De Villiers y Dirk von Zitzewitz con un Toyota Hilux: finalizan en 2ª posición en el Dakar 2013

 

 

 

 

 

 

 

Giniel de Villiers y Dirk von Zitzewitz, al volante de un Toyota Hilux 4×4 fabricado en Sudáfrica para el equipo Toyota Imperial Team, quedaron segundos en la clasificación general del Rally Dakar, que finalizó en Santiago de Chile el pasado sábado 19 de enero.

Fue su segundo podio consecutivo con un Imperial Toyota Hilux en la carrera automovilística más larga y dura del mundo –el año pasado quedaron terceros en la primera participación de Toyota Motorsport–, y también vencieron por segunda vez en la categoría T1.1 de vehículos todoterreno 4×4 modificados de gasolina.

Después de 14 etapas especiales en Perú, Argentina y Chile, de recorrer más de 4.000 kilómetros y de cruzar dos veces los Andes a una altitud superior a los 4.000 metros, los vencedores del Dakar 2009 finalizaron 42 minutos por detrás de los vigentes campeones, los franceses Stephane Peterhansel y Jean Paul Cottret, al volante de un Mini. Los terceros en la clasificación general de coches fueron los rusos Leonid Novitskiy y Konstantin Zhiltsov en otro Mini, 46 minutos por detrás de De Villiers y Von Zitzewitz.

El triunfo de la última etapa del sábado, de 128 kilómetros de pistas rápidas entre La Serena y Santiago, fue para el español Nani Roma y su copiloto francés Michel Perin, compañeros de equipo de Peterhansel, en otro Mini, por delante del argentino Orlando Terranova y el portugués Paulo Fiuza, en un BMW X3, y de los argentinos Lucio Álvarez y Roland Graue, en otro Toyota Hilux fabricado en Sudáfrica. De Villiers y Von Zitzewitz quedaron cuartos.

Otros tres 4×4 Toyota Hilux, producidos en Kyalami por Hallspeed para Toyota Motorsport, quedaron entre los 92 coches que acabaron la prueba, de los 153 que salieron de Lima (Perú) el 5 de enero. Álvarez y Graue quedaron décimos, el dúo australiano/británico formado por Geoffrey Olholm y Jonathan Aston fue undécimo y los polacos Adam Malysz y Rafal Marton quedaron en 15ª posición.

“Se trata de un gran resultado para Toyota Motorsport y para el equipo sudafricano Toyota Imperial Team”, explicó el director del equipo, Glyn Hall. “Se consiguió sin problemas mecánicos de consideración, lo cual atestigua la legendaria robustez y fiabilidad del pick up más vendido de Sudáfrica”.

“La actuación de Giniel y de nuestro sudafricano de honor, Dirk, fue magnífica, igual que la de todos los miembros de nuestro equipo técnico y de asistencia, cuya dedicación y compromiso fueron decisivos para conseguir este resultado. Es un honor para mí dirigir este gran equipo”.

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