El Lancia Delta es el primer vehículo de una nueva filosofía de la marca

Se trata de un posicionamiento original y único, síntesis de dos valores fundamentales para la firma italiana: la elegancia en el estilo y un temperamento atrevido e innovador que, asimismo, inspira todas sus actividades de marketing y comunicación.

El Delta representa un punto de inflexión en la historia de Lancia, tanto por el contenido en sí del producto como por el trabajo —desarrollado a escala internacional— de apoyo al lanzamiento, previsto para mediados de 2008, y contribuye de forma significativa a la consecución del plan estratégico.

La primera evolución del delta está representada por la capacidad de conciliar la tradicional elegancia de Lancia con soluciones originales de arquitectura que, por primera vez, aúnan de forma armoniosa la garra de un deportivo con el bienestar a bordo de una berlina. Además, el Delta nos ofrece una habitabilidad extraordinaria para su categoría; la distancia entre ejes de 2,7 metros se une a las notables dimensiones del vehículo: 4,5 metros de largo, 1,8 de ancho y 1,5 de alto. Es decir, el Lancia Delta vuelve a estar a la cabeza del segmento de las berlinas medianas, siguiendo la tradición de los grandes de Lancia: desde el Aprilia hasta el Appia, desde el Fulvia hasta el Beta, desde el Prisma hasta el Dedra y el Libra.

Nada más entrar en el vehículo percibimos una agradable sensación de bienestar a bordo gracias al excepcional ambiente que proporcionan su elegancia y su comodidad, la riqueza de sus colores y la calidad de sus materiales. Nos encontramos en el interior de un habitáculo con techo realizado con materiales fonoabsorbentes (conocido como Noise Absorbing Roof), que garantiza un alto grado de aislamiento acústico en marcha. Asimismo, la luminosidad interior queda garantizada por la gran superficie de las lunas laterales y, en su caso, por el techo practicable panorámico que ocupa el 80 % de la superficie total. El conjunto es aún más exclusivo gracias al uso de valiosos materiales para los revestimientos internos, desde piel hasta Alcantara, y a la presencia de un imponente salpicadero de Benova®, un innovador y elegante material procedente del poliuretano que ofrece las mismas sensaciones táctiles y visuales que la piel auténtica.

La extraordinaria elegancia de los interiores tiene su correspondencia en un marcado carácter tecnológico de la instrumentación. Ejemplo de ello es la sugerente consola central que, a modo de plataforma tecnológica ideal, parece flotar sobre la superficie inferior. La iluminación blanca de la consola destaca las originales teclas tridimensionales. Y lo que es aún mejor: todos los elementos destinados a la conducción (consola, salpicadero, volante, climatizador, sistemas de información y entretenimiento) presentan el mismo tratamiento cromático y uso de los materiales, con un efecto metálico y tecnológico con destellos por todo el salpicadero. Los detalles cromados de los mandos y el elegante volante —que recuerda el histórico volante de cuatro radios— son otras tantas muestras de la inconfundible clase Lancia.

El Lancia Delta ofrece los dispositivos y los sistemas más avanzados en el ámbito del entretenimiento. Así, por ejemplo, se puede vivir a fondo el placer de la música que ofrece su autorradio Blaukpunt, con instalación de alta fidelidad Bose® (opcional) y su reproductor de CD y MP3 con mandos en el volante. También se puede acceder a las numerosas funciones de Blue&Me®, el sistema desarrollado en colaboración con Microsoft y que ofrece manos libres con interfaz Bluetooth® y reconocimiento de voz evolucionado. Incorpora, asimismo, un puerto USB, un reproductor MP3 y un lector de mensajes de texto (también disponible en la versión NAV). Y como colofón, el Lancia Delta estrena Instant Nav, un nuevo sistema de navegación por satélite. Este innovador dispositivo, elaborado en colaboración con Magneti Marelli, garantiza prestaciones multimedia de primera, un uso sencillo y una perfecta integración de numerosas funciones en un único sistema: desde la interfaz USB hasta los mandos por voz, pasando por la gestión de los mapas de una tarjeta SD y la pantalla de alta resolución.

También en las motorizaciones y en la mecánica el Lancia Delta hace gala de sus valores de referencia: elegancia y temperamento. En primer lugar, el temperamento de sus motores diesel y gasolina, que se distinguen por sus innovaciones tecnológicas y sus prestaciones. Todos ellos están sobrealimentados y equipados con cambios de seis velocidades (manuales, robotizados o automáticos) y, desde su lanzamiento, estarán disponibles en tres versiones: 1.4 Turbo Jet de 120 y 150 CV (ambos de gasolina) y el 1.6 turbodiesel MultiJet de 120 CV (Euro 5), que también estará disponible con un avanzado cambio robotizado. Muy pronto se incorporarán a la gama dos novedades absolutas: el 2.0 MultiJet de 165 CV y el 1.9 Twin Turbo MultiJet de 190 CV.

Posteriormente se completará la gama con otra solución innovadora: el motor 1.8 Di Turbojet de 200 CV, de inyección directa de combustible y equipado con un moderno cambio automático de seis velocidades. Todos los motores son Euro 5 y confirman la posición de la firma Lancia como punto de referencia tecnológico y de innovación de todo el panorama automovilístico.

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