Funcionamiento y uso del aire acondicionado

El aire acondicionado simplemente introduce aire frío al interior, para ello utiliza un enfriador o evaporador, un compresor y un condensador. Funcionan de manera muy similar a los aparatos domésticos.

Los de gama alta incorporan un dispositivo de deshumidificación. Y la diferencia entre el aire acondicionado y el climatizador estriba en la existencia en este último de un mecanismo electrónico gobernado por un termostato que, una vez preseleccionada la temperatura, es capaz de utilizar el ciclo necesario de calor o frío para conseguir esos grados. Es el control sobre el sistema de calefacción y aire acondicionado. Existen varios tipos:

Hay climatizadores cuya función se limita a mantener la           temperatura a modo de simple termostato. Hay otros que,         además, controlan el flujo de aire, pero no las salidas que son manuales. También hay algunos totalmente automáticos que controlan el flujo y las salidas en función de diferencias de temperatura: interior, exterior, real y programada.

Los más desarrollados, se acompañan de un sensor solar que intensifica la potencia de funcionamiento del equipo si el coche ha estado aparcado mucho tiempo al sol.

En los climatizadores “bizona” o “multizona”, incluso los ocupantes de la parte trasera disponen de regulador propio. Se pueden regular independientemente las temperaturas de la parte trasera y delantera o del lado del conductor y del acompañante. Estos dispositivos suelen tener una horquilla máxima de diferencia de actuación entre los diferentes lados de 5 ó 6 grados.

El empañamiento de los cristales se produce por la diferencia de temperatura entre el aire del exterior y del interior. El aire no puede contener una cantidad ilimitada de vapor de agua, sino que depende, principalmente, de la temperatura (humedad de saturación). El aire caliente es capaz de contener mas cantidad de agua en estado gaseoso que el aire frió. Por eso, dentro del coche, como el cristal esta frió pues esta en contacto con el exterior, el aire interior próximo a el disminuye su temperatura, teniendo que liberar ese exceso de vapor de agua, condensándose en forma de gotas en el cristal. Cuando el cristal se calienta a la suficiente temperatura, desaparecen estas gotas.

Si se utiliza aire frío, y sobre todo, si este procede del circuito de climatización, que ha pasado por el vaporizador, y tiene menos cantidad de agua en su interior, al llegar al cristal, que estará mas caliente respecto al que le esta llegando, aumentara su capacidad de contener agua, por lo que absorberá las gotas que se hayan formado en el cristal. Es por lo tanto la forma más rápida de desempañarlo. De hecho, pulsado la función de desempañado, esto es lo que hace automáticamente el coche.

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