AUDI EN EL SALON DE MADRID 2004: DEPORTIVIDAD, DISEÑO Y TECNOLOGÍA DE VANGUARDIA (PARTE II)

Audi Cabrio S4

Una sola mirada al interior del vehículo basta para darse cuenta de que este Cabrio es un S4. Así lo demuestra el cuadro de instrumentos, con las esferas y otros indicadores específicos en el típico gris de los modelos S. Las inserciones decorativas están disponibles en fibra de carbono, en lacado brillante negro, en aluminio cepillado o en madera de abedul. El carácter deportivo de este vehículo, que incorpora de serie una capota electrohidráulica, se ve acentuado por el volante deportivo de tres radios de cuero, con distintivo de la serie S que, en combinación con el cambio tiptronic de 6 velocidades, incorpora levas de cambio.

El motor de ocho cilindros del Audi Cabrio S4 rinde 344 caballos (253 kW) de potencia a 7.000 rpm y proporciona un poderoso par de 410 Nm a 3.500 rpm. El Cabrio S4 acelera en sólo 5,9 segundos de 0 a 100 km/h, y su velocidad punta está limitada electrónicamente a 250 km/h.

Al igual que los modelos S4 berlina y Avant, el Cabrio S4 también presenta un tren de rodaje deportivo. Gracias a ello vienen dadas las condiciones necesarias para conseguir un máximo de agilidad y, por lo tanto, el más puro placer de conducción.

El nuevo Audi Cabrio S4 incorpora de serie el sistema quattro de tracción permanente a las cuatro ruedas. De este modo, puede transformar la elevada potencia de su motor en propulsión de forma óptima.

Audi A3 2.0 TDI quattro

Audi presenta en el Salón del Automóvil de Madrid una nueva motorización con tracción permanente a las cuatro ruedas quattro para el modelo A3. El 2.0 TDI con 140 caballos (103 kW) de potencia y un par motor de 320 Nm es el motor diésel más potente de esta gama. Gracias a la tracción a las cuatro ruedas, este motor es capaz de convertir su potencia de una forma aún más eficaz en agarre y estabilidad. En otras palabras: placer de conducción en estado puro.

El A3 2.0 TDI quattro con cambio manual de 6 marchas acelera en tan sólo 9,5 segundos de 0 a 100 km/h, y su velocidad máxima es de 205 km/h. La combinación del poderoso turbodiesel con la tracción a las cuatro ruedas convierte al TDI más potente implementado en un A3 en una oferta sin competencia dentro de su segmento.

El motor TDI de 2.0 litros de cilindrada es, hasta el momento, el diésel de cuatro cilindros más potente y dinámico que Audi ha utilizado en uno de sus vehículos. Esta mecánica se caracteriza por un aumento de las prestaciones, un consumo más reducido y unas bajas emisiones que cumplen con la normativa EU4. Por medio del embrague multidiscos hidráulico de regulación electrónica, la tracción total permanente quattro distribuye la fuerza de este poderoso motor a las cuatro ruedas de forma variable, dependiendo de la situación. De este modo, el potencial del motor se transforma de forma óptima en propulsión, manteniendo la alta estabilidad de dirección y la seguridad en curva.

Audi Le Mans quattro

El prototipo Le Mans quattro recoge el legado del que fuera tres veces vencedor en Le Mans, el Audi R8, manteniendo la esencia, pero con unos argumentos más próximos a lo que podría ser un deportivo de calle.

Este fascinante modelo combina la experiencia de innumerables triunfos en las pistas, con un diseño futurista y la competencia tecnológica de Audi. Una competencia para la que la máxima “A la vanguardia de la técnica” se sigue con la misma pasión, ya sea en los circuitos de carreras o en la carretera.

Basta una simple ojeada para verificar la categoría de este automóvil. El Audi Le Mans quattro de color azul jet se alza sobre el asfalto, mostrando toda su anchura y su fuerza; la robusta parte trasera da la sensación, como si se tratase de un velocista en posición de salida, de tener los músculos en tensión para salir disparado como una flecha. La parte delantera y la amplia curvatura del techo parecen haber sido diseña das de un solo trazo.

1,90 metros de ancho en solo 4,37 metros de largo y 1,25 de alto. Estas son las proporciones de un deportivo de pura sangre. Los 2,65 m de distancia entre ejes ofrecen espacio para un puesto de conducción sorprendentemente amplio y para un motor biturbo V10, de montaje longitudinal, con inyección directa de gasolina FSI, situado detrás de los asientos delanteros. Tras las puertas se arquea, entre los estribos y el techo, un direccionador de aire de gran superficie que proporciona el caudal necesario al V10, a los frenos, al refrigerador del aceite y al intercooler.

La parrilla de Audi, con un solo marco y en forma de trapecio, otorga personalidad a la parte frontal y se encuentra flanqueada por unas grandes entradas de ventilación adicionales a derecha e izquierda. En la parte superior de la parrilla se unen las líneas planas de los faros delanteros LED, provistos de una cubierta de cristal transparente.

La zona central del capó se arquea, alcanzando una altura superior a la del guardabarros, que se abre en los laterales por encima de los grandes pasos de rueda circulares típicos de Audi.

El diseño del puesto de conducción, que domina todo el habitáculo interior, está orientado para conseguir el confort del conductor y el acompañante. Además, salta a la vista no sólo una funcionalidad y ergonomía perfectas, sino también la alta calidad de los materiales y del proceso de fabricación.

Este concept car descansa sobre una carrocería de aluminio sometida al procedimiento de construcción Audi Space Frame (ASF). La capa exterior y los elementos integrantes se han incorporado siguiendo una idea mixta de construcción ligera con aluminio y fibra de carbono, requisito indispensable para obtener la máxima rigidez con un bajo peso de sólo 1.530 kilogramos y, por consiguiente, la base de un buen comportamiento.

Un motor FSI V10 de cinco litros impulsa el motor central del biplaza, que proporciona 610 CV (449 kW) a 6.800 rpm. El par motor máximo, de 750 Nm, se mantiene constante a lo largo de un margen de revoluciones excepcionalmente amplio, que abarca de 1.750 a 5.800 rpm. El cambio deportivo secuencial de 6 marchas permite al conductor dosificar siempre el rendimiento del potente par motor de forma óptima.

Un Audi de estas características debe incorporar, como es natural, la tracción permanente a las cuatro ruedas quattro, que reparte la fuerza en una relación del 40:60 por ciento de forma variable en el eje delantero y el trasero, en pro de una dinámica de conducción óptima para un deportivo con motor central. De este modo, el Audi Le Mans quattro acelera en tan sólo 3,7 segundos de 0 a 100 km/h y en sólo 10,8 segundos a 200 km/h.

El tren de rodaje cuenta con brazos transversales dobles delante y detrás. El ajuste básico del tren de rodaje se ha elegido pensando en mejorar el comportamiento. Con todo, gracias al innovador amortiguador Audi magnetic ride se registran unos niveles de comodidad excelentes.

Gracias a este sistema, el Audi Le Mans quattro se presenta como la síntesis perfecta entre la tecnología del deporte automovilístico y un vehículo de carretera. Un automóvil que se desenvuelve con la misma naturalidad tanto en los circuitos de carreras como en las autopistas o en las carreteras de montaña.

Esta entrada fue publicada en Audi. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario