ALFA 156: DOS NUEVAS VERSIONES DEL ALFA 156

Alfa 156 un año después, el largo éxito de un modelo que se lanzó al mercado con objetivos ambiciosos y que ha conseguido no sólo alcanzarlos, sino también ir más allá de toda expectativa.

Lo dice la valoración de la prensa especializada, que le ha concedido 33 premios, reconociéndole así al Alfa 156 la capacidad de expresar una concepción inédita de deportividad, que aúna elegancia, confort, seguridad y tecnología sofisticada.

Y, sobre todo, lo confirma la opinión de los conductores de todo el mundo, que desde que se empezó a comercializar han solicitado más de 200 mil coches.

En definitiva, Alfa 156 ha sabido mantener sus promesas. Debía contribuir de manera determinante a difundir más ampliamente la marca Alfa Romeo en el ámbito internacional. Y, de hecho, la berlina deportiva del Biscione es en la actualidad el modelo de Fiat Auto con mayor presencia comercial en el mundo: se vende en 66 países.

Debía confirmar la gran vitalidad, también comercial, de la Casa de Arese. Y, gracias al 156, en 1998 Alfa Romeo debería conseguir (en el balance final) un aumento de las ventas en Europa occidental del 38 por ciento aproximadamente, frente a un crecimiento del mercado de un 7 por ciento.

Por tanto, éxitos importantes (en Italia la cuota de Alfa Romeo en el segmento D ha pasado del 5,2 por ciento de finales de 1997, al 16,7 previsto para 1998) cimentados en sólidas bases. Como la capacidad del Alfa 156 de proponer de nuevo las mejores características del estilo “made in Italy”, a través de una línea fascinante y de gran personalidad, que recoge la herencia de tantos coches medios deportivos que ya han entrado en la historia.

Como la posibilidad de ofrecer un gran placer de conducción en cualquier condición. A ello contribuyen las suspensiones delanteras de paralelogramo superior y las traseras de tipo Mc Pherson de brazos asimétricos, que proporcionan al Alfa 156 esas inimitables cualidades de agarre a la carretera y de maniobrabilidad, que desde siempre han formado parte de las principales características de la Marca.

Un éxito que se basa, sobre todo, en la capacidad de proponerse como el abanderado de una tecnología avanzada, aplicada a una nueva concepción de deportividad “bajo control”. No es casualidad que el Alfa 156 haya sido el primer coche del mundo en disponer de motores turbodiesel de inyección directa de tipo “Common Rail “.

Ahora el Alfa 156 amplía su gama con dos nuevas versiones, el 2.0 Selespeed y el 2.5 V6 Q-System, que una vez más le permiten ofrecer a su público lo mejor de la tecnología disponible actualmente.

De hecho, los nuevos coches disponen de dos cambios innovadores, capaces de hacer resaltar la deportividad, el confort y la seguridad del Alfa 156, respondiendo a las necesidades de la clientela de Alfa Romeo, un público tradicionalmente muy exigente en el campo de las prestaciones y del placer de conducción.

Por este motivo, el primer coche del mundo equipado con los revolucionarios motores JTD es hoy el primer coche medio de gran serie que ofrece, con la versión 2.0 Selespeed, un cambio robotizado con mandos en el volante, derivado directamente del montado en el Ferrari 355 F1 y realizado por Magneti Marelli.

Y, junto al 2.0 Selespeed, el 2.5 V6 Q-System, equipado con un cambio automático que permite aprovechar al máximo el potencial del 6 cilindros de Alfa Romeo, garantizando el confort de marcha de la conducción automática, pero ofreciendo al mismo tiempo la posibilidad de seleccionar la conducción manual: basta con desplazar la palanca de selección de las marchas hacia el sector en forma de “H”, en el que se pueden introducir las distintas relaciones.

En el equipamiento, las dos versiones presentan pocos cambios respecto a aquellas de las que derivan. El Selespeed se diferencia del 2.0 Twin Spark además de por, evidentemente, la palabra Selespeed en la parte trasera del coche, por: llantas de aleación exclusivas de 16 pulgadas, volante en piel de nuevo diseño (realizado exclusivamente para el Alfa 156), con mandos del cambio integrados; pantalla en el cuentarrevoluciones que indica la marcha introducida; consola central de color carbono (en el 2.0 está disponible en el pack sport); climatizador, elevalunas trasero de accionamiento eléctrico y brazo delantero de serie. En cambio, el Q-System se diferencia del 2.5 V6 por el volante en piel de serie, el mando del cambio específico y la pantalla en el cuadro del cuentarrevoluciones que indica la marcha introducida y el modo de conducción.

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