El Yaris de 2009 llega con sensibles cambios estéticos

En la lucha por reducir las emisiones de CO2 ya nadie da tregua al enemigo. Aquí llega el Toyota Yaris de 2009 para demostrar que sus tres motores quedan por debajo de los 120 gr/km, ya sean de gasolina o diésel. Precisamente el capítulo mecánico es el más relevante a la hora de hablar de las novedades que entraña este restyling. Se suprime el motor de gasolina de 87 CV y en su lugar entra el sofisticado 1.3 VVT-i Dual, que disfruta de un avanzado sistema de distribución variable para la admisión y el escape, además de incorporar el cada vez más extendido sistema de arranque y parada «Stop&Start», que apaga el motor cuando el coche está parado y lo arranca automáticamente cuando se reinicia la marcha. En el caso del Yaris no sólo es loable por el ahorro de combustible, y por ende la reducción de gases contaminantes, sino también por su suavidad de funcionamiento. En la práctica a penas se percibe la puesta en marcha del motor, gracias a la total ausencia de vibraciones que implica.
Y en cuanto a su rendimiento, también hay que aplaudir el trabajo de los técnicos de la firma nipona, ya que brinda 101 CV y unas prestaciones más que honestas, saldando a cambio la partida de consumos con un moderadísimo 5,1 l/100 km en ciclo mixto.
El otro motor a gasolina disponible es el conocido 1.0 VVT-i de tres cilindros y 69 CV, procedente del Aygo. Es el idóneo para una utilización más urbana que por carretera, porque arroja una media en ciclo combinado de 5 l/100 km y está disponible desde sólo 9.500 euros. La marca ha anunciado un descuento promocional para toda la nueva gama de 1.500 euros, con lo que la jugada puede ser perfecta para quienes se hayan fijado en él.
En cuanto al único diésel de la familia, decir que es el 1.4 D-4D de 90 CV no suena demasiado novedoso, aunque las apariencias engañan. Ha sido revisado y optimizado con inyectores piezoeléctricos, turbo de geometría variable y nuevos pistones. Hay consecuencias prácticas apreciables, como la sensible mejora de la cifra de par máximo o la reducción de consumo, que ahora queda en una media en ciclo mixto de 4,1 l/100 km. Los ocupantes de esta versión también notarán una mejora del confort de marcha, gracias a la utilización de nuevos materiales aislantes que hacen del habitáculo un espacio mejor insonorizado.
En materia de transmisiones, este diésel y el gasolina 1.3 VVT-i Dual están disponibles con un cambio de seis marchas, más otro robotizado con levas en el volante.
Algo de estética
El restyling de 2009 conlleva nuevo diseño de los paragolpes, de los pilotos traseros y de las llantas de aleación disponibles. También se ha ampliado la gama de colores de carrocería.
En el interior cambia por completo el cuadro de indicadores, ubicado en el centro del salpicadero, por encima de la consola.

Javier Pinés Gil, Levante-emv.com

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