El Plan PIVE aumenta en un 2% el porcentaje de vehículos gasolina con sistema de inyección directa.



El Plan PIVE mejora este porcentaje desde el 19 % hasta el 21,6%
Según el último informe de ANFAC RESEARCH para el Grupo
Bosch, en el seno del Barómetro de Seguridad Vial y Medio Ambiente Bosch‐ANFAC, el 19% de los
turismos gasolina que se venden en España incorporan el sistema de inyección directa. Se
estima que el 28% de los turismos nuevos que se vendan en el año 2015, serán de inyección
directa.
Este sistema permite un ahorro de combustible de hasta un 15% y permite un aumento del par
motor de hasta un 5%, mejorando considerablemente el rendimiento del vehículo.
El Plan PIVE está ayudando notablemente a aumentar la presencia de vehículos que
incorporan la tecnología de inyección directa de gasolina, mejorando el porcentaje de
incorporación hasta el 21,6%, demostrando así que este Plan contribuye a luchar más
eficazmente contra el cambio climático, a mejorar la eficiencia energética y al ahorro por parte de
los contribuyentes.  
La inyección directa es un sistema que está más presente en el canal de empresa y en menor
medida en los vehículos de alquiler. Por Comunidades Autónomas, es Castilla‐La Mancha la que
lidera el ranking de vehículos que incorporan este sistema. Donde menos presencia hay es de
nuevo en la Comunidad Autónoma de Baleares, Comunidad en la que hay una gran implantación
de las empresas de alquiler.
Por otro lado, hoy en día, debido a que la mayor incorporación de este sistema se ha producido
en los últimos años, sólo el 2% del parque de vehículos gasolina cuenta con este sistema. Este
porcentaje se irá incrementando a medida que se vayan sustituyendo los vehículos antiguos por
vehículos nuevos. En este sentido, el Plan PIVE ayudará de manera notable a aumentar la
presencia de vehículos que incorporan este sistema, contribuyendo de manera eficaz a la lucha
contra al cambio climático y al ahorro en la economía de los contribuyentes.
¿Qué es un sistema de inyección directa?
En el sistema de inyección directa de gasolina, introducido por Bosch en el año 2000, la mezcla de
aire y combustible se forma directamente en la cámara de combustión. Este sistema permite una
formación homogénea de la mezcla, una dosificación precisa para cada ciclo de combustión y con
la válvula de inyección de alta presión, se consigue optimizar el quemado de la gasolina
(minorando la presencia de hidrocarburos no quemados) y reducir considerablemente el consumo
y la emisión de gases de escape.
El sistema Start/Stop puede ahorrar hasta un 15% en consumo urbano
Por otra parte, del Estudio realizado por ANFAC RESEARCH para el Barómetro Bosch‐ANFAC,
también se desprende que el sistema Start/Stop está presente en el 23,5% de los vehículos que se
venden en la actualidad en el mercado español. El Plan PIVE también está ayudando
notablemente a aumentar la presencia de vehículos que incorporan esta tecnología, mejorando
el porcentaje de incorporación hasta el 34%, es decir, más de 10 puntos.
En 2012, los sistemas Start/Stop se incorporan a más de la cuarta parte del mercado de turismos
en varias Comunidades Autónomas. Castilla‐ La Mancha encabeza este ranking con una presencia
en su mercado actual del 30%. En el extremo más bajo, vuelve a situarse Baleares con una
implantación en el mercado balear de apenas el 14,6%.  
Esta cifra coincide con la peculiaridad del mercado balear donde la presencia del canal de
empresas de alquiler es mayoritaria. Por canales, este sistema se encuentra mucho más presente
en el canal de empresa, debido al ahorro de consumos que estos sistemas proporcionan a los
vehículos de empresa a lo largo de la vida del automóvil.
¿Qué es el Sistema Start/Stop?
Un motor apagado no necesita combustible. Este simple principio es la esencia del, denominado
por Bosch, sistema Start/Stop, que apaga el motor cuando el coche realiza una parada prolongada
(semáforos, atascos, etc.) y lo vuelve a arrancar automáticamente cuando el conductor decide
reiniciar la marcha. Esto supone un ahorro de combustible y una reducción de emisiones
contaminantes entre el 4 y 5%, según el ciclo estándar europeo de conducción (NEFZ) y entre un 8
y un 15% en el uso exclusivamente urbano.


											
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