El nuevo Mercedes-Actros lo demuestra en la prueba de 10.000 kilómetros: la visión «un litro» ya es realidad en los vehículos industriales

El Grupo Daimler promueve el desarrollo de medidas y tecnologías que contribuyan a reducir el consumo de combustible y las emisiones contaminantes de los vehículos industriales. El nuevo Mercedes-Benz Actros con tecnología diesel BlueTec es un buen ejemplo de esta filosofía. En el recinto de pruebas «Prototipo Testing» situado en la localidad de Nardo, en el sur de Italia, este vehículo ha demostrado lo que puede rendir la técnica moderna bajo condiciones ideales. En un recorrido de prueba sin detenciones de 10.000 kilómetros, con una velocidad media de 80 km/h, el Actros alcanzó un consumo medio de 20 litros cada 100 kilómetros y, por consiguiente, emisiones de CO2 de unos 20 g por tonelada y kilómetro. Si se equiparan estos datos con la capacidad de transporte de un turismo convencional, puede decirse sin exagerar que el anhelado turismo «un litro» ya es una realidad en el campo de los vehículos industriales.

Esta cota subraya de forma impresionante el liderazgo del nuevo Mercedes-Benz Actros en el campo del consumo y las emisiones. Hay que tener en cuenta que un consumo medio de 20 litros/100 km significa, en primer lugar, una demanda inferior a un litro de gasóleo por cada tonelada de carga útil transportada: más exactamente 0,8 l/100 tkm si se asume una carga útil de 25 toneladas. Al mismo tiempo, también son especialmente bajas las emisiones de dióxido de carbono CO2. Los 20 litros/100 km de gasóleo originan emisiones de sólo 21 g/tkm de CO2: un valor récord en el mundo del transporte. La unidad utilizada, gramos por tonelada de carga útil y kilómetro de transporte (g/tkm) sirve de referencia en el sector de transporte de mercancías. El anhelado turismo «un litro», que hasta ahora existe solamente en los anuncios de algunos fabricantes, expulsa 53 gramos de dióxido de carbono por tonelada de carga útil y kilómetro. La comparación da también como triunfador al tren de carretera de serie si se contempla su consumo de combustible en el tráfico real. Por decirlo de otro modo: un moderno camión «35 litros» origina un impacto ambiental mucho menor (37 g de CO2/tkm) que el anunciado turismo «un litro» (53 g de CO2/tkm). El Mercedes-Benz Actros con una carga útil de 25 t supera también con creces a los turismos con tecnología híbrida disponibles en el mercado, que emiten unos 297 g de CO2/tkm).

Influencias negativas en el tráfico diario: infraestructura, equipamiento, estilo de conducción

El resultado de las pruebas realizadas con el camión Mercedes-Benz Actros de serie demuestra lo que puede lograr la alta tecnología utilizada en los modernos vehículos industriales bajo condiciones ideales en un recinto de pruebas. Y estos resultados no se limitan a los circuitos cerrados: durante las pruebas de carretera realizadas por la prensa especializada se midieron en algunos sectores valores mínimos equiparables al resultado de Nardo. La diferencia entre el resultado total de una recorrido bajo condiciones reales en carretera y la prueba de 10.000 km sin interrupciones en Nardo –nada menos que un 40 %– se debe a las llamadas «influencias negativas»: una infraestructura de tráfico insuficiente, falta de «inteligencia» en la gestión de tráfico, un equipamiento inadecuado del vehículo, un mantenimiento incorrecto o insuficiente del vehículo y el estilo personal de conducción. Por ejemplo: un tráfico con retenciones puede triplicar el consumo del camión, y un estilo de conducción razonable y preventivo contribuye a ahorrar del 10% al 15% de combustible. Otros factores que dependen del comportamiento del conductor y del empresario son los relacionados con los neumáticos, los equipos que mejoran el coeficiente aerodinámico del camión y su utilización correcta, así como una planificación y supervisión adecuadas de los vehículos y la flota. Los resultados de la prueba de Nardo han aportado informaciones de gran utilidad sobre este tema.

Un recinto sin tráfico: condiciones ideales en Nardo…

A causa de sus condiciones ideales para la industria del automóvil, el recinto de pruebas «Prototipo Testing» ha sido testigo de numerosos records durante varios decenios. El radio del recorrido de 12,5 kilómetros de longitud se compensa con un ligero peraltado, que equipara la marcha a una circulación en línea recta. De esa manera, la «pista para camiones» garantiza una conducción absolutamente exenta de fuerzas transversales a una velocidad de 84 km/h. No obstante, y dado que la velocidad máxima permitida para los camiones en muchos países europeos es 80 km/h, se eligió esta cota media para la prueba de resistencia.

El recinto de pruebas en la región de Apulia en Italia meridional no tiene prácticamente desniveles. Como es sabido, las pendientes contribuyen en gran medida a aumentar el consumo real de cualquier vehículo motorizado. El consumo mínimo se logra exclusivamente en trayectos planos. El viento en contra, la lluvia, o incluso ambos juntos en el peor de los casos, causan un aumento de la demanda de combustible de cualquier vehículo. Y lo mismo sucede con los ascensos.

…y la implacable realidad del día a día: cuestas, retenciones y tráfico urbano

Estas son las influencias externas que afectan al conductor y al empresario. Algunas son inexorables, como las condiciones atmosféricas. Otras ofrecen ciertas opciones: en algunos casos es posible elegir una ruta diferente. No obstante, existen otras influencias relacionadas con el tráfico que incrementan también considerablemente el consumo de combustible.
Por ejemplo, el tráfico urbano, o suburbano. En este entorno, la conducción se caracteriza por maniobras continuas de parada y arranque. La técnica de los camiones modernos, como el cambio completamente automático Mercedes PowerShift, aportan una contribución importante en este campo, aumentando la seguridad de manejo, aliviando la tarea del conductor y reduciendo el desgaste, pero no pueden evitar que aumente el consumo.

Los costes de las retenciones alcanzan los miles de millones

Una buena parte de la culpa la tienen las retenciones: un fenómeno diario en las carreteras europeas, incluyendo la red de autopistas, debido en parte a la falta de inversiones en infraestructura y a la falta de una gestión inteligente del tráfico. No se dispone de cifras exactas sobre el despilfarro de combustible y de tiempo originado por los atascos, pero sí hay estimaciones.

De acuerdo con distintos estudios científicos, y limitándonos a Alemania, los costes suponen anualmente de 20 a 102 miles de millones de euros. El Ministerio Federal de Tráfico de Alemania ha publicado también una estimación, más optimista; según este estudio, las retenciones en las autopistas alemanas originaron en el año 2006 un daño a la economía de, como mínimo, 10 a 12 mil millones de euros. De acuerdo con esta misma fuente, un 39% de las retenciones se deben a la densidad del tráfico, un 35% a las obras en la red vial y un 26% son consecuencia de accidentes.

Las retenciones hacen aumentar el consumo y las emisiones

El incremento del consumo de un conjunto articulado a causa de una retención no puede demostrar estas cifras, pero sirve de orientación, y muestra que hay que actuar cuanto antes. Los atascos son la causa del despilfarro de cantidades enormes de combustible, cada vez más escaso y más caro, y de un aumento innecesario del impacto ambiental debido al tráfico rodado.
Según datos publicados por la VDA (Agrupación de la Industria Alemana del Página 5 Automóvil), el consumo actual de un tren de carretera de 40 toneladas se triplica, de 28 a 82 litros/100 km si el vehículo tiene que detenerse dos veces por kilómetro en lugar de circular de forma continua a 50 km/h. Estos valores, importantes para el tráfico urbano, pueden traspasarse directamente a las retenciones en la red de autopistas y autovías.

Con creces, pues la situación es a veces más grave. Junto al aumento del consumo debido a la aceleración del vehículo –no hay que olvidar la masa de inercia que suponen las 40 toneladas del conjunto articulado– hay que tener en cuenta el consumo de los motores al ralentí. En las modernas mecánicas, como por ejemplo los motores V6 utilizados en el Actros, este valor ronda más bien los dos que los tres litros por hora como hasta ahora. Pero, bajo estas condiciones, el trayecto recorrido tiende a cero, o es al menos muy reducido; por consiguiente, el consumo en litros por 100 kilómetros puede superar con facilidad la cota de los 100

…y disminuye drásticamente la velocidad

Del mismo modo que el ordenador de a bordo de un camión en un atasco muestra un consumo actual astronómico, la velocidad media de la ruta disminuye a cotas irrisorias.

Agobiados por las exigencias de un calendario calculado generalmente sin grandes márgenes, los conductores reaccionan con una conducción apresurada al salir del atasco. A veces, no hace falta que haya una retención: los conductores aceleran desde el comienzo para prevenir futuras pérdidas de tiempo.
Una consecuencia son las conocidas «carreras de elefantes» en nuestras carreteras, con dos camiones circulando en paralelo a 90 km/h y bloqueando dos carriles. Esto tiene consecuencias graves para el consumo de gasóleo de los camiones; la prensa del ramo ha publicado informes que demuestran que el aumento originado por una conducción permanente a mayor velocidad supone más de un 10% en comparación con un estilo de conducción armónico y correcto.
Detrás de una «pareja de elefantes» se forman con frecuencia pequeños atascos. Hasta la siguiente mini-retención.

Especificación del vehículo de Nardo

Los ingenieros de Daimler han elegido para la prueba de resistencia de 10.000 kilómetros un Mercedes-Benz Actros 1844 LS BlueTec 5 con cabina estándar para largas distancias. Este miembro de la nueva familia Actros es el sucesor de un modelo muy apreciado por los conductores y los empresarios.

La versión básica del Actros 1844 con motor BlueTec 5 (11,9 litros de cilindrada, 435 CV, 2.100 Nm) satisface plenamente los requerimientos de los propietarios de grandes flotas a un camión versátil y potente para un gran número de aplicaciones típicas. Junto al propulsor, conocido por su ejemplar bajo consumo, el nuevo Actros es el primer camión de serie que incorpora sin sobreprecio el cambio automático Mercedes PowerShift. Esta moderna transmisión optimiza la concepción general rentable y práctica del camión pesado de serie más vendido del mundo.

Un equipamiento optimizado para ahorrar combustible

El vehículo de pruebas no cuenta con dispositivos especiales, sino solamente los equipos de serie y opcionales disponibles en la actualidad para optimizar el consumo de combustible del camión. Por ejemplo, neumáticos superanchos, que reducen considerablemente la resistencia a la rodadura en el eje propulsado en comparación con un eje convencional con neumáticos gemelos. El parabrisas está rodeado por piezas de carenado que mejoran considerablemente las condiciones aerodinámicas y reducen el coeficiente cx. Como es natural, tanto el techo del vehículo como sus deflectores laterales y el espacio entre el eje delantero y el eje trasero están optimizados con los elementos aerodinámicos de la lista de equipos opcionales.
A fin de asegurar un aprovechamiento ideal de la energía que contiene el gasóleo, el equipo de pruebas en Nardo repostó en el Actros 1844 el nuevo gasóleo «New Shell», así como el aceite sintético <>, una novedad desarrollada por Shell con objeto de reducir los costes y el consumo de combustible y aumentar la compatibilidad medioambiental.

Los resultados obtenidos por el nuevo Mercedes-Actros en el circuito de Nardo, le han situado en el libro Guinness de los records como el camión más económico del mercado.

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