El Peugeot Onyx, vehículo favorito del público en el Salón de París 2012

 

 

 

 

Peugeot continúa en plena ofensiva El stand de la marca en el Salón del Automóvil de París entusiasmó a los visitantes por la gran riqueza de novedades y concept cars expuestos. Entre ellos, la visión del futuro de la movilidad personal representada por el trio de concepts Onyx tuvo, una vez más, su mejor recompensa: la gran aceptación de los visitantes del certamen.

Un premio otorgado por el público

Durante el desarrollo del Salón de París, los lectores de Auto Plus, revista especializada francesa y los oyentes de RTL, una de las principales radios del país, pudieron votar su coche preferido de la muestra entre una selección de una decena de vehículos propuestos por las redacciones de ambos medios. Tras dos semanas de votaciones, el Peugeot Onyx consiguió el premio en la categoría de Concept Cars, con más del 48% de los votos.

“Este título recompensa la inspiración del diseño de Peugeot y simboliza la ofensiva de la marca” remarcó Maxime Picat, Director General de Peugeot.

Peugeot Onyx: eficiencia y audacia en los materiales

Este premio recompensa la reflexión llevada a cabo sobre la intuición y los materiales. Más allá de su espectacular estética, su motor V8 híbrido diesel situado en posición central-trasera y sus elevadas prestaciones, el Peugeot Onyx explora materiales nuevos, en bruto, con el fin de ir más lejos todavía en el campo de la eficiencia.

Construido sobre una plataforma de carbono extremadamente ligera, su carrocería mezcla cobre y carbono en un espectacular contraste. El habitáculo también economiza materiales y sólo mantiene los absolutamente imprescindibles para la producción de las piezas y su anclaje en el vehículo lo más cerca posible de los ocupantes. Gracias al Onyx pueden conciliarse las exigencias de la clientela; las altas prestaciones combinadas con la preservación de los recursos naturales.

Realizado en fieltro totalmente reciclable, el habitáculo se ha moldeado de una pieza, sin recurrir a costuras u otro tipo de uniones y crea, alrededor de los ocupantes, un auténtico caparazón encajado en la estructura de carbono que cumple las funciones que normalmente necesitan de muchas más piezas. El fieltro insonoriza, actúa como aislante térmico y permite dar forma al piso, a la audaz consola elevada, al techo y a los asientos de tipo baquet. Los ocupantes se integran en una pieza homogénea que, además, facilita una reducción drástica de peso.

El salpicadero, por su parte, está construido en un nuevo tipo de “madera”, el Newspaper Wood, producto del reciclaje de periódicos usados. La ilusión óptica es perfecta, con venas que recorren la superficie. Una lectura más atenta permite, sin embargo, desvelar su secreto cuando aparecen en su superficie diminutos caracteres de imprenta.

También realizada en fieltro, la consola incluye una pieza de cristal. Se trata de un depósito cuyo nivel puede verse en la parte superior a través de finas marcas cinceladas. Este depósito contiene, en un receptáculo interior, la esencia de este supercar, su auténtico espíritu. Su contenido en perfume, dispersado en el habitáculo por las salidas de aire, restituye la ósmosis de los materiales utilizados.

El salpicadero acoge la instrumentación en posición elevada. En el contorno de la misma, unas piezas metálicas que aparecen y desaparecen como si se tratara de las teclas de un piano, indican el régimen del motor y la velocidad. Por su parte, las pantallas digitales permiten controlar el funcionamiento de la motorización híbrida.

 

 

Esta entrada fue publicada en Peugeot. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario