La nueva Clase E de Mercedes-Benz

La Clase E de Mercedes-Benz marca la pauta en su segmento de mercado en el capítulo de la seguridad, el confort y la compatibilidad medioambiental. La berlina viene a afianzar el liderazgo de Mercedes-Benz en la gama de lujo con más de 20 equipos técnicos y funciones nuevos o perfeccionados. Este elenco incluye innovaciones avanzadas para una conducción segura que no puede ofrecer en esta amplitud ninguna otra marca de automóviles. Por ejemplo, el sistema de alerta por cansancio de serie, las luces de carretera automáticas y el frenado a fondo automático
si se detecta un peligro agudo de accidente y el conductor no reacciona.

El confort en recorridos largos, un atributo ejemplar de la Clase E desde sus primeras generaciones, se incrementa en la nueva berlina como fruto de una técnica inteligente para la carrocería –que alcanza una rigidez hasta 30% mayor–, asientos mejorados y un tren de rodaje de nuevo desarrollo, con amortiguadores que se adaptan automáticamente a la situación del vehículo en el tráfico. La suspensión neumática disponible como opción opera ahora en combinación con un sistema de amortiguadores con regulación electrónica.

No menos destacadas que la seguridad y el confort son la compatibilidad medioambiental y la rentabilidad de la Clase E: ocho de las diez motorizaciones disponibles trabajan con inyección directa y precisan hasta 23% menos combustible que sus antecesoras. Los nuevos motores diesel de cuatro cilindros se contentan con 5,3 litros cada 100 kilómetros (medición en el ciclo mixto normalizado europeo). Esto equivale a emisiones de CO2 de 139 gramos por kilómetro. Todos los motores de la nueva Clase E satisfacen las exigencias de la normativa de gases de escape EU5, y el E 350 BlueTEC cumple incluso los límites de emisiones de la norma EU6, prevista para el año 2014.

Esta considerable reducción del consumo de hasta dos litros cada 100 kilómetros se debe no sólo a los motores, sino también al paquete de medidas BlueEFFICIENCY para la Clase E. Los ingenieros de todos los departamentos de desarrollo han optimizado numerosos componentes y equipos –reduciendo su peso, eligiendo una nueva forma, mejorando su funcionamiento y optimizando la gestión energética– con el fin de ahorrar combustible.

Un proceso especialmente importante ha sido el perfeccionamiento en el túnel de viento: la nueva Clase E alcanza un coeficiente de resistencia cx de 0,25 y es por tanto la berlina de gama alta más aerodinámica del mundo. El nuevo modelo supera en un 4% a su antecesor, conocido ya por sus excelentes parámetros aerodinámicos. Esta reducción es suficiente para ahorrar unos 0,25 litros cada 100 kilómetros al circular en autopista a 130 km/h. Entre otras medidas de perfeccionamiento aerodinámico cabe mencionar una persiana regulable delante del ventilador, que controla el caudal de aire que penetra en el compartimento del motor.

Otras medidas BlueEFFICIENCY son, por ejemplo, nuevos neumáticos con una resistencia a la rodadura 17% menor, la regulación del alternador, la bomba de combustible, el compresor del aire acondicionado y la bomba hidráulica de la servodirección en función de la demanda y la función de parada y arranque ECO, que apaga el motor del nuevo E 200 CGI si el vehículo se encuentra al ralentí. Los indicadores en el velocímetro informan al conductor cuánto combustible consume actualmente su vehículo (en litros por 100 km), y le indican cuándo es aconsejable cambiar a una marcha más larga en aras de una conducción más económica y ecológica.

Motores de gasolina: consumo 20% menor gracias a la inyección directa

La gama de motores de la nueva Clase E consta de propulsores de cuatro, seis y ocho cilindros, con un abanico de potencia de 136 a 525 CV. Los grupos de cuatro cilindros son mecánicas completamente nuevas de inyección directa, que desarrollan mayor potencia y un par motor más elevado a partir de una cilindrada menor en comparación con los motores V6 del modelo anterior. Mercedes-Benz denomina «downsizing» a esta avanzada estrategia de motorización: motores turboalimentados de baja cilindrada en lugar de propulsores atmosféricos de alta cilindrada y, por consiguiente, menos peso, menos pérdidas por fricción mecánica y un diagrama característico que ayuda a reducir el consumo.

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