La Comisión Europea quiere frenar los atropellos

Escrito por Motor Coches y Motos
ImageLa Comisión Europea estudia hacer obligatorio, a partir de 2009, un sistema que detiene el coche en menos distancia. Bruselas afirma que se salvarían 1.100 vidas cada año.

La Comisión Europea considera imponer a los fabricantes de automóviles que, a partir de 2009, todos los turismos estén obligatoriamente equipados con sistemas de asistencia a la frenada de emergencia.

Con esta medida se pretenden evitar los atropellos de peatones o, al menos, lograr que si el impacto es inevitable, se reduzca la gravedad de las lesiones del viandante.

La cuestión no es baladí. En 2006 y sólo en España, 565 personas fallecieron al ser arrolladas por vehículos, 548 de ellos eran peatones. Además, otras 11.760 resultaron heridas, 2.361 de carácter grave. Cuando se considera el conjunto de la Unión Europea, el número de muertos roza los 8.000 cada año.

Las autoridades europeas calculan que con la generalización de la ayuda a la frenada de emergencia (BAS, brake assist system), se podrían salvar unas 1.100 vidas cada año, cerca de 100 en el caso de España.

Este dispositivo, que fue introducido en su día por Mercedes-benz y que, de forma paulatina, va siendo incorporado como equipo de serie en un número creciente de vehículos, consiste en un sensor que es capaz de detectar si el conductor da de pronto un pisotón al freno.

Cuando esto sucede, un procesador activa la máxima capacidad de frenada del vehículo, mientras que el ABS impide que las ruedas se bloqueen, ya que en caso contrario el vehículo recorrería más metros antes de detenerse por completo. “El uso del BAS puede reducir considerablemente la distancia de frenado de un vehículo en una situación de emergencia, de forma que se pueda evitar el atropello de un peatón o, en caso de que ocurra, que se produzca a una velocidad inferior”, asegura la Comisión.

Pruebas presenciadas por este suplemento, demuestran que un arrollamiento aparentemente inevitable, y previsiblemente mortal, no llega a producirse si el vehículo está equipado con el BAS.

Además, las estadísticas demuestran que cualquier peatón embestido por un vehículo a 40 km/h o por encima de esta velocidad difícilmente sobrevivirá al impacto. “La propuesta de la Comisión es beneficiosa e importante para la seguridad de todos los usuarios de la carretera, especialmente para ciertos grupos, como los peatones o los ciclistas”, declaraba recientemente Günter Verheugen, comisario europeo de Industria.

A la espera de que los diferentes países socios de la Unión Europea den su visto bueno a la propuesta de la Comisión, los fabricantes de componentes para automóviles trabajan ya en otros dispositivos aún más sofisticados que permitirán reducir las muertes y la gravedad de las lesiones en caso de atropello.

Un sistema más eficaz que ya incorporan algunos de los vehículos más recientes son frontales deformables, capaces de absorber parte de la energía del impacto.

Gracias a estos dispositivos, que combinan faros y plásticos flexibles, se evitan las lesiones graves en rodillas, fémures y caderas, también disminuyen los daños en la en la cabeza en caso de atropello de niños.

Pero algunos fabricantes de automóviles han ido aún más lejos y han dotado a sus coches de sistemas que en caso de atropello de un peatón accionan un mecanismo que eleva unos centímetros la altura del capó. De esta forma se amortigua el impacto y, sobre todo, se evita que la cabeza de la persona arrollada golpee contra la parte superior del motor, que es una causa importante de muerte en caso de atropello.

Actualmente se trabaja, como se ve en la imagen, de sistemas que no sólo detectan el impacto y liberan el capó, sino que despliegan airbags que cubren el parabrisas. Con este dispositivo se busca impedir el impacto de la cabeza contra el vidrio de los parabrisas reforzados.

“Le habla su coche: peligro a la vista”

La Comisión Europea considera que la ayuda a la frenada de emergencia (BAS o brake assist system) no es suficiente para garantizar la seguridad de los peatones o de los ciclistas, sin duda los más desvalidos y vulnerables en caso de accidente.

Este sistema evita consecuencias graves en caso de que se produzca una situación de extremo peligro, como puede ser un atropello.

Por eso, considera que se debe ir más allá y desarrollar “medidas adicionales que puedan reducir las muertes [por atropello], tales como radares que puedan detectar la presencia de un obstáculo” en la trayectoria del coche. De nuevo, los fabricantes de componentes para el automóvil se han adelantado a los políticos y ya disponen de sistemas capaces de permitir que el conductor vea estos potenciales peligros, incluso en plena oscuridad. Estos sistemas se basan en radares y en sistemas de infrarrojos, que permiten que el sistema informático del vehículo vea esos obstáculos, incluso en las peores condiciones meteorológicas o incluso cuando no hay luz.

Una vez detectado el objeto, animal o persona, estos sistemas estudian su situación respecto al vehículo, observan si se mueven y calculan si pueden interponerse en la trayectoría del automóvil antes de que éste los rebase. En caso de respuesta afirmativa, estos dispositivos alertan al conductor de la presencia potencialmente peligrosa. Hella, el especialista alemán en iluminación y sensórica, utiliza los haces de luz de los led que forman el faro del coche para iluminar el objeto, hasta que deje de representar un peligro.

Bosch trabaja en un sistema que resalta el objeto peligroso. Siemens VDO, absorbida por Continental, es una de las compañías más avanzadas en sistemas de proyección de los datos sobre el parabrisas. En vista de esto es previsible que en breve lance algún sistema que, en caso de peligro, lo muestre mediante esta fórmula.

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