AUDI R25: DE CARRERAS POR EL FUTURO

Impulsado por electricidad y biocombustible de algas.
Podría circular invertido en los techos de los túneles.
Cámaras y sensores permiten al espectador `sentarse` en el puesto del piloto.

Madrid.- Audi va a presentar un concept-car muy especial en el Auto Show de Los Ángeles, que tendrá lugar entre los días 21 y 30 de noviembre. Se trata del Audi R25, un prototipo que competirá en la categoría de automovilismo deportivo dentro del `Design Challenge` de la muestra californiana. Audi pretende responder con el R25 a la pregunta de cómo serán los competidores de American Le Mans Series en el año 2025. El prototipo ha sido creado por el Centro de Diseño de Audi en Santa Mónica (Estados Unidos).

Para ello se traslada virtualmente a la primera carrera de American Le Mans Series del año 2025, Los Ángeles, y presenta la máquina con la que pretende conquistar el campeonato. El Audi R25 cuenta entre sus innovadoras soluciones con la capacidad de rodar invertido por los techos de los túneles y peraltes de los circuitos de la generación del futuro, dotados de zonas de carga de electricidad WiTricity, donde los pilotos pueden recargar las baterías de sus coches para evitar la obligación de detenerse en boxes a repostar combustible. Éste, por su parte, es un biocombustible obtenido a partir de fermentación de algas que complementa a un motor eléctrico que transmite su potencia a través de una sofisticada tecnología sin cables.

Audi asume que en 2025 la Agencia de Protección del Medio Ambiente de Estados Unidos y el Departamento de Energía tendrán una participación activa en la concepción e los reglamentos deportivos. Así, mirará atrás a 2008 y recordará la introducción de la `Green Challenge` en las American Le Mans Series, campeonato que dominó su `histórico` Audi R10 TDI de la categoría LMP.

El Audi R25 posee un chasis monocasco modular de última generación que responde al concepto de diseño DSF (Dynamic Space Frame: una evolución de la legendaria tecnología Audi Space Frame), concepto introducido por la marca en 2016. Más flexible y rígido a la vez, aporta un plus en materia de seguridad y de integración de circuitos dentro de la estructura.

El reglamento en cuanto a motores permite dos variantes. En categoría LMP1, el prototipo equiparía una solución combinada de un pequeño TDI alimentado por biocombustible obtenido a partir de fermentación de algas y un motor eléctrico cuya potencia se transmite a través de tecnología sin cables a requerimientos del piloto. La otra variante sería la de la categoría LMP-GC (Green Challenge), consistente en una sola fuente de potencia, completamente eléctrica, también con transmisión por tecnología sin cables. Una de sus grandes ventajas sería su ligereza.

En cuanto a diseño, el Audi R25 responde a la filosofía `la función dicta la forma` de Audi. Aun siendo completamente nuevo, el R25 no puede negar ciertas reminiscencias de sus antecesores, aunque no hay en él ni rastro de concesiones gratuitas a la estética, sino un diseño cien por cien volcado en la eficiencia aerodinámica y el óptimo rendimiento dinámico. Precisamente en cuanto a aerodinámica, el Audi R25 está dotado de superficies controladas por el piloto y el coche. Así, desde el habitáculo, el piloto y un microprocesador optimizan el flujo de aire en tiempo real durante la carrera, regulando los apéndices aerodinámicos bien para obtener una menor resistencia al avance en zonas rápidas o bien para un máximo apoyo en curvas.

Prácticamente todos los parámetros del Audi R25 están a disposición del piloto para su consulta a través de la pantalla de su propio casco, donde son proyectados, mientras que el traje del piloto también es capaz de transmitir el estado de la mecánica, a través de la tecnología táctil.

En cuanto a seguridad, el Audi R25 cuenta con sensores externos dinámicos en toda la carrocería, que evalúan constantemente el movimiento del coche y todo lo que le rodea, para alertar al piloto y al equipo técnico que lo atiende en carrera de cualquier eventualidad y, en caso necesario, ayuda a evitar desgracias a través de una tecnología similar a los sistemas que evitan colisiones que se utilizan en aviación.

Por otro lado, el Audi R25 cuenta con un amplio abanico de posibilidades en materia audiovisual. Así, tanto el centro de control de carrera como la televisión que emite la misma recibe la señal de la cámara embarcada de alta definición y el sensor de movimiento. De ese modo, los espectadores tienen la posibilidad de interaccionar con el coche y `sentarse` virtualmente en su habitáculo, disfrutando de la experiencia de lo que es una carrera desde dentro.

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