La nueva Clase SL de Mercedes-Benz : Todo sobre la seguridad

SL. Para los entendidos, estas dos letras designan de forma breve pero inequívoca un importante capítulo de la técnica de seguridad: su aplicación a los automóviles deportivos.

El acrónimo “SL” se ha convertido desde hace 50 años en un sinónimo de innovaciones en la técnica de seguridad activa y pasiva para automóviles descapotables. El arquetipo de todos los roadsters SL, el legendario 300 SL del año 1957, marcó en sus días la pauta de este desarrollo con su robusto bastidor tubular en celosía y frenos de disco en las cuatro ruedas (a partir de 1961). Su sucesor, el 230 SL del año 1963, aportó otras novedades importantes en este campo: no sólo el re-sistente hardtop en forma de pagoda que le valió su apodo, desarrollado por el pionero de la seguridad en la marca Mercedes, Béla Barényi, sino también una columna de dirección patentada y el sistema de frenos de doble circuito.

Otros hitos en la historia de la seguridad están ligados al 350 SL de la serie de modelos R 107: el primer automóvil con cinturones de seguridad automáticos de tres puntos (1973), con sistema antibloqueo de frenos ABS (1980) y con airbag para el conductor (1982). El arco de protección para vuelco controlado por sensores, que se extiende en fracciones de segundo en situaciones de peligro, los asientos integrales para el conductor y el acompañante, los airbags laterales de serie (desde 1995) y el programa electrónico de estabilidad ESP® (desde 1995) son otros de los equipos de seguridad del roadster de la serie R 129 que justifi-can su liderazgo en el segmento de los deportivos de altas prestaciones.

La nueva Clase SL asume esta tradición y supera una vez más el nivel de seguridad de sus predecesores. Sobre la base conceptual de una filosofía cabal de seguridad, orientada a las situaciones reales de conducción, los ingenieros de Mercedes han desarrollado un roadster capaz de convertirse en el paradigma de una nueva generación de vehículos deportivos por sus innovaciones en este campo. La concepción cabal de la seguridad exige tomar en consideración todos los aspectos y todas las fases relacionadas con un posible siniestro: desde los equipos electrónicos que ayudan a evitar accidentes y la seguridad estructural de la ca-rrocería que protege a los ocupantes hasta la medidas que aseguran su rescate rápido y eficaz si no logra evitarse el choque. En la nueva Clase SL encontramos una combinación única de tecnologías modernas y de alta eficiencia:

– Un completo elenco de avanzados sistemas electrónicos contribuye a evitar accidentes: el tren de rodaje activo Active Body Control (ABC), la versión actual del programa electrónico de estabilidad ESP®, el servofreno de emergencia, el acreditado sistema de tracción antideslizante y el imprescindible siste-ma antibloqueo ABS para los frenos.

– En aras de una mejor protección de los ocupantes se ha optimizado la resistencia estructural de la carrocería y se han incorporado sistemas de retención adecuados: airbags con dos niveles de activación para el conductor y el acompañante, nuevos airbags de cabeza y torso en las puertas, nuevos asientos integrales, pretensores de cinturón de alto rendimiento, limitadores de la fuerza de frenado y el arco automático de protección para vuelco.

– Dentro del campo de las medidas de rescate después de un accidente, el sistema de llamada de emergencia TELEAID desarrollado por Mercedes-Benz (equipo opcional) se encarga de informar automáticamente a la policía y a los servicios de salvamento, conduciéndolos al lugar del siniestro con ayuda del sistema de navegación asistido por satélite.

Principio: la técnica de seguridad, entre el banco de ensayos y la realidad

La concepción cabal de seguridad se basa, por un lado, en los acontecimientos diarios del tráfico; por el otro, en la investigación científica sobre los accidentes reales. No hace falta decir que la nueva Clase SL ha superado sin dificultades los ensayos teóricos de colisión real a alta velocidad más severos vigentes: por ejemplo, el choque frontal asimétrico a 64 km/h o la colisión lateral a 90 grados y una velocidad de 50 km/h. Ambos supuestos forman parte del procedimiento de homologación europeo NCAP (New Car Assessment Program) y constituyen la prueba más dura conocida para la estructura, sobre todo en un vehículo sin techo rígido. La misma atención han dedicado los ingenieros de Sindelfingen a la facili-dad de reparación del vehículo, comprobada en choques frontales y por detrás a una velocidad de impacto de 15 km/h.

Choque frontal y por detrás: tres etapas para la seguridad

La estructura de la carrocería del nuevo deportivo SL satisface dos objetivos muy dispares: brindar el máximo nivel de seguridad posible para los ocupantes, como exige el ideario básico de Mercedes, y mantener reducidos los costes de reparación después de un accidente:

1. En choques de poca importancia o roces al aparcar hasta una velocidad en el momento del impacto de 4 km/h, los paragolpes delanteros y traseros del Clase SL absorben completamente la energía e impiden que se deteriore la carrocería:

– Detrás del revestimiento pintado del paragolpes delantero se es-conden tres elementos de espuma de polipropileno, apoyados en un alma flexible, que absorben la energía del impacto y recuperan seguidamente su forma original.
– En el paragolpes trasero se incorpora un perfil extrusionado de aluminio en lugar del elemento de espuma de plástico. El travesaño se deforma elásticamente en pequeñas colisiones y absorbe la energía cinética.

2. En colisiones frontales o por detrás hasta una velocidad efectiva de 15 km/h en el momento del choque se ponen de manifiesto las ventajas del diseño modular ideado por Mercedes-Benz:

– La parte delantera de la carrocería de la nueva Clase SL está equi-pada con un módulo frontal, formado por un perfil transversal de aluminio, cajas de impacto de aluminio delante de los largueros, dos consolas para el radiador, las cerraduras del capó y una parrilla de chapa de acero que sirve de soporte a los faros, el paragolpes y el sensor de radar del DISTRONIC (equipo opcional). Estos componentes están dimensionados de modo que pueden absorber plenamente la energía de impacto en colisiones hasta una velocidad máxima de 15 km/h, permaneciendo incólume la estructura de la carrocería. Todos los elementos del módulo frontal están ensamblados por medio de tornillos y pueden sustituirse de forma rápida y económica después de un accidente. Las dos cajas de impactos se atornillan igualmente a los largueros y pueden ser reemplazadas sin costosas tareas de soldadura.

– El módulo trasero del nuevo roadster SL es un robusto elemento flexible de aluminio, atornillado a los largueros traseros de la carro-cería a través de dos cajas de impactos.

3. Durante un choque frontal o por detrás con una velocidad de más de 15 km/h en el momento de la colisión, la estructura de la carrocería de la nueva Clase SL garantiza con numerosos detalles innovadores un nivel ejemplar de protección a los ocupantes. Un 33 % de la carrocería del SL está formada por chapas de acero de alta resistencia, más estables pese a su espesor relativamente bajo. Simplificando, puede decirse que Mercedes-Benz utiliza chapas de acero de alta resistencia en todos los componentes de la Clase SL relevantes para la rigidez de la carrocería y su estabilidad en caso de accidente. Las ventajas de esta configuración son evidentes:

– Durante una colisión frontal grave absorben la energía del impac-to los robustos largueros delanteros y -en un segundo plano, a un nivel superior a éstos- las largas chapas perfiladas dispuestas por encima de los pasarruedas, y los pasarruedas mismos. A partir de ahí, los esfuerzos se distribuyen por toda la superficie de una pared frontal desarrollada a este efecto y bombeada hacia delante en forma elipsoidal, así como a través de perfiles transversales adicionales, que establecen una unión altamente robusta entre los lar-gueros

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