iCar, más seguridad y comodidad para el coche del futuro.

“iCar” es el nombre abreviado del proyecto de investigación llamado “Coche inteligente”, desarrollado por investigadores del Grupo Volkswagen junto a algunos colaboradores externos como la Universidad de Braunschweig. El punto de partida del proyecto fue el éxito del Touareg “Stanley” que se adjudicó la victoria en el “Grand Challenge” de 2005, con el que se demostraba que la conducción autónoma es posible.

Gracias a avanzadas y complejas tecnologías, el conductor puede enfrentarse a situaciones de conducción muy habituales, como retenciones repentinas o tráfico denso, con mayor seguridad y comodidad. Trasladar esta tecnología a los vehículos de producción en serie es uno de los objetivos de la investigación en la conducción autónoma, que consiste básicamente en la lectura del entorno y la interpretación de datos para actuar finalmente sobre la dinámica del vehículo.

El iCar, prototipo de Passat, está equipado con una plataforma de sensores que recogen información del entorno. Gracias a estos sensores, radar, láser y cámara, se consigue una visión de casi 360 grados. Estos sensores están sincronizados con un ordenador que almacena y evalúa estos datos para proceder a tomar decisiones y actuar sobre el vehículo. Mediante la electrónica se acciona finalmente el acelerador, el freno o la dirección, permitiendo el movimiento autónomo del vehículo. Además, un sistema de navegación de máxima precisión complementa el sistema y ayuda al vehículo a mantenerse en el carril con una precisión de centímetros.

La plataforma informática o “cerebro” del “iCar” está situada en el tronco. Esta unidad consiste en varios PCs convencionales responsables de la gestión y evaluación de la información y del control dinámico del vehículo. Todo esto combinado con la caja de cambios DSG, conforma un conjunto técnico inicial idóneo para la conducción autónoma.

Tecnología apta para la producción

La rápida aplicación de los avances tecnológicos a la producción en serie es una constante de Volkswagen, ya desde el lanzamiento de modelos como el Touareg que incorporaba sistemas como el Side Scan, el Front Scan, o el sistema automático de control de la distancia ACC, que mejoran la seguridad; o el Park Asssit que se estrenaba con el Touran y que ofrece la máxima comodidad al conductor para aparcar.

La aplicación de esta tecnología también se pone de manifiesto con lanzamientos como el Passat CC. Un ejemplo de ello es el “Lane Assist”, el sistema que ayuda a mantener el carril, o la Suspensión Adaptativa DCC, que proporciona tres opciones de reglajes de chasis y suspensiones pulsando un botón.

La apuesta de Volkswagen por la tecnología queda una vez más patente no sólo como investigación de futuro sino que se concentra ya en el presente.

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