INTERIORES AUDI, MATERIALES NOBLES PARA CREAR UN AMBIENTE ÚNICO

Las inserciones del habitáculo en los modelos Audi crean ambiente y producen una impresión elegante y sofisticada. La madera es un material natural noble, pero también requiere ser tratada con extremo cuidado. Todo pasa por el exigente ojo del control de calidad de Audi y cumplir unas rigurosas condiciones para recibir la aprobación.

Los encargados de compras de Audi aplican rigurosos criterios ya a la materia prima. Los enchapados se obtienen a máquina en talleres especializados como planchas finas, de tan sólo 0,5 a 0,6 milímetros de grosor, a partir de troncos de árboles, de raíces o de los lobanillos del tronco. Dado que la textura de la madera es variable, cada hoja de enchapado posee su propio veteado, una estructura “lisa” o “vivaz”, pero siempre singular.

Según la clase y claridad de la madera, las diferencias pueden ser muy marcadas. El veteado oscuro del arce dulce, por ejemplo, parece comparativamente homogéneo; el de la madera clara de álamo, por contra, es muy variable. También la madera Vavona de color ámbar, obtenida de los lobanillos de la secuoya roja californiana, presenta texturas muy diferentes; de ahí que ofrezca tonalidades de nítido brillo que producen un intenso efecto de profundidad. Audi ofrece a sus clientes una variadísima selección de inserciones. En los catálogos de Audi exclusive y Audi S line, para algunos modelos pueden elegirse tipos tan singulares como el arce cobrizo o el álamo azafrán.

Un juego de piezas para un vehículo procede, por lo general, de un mismo lobanillo o capa de chapado: las piezas se parecen unas a otras. Audi no acepta ninguna clase de desviación notoria, sobre todo en espacios como el de la consola central y el de la tapa empotrada del cenicero. Los enchapados no deben presentar ningún defecto.

La elaboración de las hojas de enchapado es una sofisticada operación. Los especialistas encolan y prensan estas nobles inserciones que tienen hasta cuatro subcapas. Al hacerlo tienen en cuenta la orientación de las fibras en las capas: así pueden conseguir luego una perfecta estabilidad dimensional. Hasta el prensado a máquina, con el que se da la forma deseada a ese fino paquete, requiere mucha maña para las debidas temperaturas y tiempos de enfriamiento. Después del prensado, la plancha de madera resultante se retroinyecta con plástico.

En una fase posterior se hace el blanqueo, operación imprescindible porque los colores base de la madera son distintos. El mordiente, que se aplica a continuación, es el que otorga el color definitivo. En los adornos de lacado brillante que Audi ofrece en algunos modelos se emplea madera de aspecto “liso”. Pintados en negro, reciben, paso a paso, hasta diez capas de laca transparente.

La mayoría de los enchapados reciben aún un recubrimiento sellante de plástico transparente (poliuretano: PUR). Éste protege contra arañazos, proporciona un brillo profundo y no amarillea ni bajo intensa insolación. Los enchapados de poro abierto, p. ej., de fresno negro, no llevan capa de PUR: la superficie conserva su aspecto natural, con una ligera textura que se nota si uno la recorre con las yemas de los dedos.

La pieza se fresa sólo una vez realizadas todas estas operaciones. Todas las piezas presentan complejas geometrías: las molduras de puerta, por ejemplo, no son planas, sino abombadas, y la gran pantalla sobre la consola central tiene muchos cantos y estrechos radios por las escotaduras para el cenicero, la palanca de cambios y, dado el caso, el botón de encendido y apagado.

El fresado a máquina requiere ya de gran precisión, pero en Audi hay que hacer, además, retoques a mano. El enchapado se rectifica (“recorta”) algo una vez más por los cantos con el taco de lijar: para conseguir aquí el grado ideal es necesaria una larga experiencia. La siguiente operación, el pulido con paños suaves, se realiza a mano también en muchas áreas. La laca especial para los cantos, que evita que la humedad penetre en la madera, se aplica a mano también.

Audi vela por la máxima precisión en cada operación, también cuando las molduras ya acabadas de madera llevan un fino marco cromado, tal y como pasa en algunos modelos. En general, las tolerancias admisibles son de tan sólo una o dos décimas de milímetro, incluso durante el montaje en fábrica. Se trata de algo necesario por las diversas dilataciones térmicas de las piezas: el enchapado no debe rozar con el marco ni siquiera con temperaturas extremas (y en el habitáculo pueden alcanzarse hasta los 70 grados a pleno sol).

Para investigar los enchapados de madera, el Control de Calidad de Audi dispone de su propio laboratorio de pruebas. En él se estudian cuestiones como el fogging (exudación) o la decoloración. Los especialistas miran con lupa la textura de las maderas. También analizan cuestiones como la resistencia a los agentes meteorológicos, a la estabilidad de las formas y la resistencia al roce o a los arañazos.

En materiales para el habitáculo Audi sigue desarrollando siempre innovaciones. La tendencia general es hacia colores más claros, como ocurre con la madera. En el prototipo Sportback concept, presentado a comienzos de año en el Detroit Motor Show, en el enchapado claro se engastan tiras de madera oscura a lo largo. Esta elaborada solución requiere una técnica novedosa ya en el mismo despiece del enchapado, pero consigue crear un ambiente único en el habitáculo.

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