AUDI TT CLUBSPORT QUATTRO, MÁS DE 300 CV A CIELO DESCUBIERTO

Carrocería tipo speedster con accesorios que resaltan su dinamismo.
Un motor parecido a los de competición y unas suspensiones para altas prestaciones.
Una versión actualizada del espectacular concept car

Madrid.- Un habitáculo abierto, un motor que desarrolla más de 300 CV y una gran parte de su tecnología que proviene del mundo de la competición; así es el Audi TT clubsport quattro, una máquina sin compromisos en la conducción.

Purismo en el segmento premium, este fue el reto que los diseñadores e ingenieros se plantearon para el Audi TT clubsport quattro. El bajo parabrisas es extremadamente plano. Los pilares A son casi invisibles, haciendo que todo el contorno del cristal parezca una sola pieza. Con las dos jorobas del compartimento para la capota blanda, situadas justo detrás de la zona de pasajeros, la línea de este vehículo, pintado en color Suzuka Gray con un efecto perla, evoca claramente a la de un speedster. Colocadas frente a dichas jorobas hay dos barras antivuelco que, junto con los sólidos pilares A, protegen al conductor y al pasajero en caso de que el coche tenga un accidente y de una vuelta de campana.

El frontal está dominado por la imponente parilla single-frame pintada en negro intenso. Debajo de los faros, que incorporan una franja de LED para luz diurna, hay unas grandes entradas de aire cubiertas por una rejilla horizontal negra.

Los labios del spoiler optimizan la fuerza descendente que pega el coche al suelo. Desde una vista lateral, la forma de los contornos queda acentuada por esas impresionantes llantas pulidas de 9 x 19 pulgadas, sobre las que se montan neumáticos 255/35. Las vías se han ensanchado 66 milímetros en relación al modelo TT producido en serie. El paragolpes trasero se ha diseñado como un difusor. La franja entre los dos grandes tubos de acero inoxidable que forman parte del sistema de escape enfatiza la línea horizontal y hace que el coche parezca todavía más ancho visto por detrás.

El estilo puro del exterior se traslada al interior del Audi TT clubsport quattro. El nuevo diseño alrededor del habitáculo resalta la anchura del vehículo. El conductor y el pasajero disponen de asientos de competición tipo baquets, que ofrecen una excelente sujeción, incluso en condiciones de conducción extremas, como por ejemplo en un circuito.

Típico Audi: aluminio en el interior

Típico de Audi es el empleo generoso del aluminio en el interior de este coche laboratorio. El clubsport quattro cuenta con una versión especial (tacto más firme) del volante con la parte inferior plana que utiliza el TT de serie, y que lleva las levas del cambio de marchas de aluminio. También los tiradores de las puertas están hechos de aluminio y su aspecto recortado resalta el carácter de diseño ligero que tiene este prototipo. Los pedales están hechos igualmente de aluminio.

El segundo elemento distintivo del interior del TT clubsport quattro es el color naranja. El cuero de este color da un brillo especial a los reposabrazos, a los laterales del túnel central, al respaldo de los asientos baquet y a la visera que cubre el panel de instrumentos. Los gráficos en naranja y blanco de los relojes que componen dicho panel de instrumentos diferencian claramente a este modelo de su hermano de producción.

El TT clubsport quattro es un verdadero deportivo y la tecnología que emplea, tomada directamente del mundo de la competición, enfatiza su carácter. Todavía se ha logrado sacar más potencia del motor 2.0 TFSI y, en este vehículo, el propulsor de gasolina con cuatro cilindros y turbocompresor supera la barrera mágica de los 300 CV. El sistema de escape fue diseñado para que proporcionara una fácil respiración a la mecánica, y un potente sonido de competición se deja escuchar a través de los tubos de escape ovalados.

Alta tecnología Audi: S tronic y quattro

El motor de dos litros entrega toda su potencia a una transmisión S tronic. Gracias a su embrague doble, los cambios de marcha se producen de una forma extremadamente rápida, sin interrupción del flujo de potencia y sin que prácticamente se perciban. El conductor puede pasar de una velocidad a otra manualmente, utilizando la palanca de cambios o las levas situadas en el volante, o también puede elegir el modo de funcionamiento completamente automático. El sistema de tracción permanente a las cuatro ruedas transfiere la potencia a todas ellas.

El potente sistema de frenos que utiliza este vehículo proviene del nuevo Audi TTS. Sus discos ventilados miden 340 milímetros en la parte delantera y 310 milímetros en la trasera.

El Audi TT clubsport quattro es una máquina para la conducción pura, que combina las prestaciones propias de los vehículos deportivos con el lenguaje único de diseño que ofrece Audi. No está previsto producir una pequeña serie de este modelo.

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