ALFA 147 GTA

Se amplía la familia GTA
Estilo fascinante, gran carácter y técnica motorística de excelencia. Y también, interiores y acabados de clase, además de un completísimo equipamiento electrónico y telemático. Éstas son las cualidades que han marcado el éxito del Alfa 147.
Los amantes de la conducción, además, han encontrado en el “pequeño” Alfa un compacto capaz de garantizar un comportamiento brillante en cualquier recorrido, proporcionando siempre fuertes sensaciones a quien se sienta al volante.
Ahora imagine un Alfa 147 que mantenga estas características pero que ofrezca todavía más prestaciones, más capacidad de frenada y el comportamiento dinámico de un coche de carreras: es la versión GTA.
No es casualidad que la sigla identifique una gama de automóviles que representan la interpretación absoluta de los valores de deportividad de la Marca. Modelos que evocan en espíritu una gran tradición de carreras y victorias; mientras que por ingeniería de motores y mecánica representan una propuesta sofisticada y muy actual.
Hoy, a pocos meses del lanzamiento del 156 GTA y Sportwagon GTA, también el Alfa 147 entra a formar parte de la misma familia con un modelo que amplía la oferta de este tipo de automóviles en el segmento con mayor presencia de público femenino y juvenil.
El modelo ha nacido con el objetivo de crear un automóvil para todos los días, pero capaz, en el momento oportuno, de ofrecer al conductor comportamientos y sensaciones de conducción de un coche de carreras. Es por ello que del automóvil base del cual procede, el Alfa 147 GTA conserva la sobria y elegante línea tan apreciada por el público, aunque corregida con algunos rasgos que le confieren mayor dinamismo y agresividad. El resto, en cambio, se ha modificado en profundidad.
Cambia el motor: el brillante 3.2 V6 24v. Cambian también la geometría y el tarado de las suspensiones. Y se añade de serie el VDC, un sofisticadísimo sistema de control de la estabilidad dinámica del vehículo.
El resultado es el automóvil más potente y rápido del segmento (250 CV -184 kW) con prestaciones apasionantes: 246 km/h de velocidad máxima; 6,3 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h y 26,1 segundos para acelerar de 0 a 1000 m. Por no hablar de las brillantes respuestas desde el punto de vista dinámico, de la geometría y de la maniobrabilidad. Son las que, por decirlo de algún modo, marcan la diferencia de “conducir un Alfa”.
Desde el punto de vista estético, el Alfa 147 GTA se caracteriza -con respecto al modelo base- por cambios que corresponden a las transformaciones del bastidor y de la mecánica. Y que sin embargo tienen un gran valor estilístico intrínseco, porque confieren al automóvil un aspecto más ancho, más pegado al suelo y más deportivo, además de hacerlo perfectamente reconocible.

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