Cierra los ojos e imagina que conduces el coche de tus sueños

ImageProbablemente te veas profanando el asfalto con un Ferrari, un Porsche o un Aston Martin, ¿verdad? Ahora ábrelos y escoge cuál de todos ellos prefieres para hoy, cuál para mañana, o para la semana que viene…

No te quedes atrás, pisa el acelerador y entra en el garaje de alguno de estos exclusivos clubes de alquiler. Ahora, conducir tus sueños, ya no tiene precio.

ImageEn la vida real, como en las películas, –a veces– los deseos se cumplen. Por lo menos para los amantes del motor. Cambiar, por unos días, tu coche por alguno de los deportivos de lujo más apetecibles del mercado, es ya una realidad. En Europa, son cada vez más los clubs que ofrecen a sus socios la posibilidad de conducir una de estas joyas, así como tomar parte en las más variadas rutas y tomar clases de pilotaje con los mejores profesionales.

Y todo esto, sin tener que pensar en los gastos derivados del seguro, el mantenimiento o la plaza de parking. Nacidos a finales de los 90 de la gran cultura automovilística británica, estos selectos clubs tuvieron un gran éxito, así que no es extraño que hayan sido adoptados en el resto de países de todo el mundo. España no ha sido una excepción. Con sede en Barcelona y Madrid, GT Club ha sido el primero en acercar esta filosofía a nuestras ciudades. Quisimos adentrarnos en su espectacular garaje para conocer de primera mano los secretos de su éxito.

GT CLUB, cuestión de confianza

ImageNos dirigimos hacia Sant Cugat del Vallès, a escasos 15 km de Barcelona, para ver la primera sede de GT Club, inaugurada en julio de 2007. La discreción marca la pauta, como si yo fuera un socio más, ilusión que se desvanece cuando, de repente, me quedo embobado junto a la pared de cristal del garaje. Al otro lado, inevitablemente, me llaman la atención un Aston Martin V8 Vantage, un par de Ferrari –el 599 GTB Fiorano y el 612 Scaglietti–, y un Porsche 911 4S Cabrio, entre otros. El sol reluce en sus poderosos cuerpos en calma… es el reposo del guerrero.

ImageEl impacto ha sido brutal e intento disimularlo en la cara para cuando venga Albert Castelló, el fundador de esta mansión de los sueños. Nos recibe con gran amabilidad y antes que nada me habla de la confianza. «GT Club es una cuestión de confianza, como en una familia». No es de extrañar que hable de confianza cuando se le entregan a alguien las llaves de un Ferrari. Como si nada, una agradable sensación de… ¿confianza? nos precipita a una distendida charla.

ImageSi alguien sabe de coches, ése es Albert Castelló, quién se define a sí mismo como un «apasionado del motor desde antes de la primera comunión». «Padre de familia totalmente volcado con los hijos», según le gusta relatar, Castelló empezó su larga trayectoria en el mundo del motor a los 14 años, montado en una moto de trial. A partir de los 18, se inició en el competitivo mundo del Volant RACC y no fue hasta los 27 que participó en el Campeonato de España de Tierra que, según confiesa, tuvo que “abandonar en la tercera prueba por falta de dinero”.

A los 38 años se inició más en serio en el mundo de los circuitos y en 2001, con 41, se proclamó campeón de España de GT al volante de un Ford Saleen S7R MRW junto al ex piloto de Fórmula 1 Luis Pérez Sala. Finalmente, el 2001 gana los campeonatos de Andorra y Catalunya de pilotaje sobre hielo con un BMW X-Ice.

Conduce… y Ahorra

ImageTras tantos años de competir en varias especialidades y engordar su currículum, Castelló decide tomarse un merecido descanso. No es hasta julio del 2007 cuando crea GT Club, una «iniciativa empresarial inspirada en el club que el ex campeón de Fórmula 1 Damon Hill fundó en Londres en el año 2000 con el nombre de P1 International», según le gusta reconocer. Convenientemente adaptado a la idiosincrasia y al mercado español, GT Club «es la vía por la cual personas a quienes gustan los coches pueden acceder a aquellos que siempre han deseado conducir».

La principal característica es que no hay ninguna cuota anual, sino que funciona mediante un sistema muy flexible y «gracias a la esmerada gestión de la flota de coches» que permite al miembro asociado acceder a los mejores automóviles del mundo «por una décima parte de su coste de adquisición y mantenimiento». Tan rotunda afirmación, comenta Castelló, tiene una sencilla explicación: «La compra de este tipo de vehículos está normalmente predestinada a que se pasen la mayor parte del año en el garaje». Es más, el coche de lujo se deprecia se utilice o no; pierden el 50% de su valor pasado dos años y suponen un coste de mantenimiento y seguro de hasta 200.000 euros al año… una verdadera lástima ¿no?

ImagePodríamos decir que GT Club, bajo el lema «pagar por lo que realmente se disfruta», propone a sus socios la solución ideal a los problemas de adquirir un coche de altas prestaciones ofreciendo poder ponerse al volante de algunos de los mejores coches del mundo con un ahorro anual del 90% de la compra. Si bien en Inglaterra y Alemania la cultura automovilística siempre ha tenido mucha más tradición, una iniciativa así podría ser «una nueva propuesta en un mercado ya existente», mientras que aquí en España «había que crear el mercado, ofrecer una solución lógica y racional».

Este es uno de los motivos por los cuales Castelló, junto a un equipo de entusiastas, fundó GT Club. En la actualidad, un total de 78 socios, entre las sedes de Barcelona y Madrid, disfrutan de la impresionante colección privada de GT Club. Interesado en conocer el perfil de los socios, Albert Castelló los define como «empresarios, profesionales cualificados y altos directivos a los que les gustan los buenos coches y que pueden permitírselos desde el punto de vista económico, pero por problemas de agenda (familiar y/o laboral) no tienen la ocasión de conducirlos». Con una media de 44 años de edad, el 98% de estos socios son hombres, la mayoría de los cuales son de Catalunya, aunque hay varios provinentes de Madrid, Andalucía Santander y Galicia, así como una pequeña representación británica.

Un sistema flexible

ImageEl ingreso a GT Club se hace mediante un «contrato de adhesión que incluye las normas del club y un código de conducta, basado en el respeto y el sentido común», así como el pago de 3.750 € en concepto de acceso vitalicio al club. A partir de aquí, el socio puede escoger entre 5 distintos programas por puntos para el disfrute de los coches. El precio de estos paquetes de puntos va desde los 4.750 € del más barato, que da opción a conducir 1.750 km, hasta 22.000 para circular 12.000 km.

Una de las principales ventajas de este sistema es que los puntos no caducan y se pueden acumular para siguientes años si no se consumen, con lo que «el presupuesto de cada socio se acomoda siempre a su disponibilidad real de tiempo para disfrutar de los vehículos», apunta Albert Castelló. GT Club ha invertido un total de 3,5 millones de euros en la adquisición de su actual flota de vehículos, que en la actualidad consta de 13 joyas del motor, si bien se irá ampliando teniendo en cuenta las sugerencias de los socios.

ImageEstá previsto que a finales de este mes de mayo llegue el decimocuarto; nada más y nada menos que el Lamborghini LP 560-4, la primera unidad matriculada en España. La flota de deportivos se divide en tres categorías: SUPERCAR (Mercedes SLR McLaren), GT1 (Ferrari 599 GTB, Ferrari 612 Scaglietti, Ferrari 430 F1, Ferrari 430 F1 Spider, Aston Martin DB9 Volante, Bentley Continental GTC y Bentley Flying Spur) y, por último, GT-2 (Aston Martin V8 Vantage, Audi R8, Maserati Quattroporte Sport GT, Maserati Gran Turismo y Porsche 911 4S Cabrio).

Cabe añadir que, después de los tres años de uso, los socios tienen preferencia en la compra de cualquiera de estos vehículos, ya que la flota se renueva cada dos años y medio para dar paso a las últimas novedades. Antes de irnos, Albert Castelló nos sorprende con otra lúcida reflexión sobre el futuro de GT Club: «Que siga creciendo, pero teniendo en cuenta que queremos conocer a todos nuestros socios para seguir siendo una gran familia». Es por eso que el límite lo establece en 175 miembros para cada sede, porque sus aspiraciones se enfocan a la calidad y no a la cantidad… cuestión de confianza, supongo.

Un sinfín de actividades

ImageLos socios de GT Club pueden disfrutar también de un extenso programa de actividades que incluye desde cursos de conducción con expertos profesionales, visitas a eventos deportivos en los mejores circuitos automovilísticos hasta encuentros y rutas en coche para toda la familia. Una de las que tiene más éxito es Ferrari-Experience, que ofrece la oportunidad de conducir un 430 F1 por carreteras de montaña poco transitadas y acompañado de un instructor. Según Albert Castelló, «las actividades de GT Club están pensadas para que cumplan tres importantes premisas: pilotar, disfrutar y compartir». Que los socios disfruten mejorando su conducción y compartiendo la experiencia con los demás. Así de sencillo

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