EL AUDI Q7, UNO DE LOS ANUNCIOS DE TV MÁS ESPECTACULARES DE LA MARCA

  • El “spot” se emite en España desde el pasado dia 10
  • Tres coches de competición históricos de Audi intervienen en el rodaje
  • Imágenes espectaculares y nuevas perspectivas del vehículo

El Q7 es el protagonista de la nueva y espectacular campaña de TV de Audi en la que el nuevo SUV de la marca recorre con firmeza los terrenos más exigentes gracias a la tracción quattro.

Durante aproximadamente doce años, Gerhard Kiefer ha sido responsable de la coordinación de todos los ‘spots’ publicitarios de Audi. En este momento presume de haber intervenido en unos 70 anuncios de televisión para la marca de Ingolstadt, incluidos algunos anuncios clásicos que permanecen firmemente arraigados en la memoria de los clientes y de expertos de la industria.

“Sin embargo, incluso yo me quedé sorprendido en la producción del nuevo ‘spot’ para el Audi Q7″, declaró Kiefer. El ‘spot’ de 40 segundos, titulado “Ultimate quattro”, fue rodado en Islandia y Praga, con efectos especiales añadidos en París. “Nunca un anuncio de televisión ha incluido unas imágenes tan espectaculares”, afirmó Kiefer.

En total transcurrieron 3 meses desde los primeros preparativos hasta la finalización de la película completa. Audi contrató, por primera vez, los servicios de “Kempertrautmann”, y las mentes creativas de la recién nacida agencia de Hamburgo se tuvieron que enfrentar a su mayor desafío hasta el momento. El anuncio ha sido dirigido por uno de los realizadores publicitarios más solicitados del momento, el francés Bruno Aveillan, mientras que la producción fue realizada por Tempomedia en Hamburgo y Quad en París.

Hans-Christian Schwingen, Director de Marketing y Comunicación de Audi, afirma que “hemos sido capaces de mostrar un coche como nunca se había visto antes. Es un anuncio que le emocionará y nbo le dejará indiferente? “. Habla de las tomas en las que el espectador parece verse virtualmente sentado bajo el agua, una pista de arena o hielo, y después alza la mirada y ve un coche rodar sobre su cabeza: la “perspectiva quattro”. Los planos se rodaron durante la filmación en exteriores, montando réplicas de escenarios y añadiendo efectos especiales.

El anuncio comienza con un Audi de competición circulando por una pista de arena, seguido por un segundo automóvil que se desliza a través de una superficie cubierta de agua. Finalmente aparece la secuencia de la carrera sobre, o más bien bajo, el hielo, cuando las palabras “Inventamos quattro para nuestros coches”, aparecen en pantalla. La cámara se abre camino por el hielo para mostrar al Q7 rodando a través del hielo. Dos letreros aparecen en la pantalla, primero “Ahora, hemos creado un coche para quattro”, seguido de “El Audi Q7. Del creador de quattro”.

El rodaje duró alrededor de cuatro días en los espectaculares escenarios naturales de Islandia. El equipo estaba formado por 80 miembros, vehículos con cámara, un camión con equipo de filmación de última tecnología, más dos transportes especiales para llevar los dos Audi Q7 plateados, así como los tres Audi de competición históricos. “Estos peculiares coches de competición tuvieron una importancia crucial en la línea argumental de la historia”, según Kiefer. “Todos ellos tienen tracción quattro y una historia llena de grandes éxitos en la competición. De esta manera, el ‘spot’ muestra la ilustre historia de nuestra marca”.

La decisión de usar estos tres coches de carreras (de inestimable valor intrínseco y económico) y exponerlos a los peligros de un rodaje de televisión en el páramo islandés fue cuando menos valiente. Además del Q7 interviene en el anuncio un Audi 200 quattro TransAm de 550 CV (secuencia del hielo), que llevó a Audi a la victoria en la America TransAm Series en su primer año de participación en 1988.

También aparece el Audi Sport quattro S1 “Pikes Peak” (secuencia en arena) con una potencia de alrededor de 600 CV, con el que Walter Röhrl estableció un tiempo récord en la legendaria Pikes Peak Hill Climb de Colorado en 1987, que mantuvo durante muchísimos años. El tercer coche de carreras que participa en el anuncio es el Audi V8 quattro DTM de 462 CV (secuencia del agua) con el que Hans-Joachim Stuck terminó como campeón de la DTM en 1990.

Dado que las escenas de conducción exigían tremendas dotes de destreza, en el rodaje todos los coches fueron conducidos por el ex piloto de rallyes Harald Demuth. “Llevar un coche de carreras de 550 CV sin control de tracción sobre el hielo es un arte en sí mismo”, explica Kiefer.

Se construyó especialmente una pista de hielo de dos kilómetros de largo sobre el segundo glaciar más grande de Europa, el Langjökull. A pesar de que antes del rodaje se había asegurado que el escenario no presentaba riesgos, el asunto pudo haber sido casi un desastre cuando dos ruedas del Q7 cayeron en una fisura del glaciar mientras realizaba una simple maniobra de giro. El hielo del glaciar tiene entre 60 y 80 metros de grosor, lo que significa que una simple fisura puede tener esa profundidad, pero afortunadamente el Q7 pudo ser remolcado de nuevo.

La logística fue crucial en el éxito del rodaje del ‘spot’, ya que todo el equipo, que llevaba tecnología de alta sensibilidad, tuvo que enfrentarse con terrenos virtualmente impracticables por momentos, luchando además contra ventiscas y diluvios. A esto hay que añadir el hecho de que las diferentes localizaciones para los rodajes en Islandia estaban a más de 800 kilómetros de distancia entre sí. “Este tipo de rodaje siempre es una carrera contrarreloj. Solamente tuvimos cuatro días para terminar la filmación, antes de que todo el equipo tuviese que coger el ferry para volver a Dinamarca”, subraya Kiefer.

La siguiente parada fue el estudio de filmación en Praga. Ya habían empleado una semana preparando los decorados. Un total de seis semanas antes, el fabricante de maquetas Philippe Cail había empezado a trabajar en los modelos de coches de competición Audi, cada uno de un metro de longitud aproximadamente. Usando tan solo fotografías creó réplicas minuciosamente exactas de los tres clásicos del automovilismo.

Las miniaturas de los coches rodaron sobre una placa transparente de varios metros de largo. La cámara se situó en un eje bajo la placa desde donde se filmaron los coches desde debajo. Esta placa fue cubierta alternativamente con arena, agua y una sustancia gelatinosa que reproducía el efecto del hielo. De esta manera fue posible recrear los planos de los vehículos tal como se ven desde debajo de la superficie.

Los tres coches de competición, al igual que el Q7, fueron levantados por una grúa gigante. Con los coches pendiendo de una altura de cuatro metros, se hicieron volar enormes grandes cantidades de agua, arena y grava bajo los vehículos, produciendo unos primeros planos sensacionales.

Además de la filmación en exteriores, la mayor parte del trabajo estuvo en la postproducción del ‘spot’. Las animaciones en 2D y 3D fueron realizadas por un grupo de 13 profesionales de postproducción en París, trabajando en dos turnos durante cuatro semanas. Fue necesario llegar a estos extremos para asegurar que los efectos especiales eran realistas. Incluso los pingüinos que aparecen en el anuncio son totalmente trabajo de los animadores.

Esta entrada fue publicada en Audi. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario