LA INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES REALES PERMITE A AUDI ELEVAR AL MÁXIMO LA SEGURIDAD DE SUS VEHÍCULOS

La Unidad de Investigación de Accidentes de Audi (AARU) tiene como objetivo mejorar el trabajo de desarrollo en la seguridad de los modelos de la marca. Para ello, un equipo de expertos de la compañía estudia, en colaboración con el Departamento de Cirugía Traumática de la Clínica Universitaria de Regensburg y la policía bávara, los aspectos técnicos, médicos y psicológicos de siniestros reales. Analizan unos 120 accidentes al año en los que se vieron involucrados vehículos Audi con una antigüedad de menos de dos años.

Desde 1998, fecha en que se inició este proyecto, los miembros de esta han estado recopilando y analizando datos de diversos. Los objetivos de esta iniciativa, financiada al 100% por Audi AG, son mejorar la seguridad en la carretera y en los equipos de seguridad de los vehículos, y apoyar el proceso de desarrollo de sistemas de ayuda al conductor.

“A partir de 1998, el Grupo Volkswagen decidió que fuera Audi la marca que creara un departamento de estas características. De esta forma obtenemos resultados verídicos de cómo se comportan los modelos en un accidente real de forma casi inmediata”, explica Eckart Donner, director de Análisis de Producto y de Investigación de Accidentes de Audi. “En este sentido,” continúa, “es interesante subrayar la validez de la interacción del trabajo de investigación con las otras marcas del Grupo Volkswagen, que se benefician de los resultados por medio de una base de datos compartida.”

Desde el comienzo de este proyecto quedó claro que, además de los aspectos técnicos, también debían ser examinados los médicos, ya que con la mejora de los sistemas existentes, tanto de seguridad activa como pasiva, no sólo pueden evitarse accidentes, sino que también pueden reducirse las consecuencias físicas a los ocupantes de los vehículos ante un impacto.

Entre los criterios a seguir para la selección de los accidentes destacan si los ocupantes sufrieron lesiones, si se activaron los airbags o el grado de deformación experimentado por el vehículo. Las lesiones también representan un criterio fundamental, tanto si las han sufrido los ocupantes del coche como otros usuarios implicados, por ejemplo ciclistas o peatones.

“Los coches accidentados se estudian a fondo, en un proceso que requiere de tres a cuatro horas, un tiempo similar al que se emplea para investigar la escena del accidente”, explica Birgit Graab, quien supervisa la Unidad de Investigación de Accidentes de Audi. Se realizan hasta 400 fotografías y posteriormente se trabaja una jornada completa para reconstruir y simular el accidente en un ordenador con software específico. El análisis completo del accidente, incluidos los aspectos médicos, requiere una semana aproximadamente, aunque, en algunas ocasiones pueden pasar varios meses para concluir el procedimiento.

Con todo el protocolo finalizado se obtienen unos 3.000 datos técnicos y médicos que se incorporan a la base de datos AARU: desde huellas de frenada y de impacto en la carretera, superficie de dispersión de los restos del accidente, temperatura, visibilidad y condiciones climáticas en el momento del impacto, naturaleza y grado de severidad del golpe; hasta la posición de los asientos y el desplazamiento de la carga dentro del coche. También se introducen datos de los ocupantes y de sus lesiones, así como del vehículo (modelo, motor, color y equipamiento).

La policía de tráfico bávara ofrece unos estándares de colaboración realmente ejemplares. En el caso de un accidente con un modelo Audi que cumpla alguno de los criterios mencionados, notifican al equipo médico de AARU en Regensburg de i nmediato, al tiempo que permiten el acceso de la Unidad de Investigación de Accidentes de Audi a todos los informes.

Un ejemplo de la eficacia de este equipo de investigación de accidentes fue el vuelco que sufrió un Audi Cabrio a finales de abril de 2002, inmediatamente después de su lanzamiento al mercado. El conductor no sufrió ningún daño físico gracias a la inmediata respuesta del sistema de arcos antivuelco que se proyectan por detrás de los asientos posteriores. “Sólo unos días después del lanzamiento del modelo, pudimos comprobar que el sistema de protección antivuelco funcionaba en la vida real con la misma efectividad que en las muchas pruebas realizadas”, subraya Birgit Graab.

La tarea fundamental del equipo de Audi es reconstruir y analizar el accidente desde el punto de vista técnico, buscando los pequeños detalles susceptibles de ser mejorados. Los resultados de la investigación son transferidos inmediatamente al Departamento de Desarrollo de Vehículos. Mientras, el análisis médico de los daños es la labor prioritaria del Departamento de Cirugía Traumática de la Clínica Universitaria de Regensburg, que investiga la naturaleza y el alcance de los daños, lo que ayuda a mejorar los tratamientos de las lesiones.

Desde el año 2000 el proyecto AARU tiene, en Audi AG, carácter de servicio permanente. En julio de 2002 se añadió al análisis médico el estudio psicológico. Teniendo en cuenta que la mayoría de los accidentes se producen por errores humanos, la investigación psicológica se muestra como un elemento crucial. ¿Qué sucede antes del accidente? ¿Cómo se produjo? ¿Estaba el conductor distraído? ¿Sufría estrés por causas externas? ¿Percibió el peligro?

Las entrevistas psicológicas se realizan con la máxima rapidez, de forma que las impresiones de los accidentados estén aún claras y no distorsionadas por los intentos propios de encontrar una explicación. Esto permite mejorar el desarrollo de los sistemas de ayuda al conductor.

El trabajo conjunto de la Unidad de Investigación de Accidentes de Audi proporciona, en palabras de Birgit Graab, “un estudio interdisciplinario de los accidentes de carretera, desde el punto de vista técnico, médico y psicológico, del que resulta un patrón adecuado para encontrar sus causas y encontrar soluciones para reforzar la seguridad. Por ello nuestra unidad ha adquirido un estándar de prestigio muy elevado en el ámbito de la investigación de los accidentes en carretera.”

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