Coches eléctricos, reto y oportunidad de futuro La mayoría de los fabricantes tendrán en el mercado este tipo de vehículos entre 2010 y 2011

El Salón del Automóvil ha sido hoy el escenario de una jornada, organizada por la Sociedad de Técnicos de Automoción (STA) sobre el coche eléctrico, que se vislumbra como un reto y una oportunidad de futuro para el sector. El presidente de esta entidad, Rafael Boronat, ha señalado que, pese a que existen algunas dificultades, estamos ante un inminente cambio tecnológico. Aunque su implantación será progresiva, en el 2010 y 2011 la mayoría los fabricantes pondrán en el mercado vehículos eléctricos.

Rafael Boronat ha planteado si en el futuro los VPE (Vehículos Puramente Eléctricos) sustituirán a los impulsados por gasolina y ha señalado que, aunque desde septiembre de 2008 han emergido como una alternativa con un futuro indiscutible, no se pueden crear falsas expectativas. En su opinión, el vehículo eléctrico es una opción para el entorno urbano e interurbano y su incorporación será progresiva a corto plazo, pero ello no quiere decir que pasen a sustituir a los de gasolina. Las infraestructuras urbanas e interurbanas, el abastecimiento de energía y la autonomía de los vehículos eléctricos son algunos de los problemas que todavía deben resolverse.

El presidente de STA ha explicado que ya en 1900 había coches eléctricos y señaló que los centros de producción de energía eléctrica tienen que evolucionar para ofrecer soluciones. “No debemos crear falsas expectativas –ha dicho-, pero nos hallamos ante una revolución tecnológica a la que tenemos que adaptarnos y el automóvil se está reinventando”. “Si los gobiernos y las empresas invierten en este proceso –ha afirmado- lo que parecía un sueño será una realidad a largo plazo. Boronat ha aludido a algunas limitaciones, como la escasa autonomía, el peso de las baterías y los problemas de su recarga en el entorno urbano. Ha señalado que la combinación de motores eléctricos y térmicos constituye una buena opción, ya que ante la necesidad de abastecimiento eléctrico ofrecen una buena autonomía, en especial si consideramos que el 80% de los usuarios no realiza más de 60 km al día. Se ha referido también al peso y al volumen de las baterías de ion-litio, que en el futuro deberían disponer de una autonomía mínima de 450 km y sistemas de recarga más rápidos.

Boronat ha aludido a algunos prototipos de VPE interesantes, como los que ha desarrollado BMW a través de Mini, del que ha producido 500 unidades y cuya autonomía es de 190 km en condiciones normales y se recarga en tres horas. El gran peso de las baterías de ion-litio ha obligado a desplazar su centro de gravedad y reforzar su dinámica; la marca tiene previsto distribuir 250 unidades en Nueva York y otras tantas en California para evaluar los efectos que producen en el coche los cambios de temperatura. Otro VPE es el iMitsubishi Miev, con baterías de ion-litio y autonomía de 160 km, que alcanza los 130 km por hora y que se distribuirá en Europa en 2010. Su batería es pesada y se puede recargar en siete horas. Los VPE de Renault, desarrollados por Renault y Nissan, o los de General Motors son otros ejemplos a los que ha aludido Rafael Boronat en su intervención.

El escollo de las baterías
Las baterías son uno de los principales escollos para el desarrollo de los vehículos eléctricos. El director de Nuevas Tecnologías de Cegasa, Igor Cantero, ha abordado los problemas que se derivan de las baterías de plomo ácido, las de niquel-cadmio, niquel-hidruro, zinc-aire o las denominadas zebra, y ha afirmado que las de litio-ion son las mejor posicionadas. Con todo, ha considerado que su introducción supone algunas dificultades, como su alto precio y su poca seguridad por la presencia de cobalto. Estás baterías son las mismas que se utilizan en los portátiles y móviles y, por ser herméticas, provocan cierta inseguridad, con riesgo de explosión por calentamiento. Otra solución apuntada por Igor Cantero son las baterías de fosfato de litio-hierro, más baratas y con estabilidad térmica, aunque presenta inconvenientes por su poca conectividad y escasa capacidad de carga.

Como requisitos indispensables, Cantero ha señalado que las baterías tienen que tener al menos 15 años de vida y un buen comportamiento a cualquier temperatura para evitar riesgos. Otra dificultad añadida es que el mercado de baterías de litio se halla en Japón, China y Corea y ello supone que la totalidad de la producción está en Oriente y en los próximos años tendremos que fabricar en competencia con ellos. “Con el coche eléctrico –ha dicho- el mercado se abrirá y tendremos que fabricar en España, con lo cual estamos ante una nueva oportunidad tecnológica”. Otra cuestión abordada por Igor Cantero ha sido la de las reservas de litio, localizadas en Bolivia, Chile y otros países de sudamérica y China. “Mientras que el petróleo se gasta –ha dicho- el litio se puede reciclar; por lo tanto, las baterías con esta composición se pueden recoger y recuperar los materiales. Se trata –ha afirmado- de potenciar la oportunidad del ecodiseño de las baterías y no limitarnos a producirlas”.

Desarrollo de nuevas tecnologías
Las palabras oportunidad y reto han sido también el eje principal de la intervención de Francisco Torres, jefe de área de Estalvi i Eficiència Energètica del Institut Català d’Energia (INCAEN), quien insistió en la idea de que la llegada del coche eléctrico supone la posibilidad de desarrollar nuevas tecnologías sostenibles. “Tenemos que felicitarnos por la llegada de estos vehículos –ha dicho- porque aportan ventajas y la Administración les da su apoyo”. “Los coches eléctricos –ha apuntado- desplazan y reducen emisiones y consumo energético y hay que observarlos como una nueva oportunidad”. Entre sus retos ha destacado la gestión adecuada del tiempo de recarga de las baterías, la mejora de su autonomía y de las infraestructuras, los puntos de recarga y el mantenimiento.

En ese sentido, se ha referido a la labor que se está realizando desde el Cluster de Eficiència Energètica de Catalunya, formado por la Generalitat y empresas catalanas, en el que se trabaja en soluciones tecnológicas. Entre las aportaciones relacionadas con el coche eléctrico ha aludido a la empresa Circutor, de Terrassa, que ha desarrollado una pilona para la recarga de baterías por pago.

En opinión de Francesc Torres, el coche eléctrico es una oportunidad para que las empresas puedan fabricar nuevos componentes, estaciones de recarga, enchufes y piezas de electrónica. “Se trata –ha dicho- de una buena opción para la industria auxiliar que requerirá, no obstante, de una adaptación para que los trabajadores puedan formarse en el campo de estos desarrollos tecnológicos”.

Vehículos eléctricos en el Salón del Automóvil
Las firmas automovilísticas ha afrontado el reto de conseguir coches más respetuosos con el medio ambiente y como prueba de ello se han presentado diversas novedades en el salón entre los que destacan varios modelos de propulsión híbrida o eléctrica. En lo que respecta a estos últimos, el salón ha exhibido tres VPE, los TATA ACE y Indica, y el Mitsubishi iMiEV Sport Air. De momento, la mayoría de las marcas apuesta por los modelos híbridos, que no dependen de una infraestructura de abastecimiento eléctrico, todavía insuficiente. Mercedes muestra el Clase S 400 Hybrid, una berlina de lujo que combina un motor eléctrico y uno de combustión que proporciona 279 CV. Citroën expone el C4 WRC HYbrid4, mientras que Lexus y Honda presentan el RX 450h y el Insight, respectivamente. Por su parte, Opel también ha escogido Barcelona para la puesta de largo de su nueva propuesta híbrida, el Ampera.

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