AUDI ESTRENA UN SISTEMA DE PROTECCIÓN DE PELÍCULA PULVERIZADA PARA EL TRANSPORTE DE LOS COCHES NUEVO

El sistema ha sido desarrollado directamente en la empresa. Es totalmente ecológico, fácil de aplicar y de eliminar antes de la entrega del vehículo

Audi AG ha puesto en marcha, en una instalación piloto dentro de la planta de pintura de Ingolstadt, un nuevo proceso de protección inédito en la industria del automóvil. Ahora, todas las carrocerías de los Audi A3 y TT son pulverizadas con una película líquida para proteger la pintura durante el transporte. El innovador sistema, del cual se está tramitando la patente, ha sido desarrollado de forma interna en Audi.

El director del proyecto es el Dr. Sigrid Saulich, responsable de tecnologías de protección en el departamento de Planificación de Pintura de la marca. El proceso de desarrollo se inició en abril de 1999 y lo gestionó un equipo con personal de diversos departamentos, con el objetivo de encontrar una alternativa a los sistemas convencionales de protección de la pintura durante el transporte, consistentes en capas de cera o película adhesiva.

Los dos sistemas convencionales ofrecen desventajas frente al nuevo: en el caso de la película adhesiva su aplicación es complicada, ya que se realiza a mano cubriendo con distintas piezas las diversas superficies, con un coste aproximado de 35 euros por carrocería. Si todos los coches salieran de la planta de Ingolstadt con esta protección, se necesitarían 120 operarios exclusivamente para el proceso. La capa de cera es muy económica de aplicar, unos 3 euros por carrocería, aunque es mucho más costosa de retirar (unos 25 a 30 euros en función del proveedor) y, por otra parte es un procedimiento poco ecológico, ya que se utiliza un gran caudal de agua y disolvente tanto en la aplicación como en la eliminación.

El Dr. Saulich afirma que el nuevo concepto “agrupa todas las ventajas de los sistemas convencionales, a la vez que evita los inconvenientes”. El procedimiento de película pulverizada tiene un coste por carrocería de 25 euros, a lo que hay que sumar, por supuesto la inversión necesaria para una línea de aplicación, que alcanza los 5 millones de euros. En la instalación piloto que se está utilizando, el proceso de protección de cada carrocería requiere cuatro minutos y medio y ocho robots para la aplicación de la mezcla acuosa de poliester-poliuretano.

Los robots trabajan pulverizando la protección de plástico líquido en franjas de 10 cm de ancho, un total de 1,7 kg de película por carrocería. Una vez aplicada, una importante proporción de agua es eliminada de la película en dos minutos y medio por medio del soplado de aire seco a una temperatura de 20 a 25 grados. El material continúa secándose en el camino al sector de sellado de cavidades, en el que se emplea un sistema de secado a 80 grados de temperatura. Con una aplicación final de aire seco, la película queda perfectamente acondicionada.

La protección de película se aplica al completarse el proceso de pintura, por lo que la carrocería queda protegida no sólo para el transporte, sino durante todo el trabajo de montaje final del automóvil. Una vez el coche llega al concesionario, la película se quita con la misma facilidad que requiere quitar una cinta adhesiva, lo que ahorra el coste y la logística que requerían los sistemas anteriores.

La nueva película de protección puede mantenerse prácticamente hasta el momento de entrega del vehículo, y tiene una duración efectiva de seis meses, en caso de que la entrega del vehículo no sea inmediata. El reciclado del material utilizado lo realizan proveedores autorizados de Audi o de sus concesionarios. Una vez que por medio de la instalación piloto se obtenga la suficiente experiencia para una utilización masiva, Audi trasladará el sistema a otros modelos de la marca.

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