Abarth en el 79° Salón Internacional de Ginebra

Hace pocos meses ha sido anunciado el regreso a las pistas de Abarth, un momento muy esperado para los apasionados del Escorpión, que llega 43 años después de que Carlo Abarth condujera su último vehículo de carreras. Ahora que faltan pocos días para la primera competición del “Trofeo Abarth 500” se puede afirmar que la nueva sociedad ha mantenido la promesa de “democratizar” las carreras, gracias a un vehículo fiable y con garra, pero con costes de compra y gestión accesibles.
Este compromiso cumplido confirma el alma “racing” del Escorpión y la filosofía que desde hace medio siglo caracteriza a Abarth: transferir la experiencia de la competición al mercado y permitir que este mundo sea más accesible. Con este enfoque se ha lanzado, en menos de dos años, dos vehículos – Abarth Grande Punto y Abarth 500 –, así como sus respectivos kits de elaboración. Con el mismo espíritu ha sido creada también una exclusiva red de ventas, con expertos capaces de responder en modo puntual y preciso a clientes preparados y exigentes. El mismo objetivo ha permitido también aumentar el compromiso en las competiciones deportivas y desarrollar acuerdos con socios de primer nivel.

La mejor demostración de que el camino emprendido es el correcto, se encuentra en los números, que “hablan” de una marca en continuo crecimiento: en 2008 se vendieron más de 9000 vehículos y más de 700 kits de prestaciones y se estipularon 15 acuerdos de colaboración. Un éxito extraordinario que, según los primeros datos de 2009, continúa con una tendencia positiva pese a las condiciones adversas del mercado. En particular, este año la marca sigue apostando por el espíritu “racing” (espíritu legendario y fundamental del Escorpión) como demuestra el desarrollo de un nuevo nivel de preparadores dentro de la red Abarth. Se trata de los denominados “Abarth Racing”, a quienes se confía en modo exclusivo la asistencia a los clientes mediante el “Servicio Carreras”, que representa una vía privilegiada de acceso para las carreras con el sello Abarth.

Si la recién nacida “Abarth Racing” es el último eslabón de la red Abarth, no menos importante es el imparable crecimiento de los concesionarios y preparadores oficiales, tanto acentuando la capilaridad en los mercados ya abiertos, como continuando la expansión de la marca en mercados estratégicos, por ejemplo Gran Bretaña, España y Japón. Actualmente, en Europa hay 120 “showrooms”, 132 preparadores oficiales y 220 centros de asistencia.

Inspirado siempre en el mundo “racing”, el original stand preparado en el Salón de Ginebra contiene los productos ganadores (automóviles de serie, kits de prestaciones y vehículos de competición) que le han permitido a la marca cosechar éxitos comerciales en Italia y en el extranjero. Protagonistas de la exposición son obviamente el Abarth 500 “Esseesse” y el Abarth 500 Assetto Corse que “corren” sobre una tarima revestida con una resina especial que evoca el mito de las competiciones, el lugar preferido por los vehículos Abarth de todos los tiempos. La particular pista irrumpe en el stand haciendo literalmente “explotar” el muro que lo delimita. Mientras, detrás de los dos vehículos, una pantalla de led muestra la perspectiva de un circuito con las líneas que escapan de las ruedas estridentes del Abarth: es el mundo de los desafíos deportivos y del rugir de los motores. No en vano, del mundo de la competición la marca toma la tecnología y los valores para luego transferirlos a la producción de vehículos de carretera y kits de transformación.

La misma filosofía ha llevado a la fabricación del tercer vehículo expuesto en Ginebra: un particular Abarth Grande Punto SS. El ejemplar se caracteriza por la novedosa pintura de la carrocería Gris Pastel – típica de los tradicionales vehículos de carrera del Escorpión – que se embellece luego con una banda inspirada en las carreras. Pero la remarcada caracterización racing no se limita sólo al aspecto estético: de hecho, la presencia del kit de elaboración “esseesse” lleva la potencia de 180 CV a 5750 rpm con un par máximo de 270 Nm ya a 3000 rpm. Además, un tubo de escape original (de doble tono) exalta el sonido del motor más allá de las 4.000 rpm. En el habitáculo, el modelo propone los asientos de piel “Abarth Racing powered by Sabelt” (homologados y aligerados coherentemente con el espíritu deportivo del vehículo) y el navegador Abarth Blue&MeTM MAP con sistema de Telemetría incluido, desarrollado junto con Magneti Marelli.
Finalmente, junto al Abarth Grande Punto SS se suceden sugestivas imágenes que exaltan sus prestaciones, en estrecha comparación con el modelo protagonista de las competiciones de rally. El Team Abarth este año participa en el Intercontinental Rally Challenge y en el Campeonato Italiano de Rally con cuatro equipos oficiales.

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