Desilusión de ANFAC ante el Plan Integral aprobado por el Consejo de Ministros de hoy, por no haberse tomado medidas de incentivo a la demanda

Las principales medidas incluidas en el Plan Integral aprobado afectan a políticas a medio y largo plazo, que no resuelven los problemas inmediatos que tiene el sector (infraestructuras, I+D, coche eléctrico, etc.).

Sólo las medidas incluidas en el Plan de Competitividad del Ministerio de Industria tienen un efecto inmediato sobre el sector, aunque de una forma limitada (1.200 millones de euros Plan Vive y 800 millones para el Plan de Competitividad-créditos blandos para inversiones en plantas).

Las partidas correspondientes a infraestructuras, financiación de las Pymes e internacionalización de las empresas, corresponden a medidas y políticas ya tomadas con anterioridad y afectan a todos los sectores.

En cualquier caso, este Plan Integral, con sus deficiencias, es una pauta de trabajo que esperamos permita mantener al sector automoción como prioritario en la política del Gobierno.

En el terreno laboral, al trasladarse todas las medidas al Diálogo Social todas las medidas, se ve con escepticismo que se acuerden en ese ámbito las principales medidas propuestas que en su momento se hicieron.

Al afectar este Plan a diferentes Ministerios, es responsabilidad del Jefe del Ejecutivo mejorarlo para, de esa forma, cumplir la promesa que realizó en sede parlamentaria el pasado mes de Noviembre, de compromiso y respaldo al sector del automóvil.

El Plan Integral aprobado hoy no contempla medidas de impulso a la demanda, que es la petición más urgente que necesita el sector en estos momentos. El Plan VIVE sería compatible con este tipo de medida. Estamos ante una situación excepcional que requiere medidas excepcionales. Se necesitan a corto plazo ayudas que incentiven la demanda como las que se han tomado ya en otros países de la UE (Francia, Alemania, Italia, Rumania, Austria, Portugal y Reino Unido). Estos planes están dando muy buen resultado en estos países, mientras que en España, el mercado de turismos sigue en caída libre, siendo el mercado que más desciende de los cinco principales mercados de la Unión Europea, con un 41% de caída en el mes de enero y una previsión para el mes de febrero de otro 40%. No se entiende cómo siendo España el tercer país productor de la Unión Europea, El Gobierno Español no contemple esta posibilidad.

Hay que señalar además que este tipo de medidas han sido recomendadas por la Unión Europea y no entran en conflicto con otras medidas tomadas en otros países que puedan suponer ayudas de Estado.

ANFAC ha estimado que con una ayuda directa al consumidor de 1.500 euros para la compra de un vehículo, se podría crear una demanda adicional de 163.000 turismos. Además, esta demanda adicional tendría un efecto positivo para la Hacienda Pública al conseguir unos ingresos adicionales de IVA.

De continuar esta situación, si el Gobierno no toma medidas más drásticas y urgentes a corto plazo para impulsar la demanda, habrá un coste social importante, ya que no se podrán mantener los empleos, ni en la red de distribución comercial, ni en la industria de componentes, ni en las fábricas de vehículos.

Además, si el mercado español, quinto de la UE, se quedara significativamente mermado, España perdería uno de los atractivos principales que ha disfrutado hasta ahora ante las matrices. Ello podría favorecer la decisión de reducir la producción en España para llevarla a mercados potenciales más interesantes, como son los de Europa del Este y Rusia. Es importante que las casas matrices vean al Gobierno de España comprometido con el sector del automóvil en todos sus aspectos: producción y mercado.

MADRID, 13 DE FEBRERO DE 2009

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