Delta Executive, el nuevo emblema Lancia

En Ginebra debuta el nuevo Delta Executive, el nuevo emblema de Lancia que responde puntualmente a los deseos de un cliente distinguido que está atento a la tecnología pero que conoce el valor de la tradición, que exige un producto concreto pero también exclusividad y prestigio. Son empresarios, gerentes y profesionales independientes que saben integrar valores conceptuales opuestos como tradición e innovación, racionalidad y emoción, pero también son exponentes del mundo institucional y diplomático.
Por ello, el Delta Executive está destinado a un cliente que busca mayor elegancia y confort, ofrece un exclusivo asiento trasero que asegura la misma comodidad del asiento ejecutivo de un vuelo intercontinental. Además, la habitabilidad trasera del modelo Delta es la mejor de la categoría, lo cual confirma que Lancia prestó la máxima atención al espacio reservado también para el pasajero que no conduce el vehículo. Por lo tanto, la versión original Executive es también la respuesta ideal para los prestigiosos usos de representación.
El ejemplar expuesto en Ginebra está equipado con el potente 1.8 Di TurboJet de 200 CV (Euro 5) combinado con un nuevo cambio automático de 6 marchas. Además, en el exterior, el Delta Executive se distingue por la carrocería bicolor (cuerpo en Bronce Claro y negro brillante “Eclipse” para el techo), por las llantas específicas de aleación diamantadas bicolor, por el logo dorado “D” en el montante y en la inscripción “Delta” en la luneta, además de los paneles específicos. En el interior, el Lancia Delta Executive ofrece valiosos asientos con nuevos reposacabezas envolventes y salpicadero revestidos en piel Frau “plena flor” de color beige con ribete específico marrón chocolate, salpicadero negro brillante “Montblanc”, doble plafón gris imperial y cueros embellecidos mediante nuevas y elegantes costuras. Nacido a partir del Delta Platino, la nueva versión propone de serie el “Reactive Suspension System”, sensores de aparcamiento, 6 airbags, climatizador automático bizonal, techo practicable Granluce, Instant Nav, Absolute Handling System, antiniebla con función “cornering”, reposabrazos delantero con compartimiento refrigerado.
Descubramos en detalle tres productos de gran interés de la nueva versión Executive de Lancia Delta: el Absolute Handling System y la dirección DST (Drive Steering Torque), las suspensiones electrónicas con amortiguación variable (Reactive Suspension System) y el nuevo sistema de ayuda para el aparcamiento semiautomático (Magic parking).


Absolute Handling System y la dirección DST (Drive Steering Torque)

Para garantizar un perfecto control del vehículo por parte del conductor, Lancia Delta adopta el “Absolute Handling System” – la evolución del ESP (Electronic Stability Program) – el sistema que interviene en las condiciones cercanas al límite, cuando la estabilidad del vehículo se encuentra en riesgo y ayuda al conductor a controlar el automóvil. Además, se combinan con el Absolute Handling System: el sistema Hill Holder, que asiste al conductor en el arranque en subida, el sistema de antideslizamiento ASR (Anti Slip Regulation) que optimiza la tracción, a cualquier velocidad, con la ayuda de los frenos y del control del motor, y el sistema MSR (Motor Schleppmoment Regelung) que interviene en caso de cambio brusco a una marcha inferior, dando par al motor.
Cabe destacar que el Absolute Handling System de Lancia Delta es una variante “evolucionada”, puesto que introduce algunas importantísimas funciones como, por ejemplo, el LTF (Linearization Torque Feedback) y el TTC (Torque Transfer Control). Además, el nuevo sistema de control interviene siempre de forma “discreta” gracias a la combinación con el DST (Drive Steering Torque), la “dirección electrónica activa” que ya efectúa automáticamente las correcciones y controla también el sobreviraje en firmes de baja adherencia.
En particular, el DST (Drive Steering Torque) es el sistema innovador que mejora tanto la seguridad de marcha como las prestaciones de handling. En efecto, en cualquier condición de conducción, la dirección electrónica sugiere al conductor las maniobras correctas a realizar, permitiendo rendimientos óptimos de estabilidad e infundiendo un gran sentido de seguridad. Esto es mérito de la continua interacción entre la dirección asistida eléctrica (que genera un par en el volante) y el control electrónico de la dinámica (Absolute Handling System). En particular, el DST efectúa automáticamente las correcciones, ayuda a mantener el control del vehículo y hace que la intervención del Absolute Handling System sea más “discreto”.
Existen tres condiciones en la cuales el sistema DST es particularmente útil:
– en caso de sobreviraje, el sistema facilita la maniobra más apropiada para mantener el control del vehículo en cualquier condición,
– la función MCF (Mu-Split control function) interviene en caso de conducción en los firmes con adherencia diferenciada (por ejemplo, sucede con frecuencia en invierno que dos ruedas se encuentren sobre el hielo mientras las otras dos están sobre el asfalto). Este caso en particular, el sistema DST permite un contraviraje automático para controlar el vehículo (evitando un derrape) y, al mismo tiempo, permite detenerlo en el menor espacio posible (el espacio de frenado se reduce un 10%);
– LTF (Linearization Torque Feedback): en el caso de una conducción deportiva, si el sistema detecta una aceleración lateral mayor (a partir de 0,6 g) interviene suministrando un aumento de par resistente en el volante. De esta manera, mejora decisivamente la sensación de dominio del vehículo en curvas, sobre todo en altas velocidades.
Además, Lancia Delta propone el nuevo sistema TTC (Torque Transfer Control) que mejora la transferencia del par motor a las ruedas y, especialmente, garantiza un comportamiento óptimo del vehículo en las curvas, convirtiéndolo en más seguro y placentero en la conducción deportiva o en condiciones de poca adherencia. En particular, el sistema TTC se basa en el aprovechamiento del sistema de frenos que, controlado de manera adecuada por la centralita del Absolute Handling System, crea un comportamiento muy similar a un diferencial de deslizamiento limitado (es decir, el sistema TTC simula electrónicamente la presencia de un diferencial autoblocante). En especial, el sistema de frenos delantero, en condiciones de aceleración en curva, actúa oportunamente en la rueda interior, aumentando de esta manera la motricidad de la rueda exterior (más cargada), y por lo tanto repartiendo el par entre las ruedas motrices delanteras de manera dinámica y continua según las condiciones de conducción y del firme de la carretera.

Suspensiones electrónicas con amortiguación variable (Reactive Suspension System)

El esquema de las suspensiones adoptado por Lancia Delta posee una arquitectura consolidada pero también optimizada para el confort y para la ligereza: la delantera es de tipo MacPherson con travesaño de mecánica y brazos oscilantes optimizados para las nuevas condiciones de carga; para el eje trasero se seleccionó una solución de puente de torsión y barra estabilizadora para obtener óptimas prestaciones de conducción.
Aunque la gran novedad del modelo es la introducción de un producto realizado en colaboración con Magneti Marelli: el innovador sistema de amortiguación variable (Reactive Suspension System) hasta ahora reservado para los vehículos más recientes de las categorías superiores y aplicado por primera vez por el Grupo Fiat en un vehículo de categoría media. En particular, el Reactive Suspension System, mediante el control electrónico de los amortiguadores en tiempo real, permite reducir las oscilaciones del cuerpo del vehículo en todas las condiciones de conducción, garantizando, de este modo, los más elevados niveles de seguridad, confort y conducción. En especial, gracias a ciertos sensores, el sistema identifica el escenario de conducción y las condiciones del firme de la carretera y selecciona las modalidades de control más apropiadas. Entre otras, la función llamada “Sky-Hook” (literalmente “gancho al cielo”) que permite aislar el habitáculo volviéndolo idealmente estable respecto a las perturbaciones exteriores.
Además, gracias a la elevada capacidad de cálculo de la centralita electrónica y a la respuesta instantánea de precisas electroválvulas, el sistema neutraliza desde el inicio las perturbaciones provenientes del firme de la carretera irregular y permite un control dinámico óptimo también en la conducción deportiva (se puede seleccionar), aumentando la maniobrabilidad y la precisión de la conducción.
No menos importante es el producto “Reactive Suspension System” que reduce el espacio de detención del vehículo (alrededor del 5% gracias al contacto perfecto entre la rueda y el piso) y garantiza una intervención oportuna en el caso de maniobras de emergencia, con la consiguiente recuperación rápida de las condiciones de seguridad.


Sistema de ayuda para el aparcamiento semiautomático (Magic parking)

La búsqueda de un área adecuada para aparcar es, con frecuencia, una operación difícil en las ciudades con gran concentración de tráfico. Sin contar que una vez que se la encuentra, a causa de la insuficiencia de los espacios a disposición, la maniobra puede resultar muy difícil. Por este motivo, Lancia Delta adopta un sistema innovador de asistencia para el aparcamiento que ayuda al conductor tanto para reconocer si un área de estacionamiento posee las dimensiones adecuadas como para realizar la maniobra misma de aparcamiento. En efecto, en una primera fase, el sistema mide la longitud del espacio libre, indicando si éste es suficiente para su automóvil. A continuación, el sistema efectúa automáticamente el giro del vehículo durante la marcha atrás, dejando al conductor la única tarea de regular la velocidad mediante el acelerador y el freno.
En una sola maniobra, el vehículo se ubica correctamente en un aparcamiento paralelo, optimizando la introducción en el espacio libre disponible y limitando el número de las sucesivas maniobras de alineación del vehículo por parte del conductor. Obviamente, este último posee el pleno control de toda la operación accionando los pedales, y puede desactivar el sistema girando el volante o quitando la marcha atrás o, como alternativa, presionando el pulsador específico.
En particular, el núcleo del sistema es un sensor radar instalado en los lados derecho e izquierdo del vehículo, dentro del parachoques delantero. El haz del radar se envía al espacio hacia la derecha (o izquierda) y los ecos son detectados por el sensor, que reconstruye un mapa de la zona entre los automóviles aparcados, “ve” los espacios libres y además identifica eventuales obstáculos. Simultáneamente, de acuerdo a la información proveniente de la medición de la velocidad de las ruedas, el sistema es capaz de medir la longitud de las áreas libres.
El conductor es informado ante la presencia de un aparcamiento adecuado, en caso de que la longitud medida sea compatible con las dimensiones del vehículo más 130 centímetros (debe ser de al menos 5,82 metros): una señal acústica indica el reconocimiento realizado de un espacio adecuado, mientras que en la pantalla se indica si la maniobra de aparcamiento se puede realizar en una sola o en varias etapas.
Si el conductor considera adecuada el área de aparcamiento identificada e introduce la marcha atrás, el sistema podrá controlar la dinámica lateral del vehículo mediante la dirección eléctrica, permitiendo al conductor retirar las manos del volante y controlar exclusivamente el movimiento del vehículo con los pedales del acelerador y del freno. En esta fase, la velocidad máxima permitida es de 7 km/h mientras que, si se desea interrumpir la intervención del sistema, basta con retomar el control del volante.

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