lateral: músculos y más músculos encima de las ruedas
Exterior (alta resolución)

En la vista lateral la nueva Clase SLK también saca a relucir su carácter inconfundible: capó largo, puertas anchas y zaga corta son aspectos típicos de un roadster deportivo. Ahora destacan más aún porque frente al modelo anterior ha aumentado 30 milímetros la distancia entre ejes y 72 milímetros la longitud de la carrocería. Estas dimensiones nuevas refuerzan las proporciones rotundas y específicas de un roadster. Debido a los voladizos delanteros y traseros extremadamente cortos la mirada se cen-tra en dos elementos muy importantes del deportivo: las ruedas.

No cabe duda, las llantas de 16 pulgadas son las que representan en la vista lateral el carácter rotundo y activo de la nueva Clase SLK. Guardabarros muy abiertos se ex-tienden como músculos sobre las cajas de rueda rebosantes y simbolizan la fuerza atlética del roadster. El lenguaje corporal es claro: en estas áreas la carrocería se ciñe mucho y parece muy ajustada con curvaturas que despiertan la curiosidad por el po-derío que ocultan. En el SLK 350 de seis cilindros esta impresión se refuerza aún más porque Mercedes-Benz lo equipa de serie con llantas de 17 pulgadas.

Las cajas de ruedas representan zonas donde la imagen está dominada por fuerza pura y dinamismo deportivo, constituyendo un acusado contraste con las grandes superficies lisas de la carrocería. En los laterales impera el silencio formal; los diseñadores de Mercedes han demostrado su saber hacer combinando línea y superficies para lograr unos efectos llenos de estilo.

Los diseñadores sólo han necesitado una línea para dar vida a toda la superficie lateral. Esta línea asciende ligeramente hacia atrás desde la caja de rueda delantera, es-tablece un contacto óptico con la parte posterior definiendo la forma de cuña de la carrocería. De este modo han dado forma a la dinámica sin olvidar la elegancia característica de un Mercedes-Benz.

Simultáneamente la línea lateral hace de canto de luz y confiere a la superficie un contorno interesante gracias a la curiosa variación entre formas convexas y cóncavas.

Parte posterior: dominio absoluto de la dinámica
Foto parte posterior (alta resolución)

La acusada inclinación de los montantes delanteros refuerza la silueta dinámica del roadster deportivo. Su curvatura nace de la línea del capó y, con el techo variable cerrado, se traslada en forma de arco hasta la parte posterior, donde los montantes pos-teriores se sumergen suavemente en la tapa del maletero marcando su forma ligeramente combada. Este flujo de líneas también se puede comparar con un músculo porque recorre los dos laterales exteriores de la tapa del maletero y transmite su fuerza hacia abajo al faldón trasero. Es así como se desliga visualmente el canto del espoiler que eleva ligeramente la tapa del maletero hacia el centro y forma una línea horizontal contribuyendo a la aerodinámica ejemplar de la nueva Clase SLK.

Pero la tapa del maletero no sólo es especial en cuanto a su línea, sino que también presenta una particularidad técnica. Para poder modelar la parte central y acentuar la línea horizontal del canto del espoile

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