Audi de nuevo en el podio en Le Mans

·Tercera posición para el R15 en su debut en Le Mans.

· Problemas inesperados privan a Audi de conseguir la victoria.

· Claro compromiso con las 24 Horas de Le Mans.

Madrid.– Audi continua con su impresionante serie de resultados en las 24 horas de Le Mans: once participaciones, once veces consecutivas en el podio de los ganadores. Tras conseguir cinco victorias consecutivas, en esta ocasión el equipo Audi tuvo que conformarse con la tercera posición en la que probablemente es la carrera de resistencia más dura del mundo.

“Ganar las 24 Horas de Le Mans ocho veces, cinco de ellas consecutivas, no es algo que suceda por casualidad”, afirma Rupert Stadler, presidente del Consejo de Dirección de Audi AG, tras una carrera llena de incidentes. “Sabemos lo difícil que es conseguir el triunfo en Le Mans. También Peugeot, a quien transmitimos nuestra enhorabuena por su merecida victoria, para lo cual ha necesitado tres intentos. Confío en la implicación de nuestros técnicos, así como en el resto del equipo, y estoy convencido de que contraatacaremos el año que viene. Estamos completamente comprometidos con esta carrera. Audi no dejará una piedra sin mover en su empeño por reclamar la victoria en Le Mans en 2010”.

El debut en Le Mans del innovador Audi R15 TDI puso de manifiesto que ganar en las 24 Horas de Le Mans con un nuevo prototipo en su primera aparición se ha convertido en una misión muy difícil. Tras la cancelación de la tradicional jornada de pruebas, y con la sesión de entrenamientos libres del miércoles en mojado y bajo la lluvia, las cuatro horas de la sesión de calificación en la jornada del jueves y los 45 minutos del ‘warm-up’ del sábado por la mañana no resultaron suficientes para conseguir la puesta a punto perfecta del R15 RDI de cara a afrontar los 13.629 kilómetros de la pista, en la cual es imposible realizar test.

Con temperaturas considerablemente más elevadas el día de la carrera que la tarde del miércoles, y las correspondientes diferencias de agarre debido a este factor, los pilotos de Audi se quejaron de un excesivo subviraje durante la fase inicial de la carrera. Este problema se corrigió la tarde del sábado equipando otra sección frontal de la carrocería con una configuración aerodinámica diferente. “Nuestro coche iba mucho mejor tras los cambios”, aseguraba Tom Kristensen, el piloto que ostenta el récord de victorias en Le Mans.

Sin embargo, pronto ocurrió otro fenómeno que nunca había aparecido durante los test en Sebring (USA) en marzo, ni durante todo el programa posterior de pruebas: los intercambiadores de calor montados en los pontones laterales de los tres Audi R15 se

ensuciaban tanto que necesitaban ser limpiados frecuentemente. El incremento de la temperatura en los intercooler hacía necesario reducir la potencia del motor de vez en cuando.

Además, dos de los tres Audi R15 TDI fueron apartados de la pelea por la victoria final en las primeras horas de carrera. Los tres alemanes, Lucas Luhr, Mike Rockenfeller y Marco Werner se vieron obligados a retirarse tras seis horas y media de carrera debido a un accidente. Lucas Luhr perdió el control de su Audi R15 TDI al pasar por un bache en la rapidísima ‘Curva Porsche’ y golpeó violentamente contra las protecciones. Los comisarios prohibieron continuar la carrera al R15 TDI, seriamente dañado, debido a razones de seguridad.

Timo Bernhard (Alemania) y los dos pilotos franceses Romain Dumas y Alexandre Prémat se vieron relegados a las últimas posiciones y quedaron en una situación desesperada debido a la bomba de inyección de alta presión, apenas accesible y que normalmente funciona con absoluta fiabilidad, pero que tuvo que ser sustituida en el motor V10 TDI de su R15 TDI.

Como resultado, el equipo Audi Sport Team Joest quedó en pista con un único Audi R15 TDI, el de Dindo Capello, Tom Kristensen y Allan McNish, que ejercieron una presión constante a los dos Peugeot líderes hasta la mañana del domingo, marcando vueltas rápidas antes de tener que cambiar la suspensión trasera, lo que les costó cuatro vueltas. Al final, los vencedores el año pasado se vieron relegados a defender la tercera posición ante el Aston Martin, que ocupó la cuarta plaza.

“No hay ninguna duda de que la carrera no fue como habíamos imaginado”, aseguró el director de Audi Motorsport, el Dr Wolfgang Ullrich. “Una vez más hemos visto el por qué las 24 Horas de Le Mans es la carrera más dura del mundo, y que absolutamente todo debe estar perfecto si quieres conseguir la victoria. Indudablemente no ha sido nuestro caso esta vez. Hemos sufrido problemas inesperados con nuestro R15 TDI, que ahora analizaremos tranquilamente y debemos resolver. En cualquier caso, especialmente en la segunda mitad de la carrera, pudimos comprobar el potencial del coche. Trabajaremos sobre esta base antes de realizar un nuevo intento el año próximo”.

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