El nuevo Vaneo : Todo sobre la seguridad y el tren de rodaje

El Vaneo es el primer monovolumen compacto de Mercedes-Benz. Su extenso equipamiento de seguridad es ejemplar dentro de su categoría de automóviles. En pruebas virtuales de simulación con ayuda de ordenador y en numerosos ensayos de colisión real se han podido comprobar las ventajas de su sofisticado concepto de seguridad. Si se produce un choque, los ocupantes están proteg-dos por el suelo en sándwich, que absorbe una buena parte de la energía del impacto; al mismo tiempo, los grupos de propulsión se desprenden de la estructura del automóvil y se desplazan hacia atrás por debajo del suelo, de manera que no pueden penetrar en el habitáculo y producir lesiones. “Nuestros productos y nuestras concepciones innovadoras definen el estándar de seguridad en todos los segmentos del mercado”, declara el Dr. Rolf Bartke, Jefe de la División, y continúa: “No hay que olvidar que la seguridad ha sido siempre, y sigue siendo, uno de los distintivos más importantes de la marca Mercedes-Benz.”

El concepto sándwich: protección ideal de los ocupantes

El Vaneo tiene doble fondo. No estamos hablando de magia, ni de trucos de contrabandistas aunque, ciertamente, Mercedes-Benz haga desaparecer algo muy grande en este doble fondo: la energía de impacto que se produce durante un accidente. El Jefe de Desarrollo del Vaneo, Georg Weiberg, describe así las ventajas de esta concepción: “Gracias a la disposición elegida, el compacto monovolumen Vaneo puede absorber fuerzas muy elevadas de deformación a pesar de las dimensiones breves de la zona delantera de la carrocería, garantizando el espacio de supervivencia que necesitan sus pasajeros”.

El suelo en sándwich no es nuevo: desde su introducción en 1997 se ha acredi-tado en la Clase A. Después de su lanzamiento al mercado, el departamento de investigación de accidentes de Mercedes-Benz ha analizado varios cientos de accidentes reales en los que se ha visto implicado un vehículo de esta serie, y han podido constatar en la práctica el ejemplar nivel de protección de que gozan sus ocupantes. Después de la Clase A, el Mercedes-Benz Vaneo es el segundo automóvil que asume el liderazgo en el campo de la seguridad en su propio segmento de mercado gracias a esta innovadora concepción de la carrocería. En el nuevo monovolumen se ha perfeccionado la estructura en sándwich -que resulta especialmente razonable en un vehículo de estas características, con maletero liso y una gran variabilidad en la disposición de los asientos- y se ha adaptado a las características del nuevo modelo, más largo y de mayor peso que la Clase A.

Entre el suelo liso del habitáculo y la parte inferior del vehículo se encuentra, en forma de sándwich, una retícula de largueros y travesaños. Si se produce un choque, esta estructura absorbe la energía cinética que puede incidir desde diferentes direcciones en función del tipo de accidente, y transmite los esfuerzos al lado opuesto del automóvil. Los puntos de fijación para los asientos están unidos a los travesaños de esta estructura por medio de consolas: un factor importante que aumenta la seguridad de los ocupantes.

La segunda particularidad de este singular concepto de seguridad pasiva: el piso por debajo de los pedales, en la parte delantera de los bajos del habitáculo, es especialmente robusto y tiene una forma especial para impedir que el motor, el cambio y los demás grupos situados en esta zona puedan penetrar en el interior del habitáculo como consecuencia de un choque frontal, poniendo en peligro a los pasajeros. En lugar de ello, la unidad de propulsión compacta, inclinada hacia delante en un ángulo de 60 grados, se desliza hacia abajo y a lo largo de la chapa oblicua situada bajo los pedales. Según la opinión de especialistas independientes en el campo de la seguridad, los accidentes reales sufridos por turismos de la Clase A han confirmado plenamente la eficiencia de esta innovación.

Protección pasiva: un nivel elevado en todas las plazas

Los ocupantes del Vaneo viajan siempre en primera clase, tanto delante como detrás: no sólo por la habitabilidad en cada uno de los asientos, sino también por el nivel de seguridad pasiva. Georg Weiberg, el Jefe de Desarrollo del nuevo modelo, resume así la situación: “Numerosas simulaciones en la pantalla del ordenador y pruebas reales de colisión han demostrado que los esfuerzos que tienen que soportar los ocupantes durante colisiones frontales, laterales o por detrás, tanto simétricas como asimétricas, son extraordinariamente bajos.”

Si se producen choques de cierta envergadura, los airbags frontales y laterales en el puesto del conductor y del acompañante evitan que sus ocupantes puedan sufrir lesiones serias en la cabeza y en el torso. Los sensores de impacto instalados en la parte delantera del vehículo activan estos sistemas de retención con suficiente antelación, de modo que los airbags no se disparan de una forma vio-lenta, sino dejando tiempo suficiente para recoger con suavidad a los pasajeros. Una vez desplegado, el airbag del conductor tiene un volumen de 64 litros, mientras que la unidad del lado del acompañante alcanza los 130 litros. Los airbags laterales (15 litros) están instalados en los revestimientos de las puertas, por encima de los apoyabrazos.

A fin de que los airbags puedan brindar la protección para la que están diseñados, es imprescindible que el cuerpo de los ocupantes quede fijo a los asientos durante el mayor tiempo posible a pesar de la deceleración originada por el choque. Para garantizarlo y mantener reducido el desplazamiento hacia adelante, se incorporan pretensores pirotécnicos, que recogen la correa del cinturón en frac-ciones de segundo, eliminando posibles holguras. Un segundo efecto de los pretensores es que impiden el deslizamiento del cuerpo del pasajero por debajo de la correa del cinturón de seguridad, el temido submarining.

En el Vaneo se incorporan de serie cinturones de seguridad de tres puntos con pretensores en los asientos delanteros y en las plazas exteriores de la segunda fila de asientos. También se montan en fábrica reposacabezas: en los asientos delanteros y en las tres plazas de la segunda fila. La forma de marco de estos componentes asegura al conductor una visibilidad excelente hacia atrás.

El Vaneo es un automóvil eminentemente familiar. Durante su desarrollo se ha dedicado gran atención a la protección de los viajeros más jóvenes. Los asientos infantiles integrados en la segunda fila de asientos, y asientos individuales para este tipo de pasajeros en la tercera fila permiten viajar con un máximo de cuatro niños en asientos adecuados: una oferta única en el mercado. Estos asientos se basan en la investigación de accidentes reales, pero no se ha dejado de lado el aspecto del confort: tanto para los pequeños automovilistas como para sus padres, que tienen que montar y adaptar los asientos.

Quien posea ya un asiento infantil, puede montarlo con facilidad y seguridad en la segunda fila del Vaneo utilizando los anclajes Isofix de serie. No menos ejem-plar es un sistema previsto en el asiento del acompañante: si se coloca en este lugar un asiento infantil especial de la gama de accesorios de Mercedes-Benz, un sensor integrado desconecta automáticamente el airbag frontal en este lado.

Los ingenieros de Mercedes han tenido también en cuenta la posibilidad de in-cendios a bordo: siempre que se activan los pretensores de cinturón y los airbags como consecuencia de un accidente, las bombas y los inyectores interrumpen automáticamente la alimentación de combustible.

Estructura fácil de reparar: para ahorrar tiempo y dinero

La construcción segura del Vaneo aporta grandes ventajas a su propietario, an-tes incluso de que se pueda producir un accidente. Los excelentes resultados obtenidos por el monovolumen en las pruebas de choque real y el dimensionamiento especial para facilitar tareas de reparación se traducen en primas más favorables de seguro. Las compañías aseguradora

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