69º SALÓN DE GINEBRA: ALFA 156

Más de 140 mil coches matriculados en Europa y 200 mil en todo el mundo: éstos son los resultados que el Alfa 156 ha obtenido desde su lanzamiento hasta finales de 1998.

La berlina deportiva de Alfa Romeo se ha presentado en el mercado con objetivos ambiciosos, y ha sabido no sólo alcanzarlos, sino también superarlos, más allá de toda expectativa. Lo dice la valoración de la prensa especializada, que le ha concedido 33 premios. Y, sobre todo, lo confirma la opinión de los conductores de todo el mundo. De hecho, el nuevo modelo se ha afianzado en todos sitios, incluso en los mercados europeos más sofisticados. En el segmento del Alfa 156 la cuota de la Marca ha pasado en un año del 0,5 al 1,9 por ciento en Francia, del 0,3 al 1,5 por ciento en España, del 0,2 al 1,5 por ciento en Alemania, y del 0,2 al 0,8 por ciento en Gran Bretaña.

En definitiva, Alfa 156 ha sabido mantener sus promesas. Y ahora ofrece una vez más a su público lo mejor de la tecnología disponible: de hecho, amplia la gama con dos nuevas versiones, el 2.0 Selespeed y el 2.5 V6 24V Q-System.

Alfa 156 2.0 Selespeed

El primer coche en el mundo equipado con los revolucionarios motores JTD es hoy el primer coche medio de gran serie que, junto a la versión 2.0 Selespeed, ofrece un cambio secuencial robotizado con mandos en el volante, cuya tecnología deriva directamente de la del Ferrari 355 F1 y, al igual que en éste, ha sido realizado por Magneti Marelli.

El cambio Selespeed, que puede accionarse, según se desee, mediante los dos pulsadores situados en el volante, o mediante la palanca situada en el túnel entre los asientos, hará que los clientes del Alfa 156 descubran un nuevo modo de conducir: deportivo, cómodo y seguro en cualquier situación.

Deportivo, porque los cambios de marcha son rápidos y precisos, lo que aumenta las prestaciones. De hecho, permite adoptar, en un coche de serie de características dinámicas excepcionales, la misma técnica de conducción de los actuales coches de Fórmula 1.

Cómodo, porque es fácil de usar y más suave que un cambio tradicional. No hay pedal del embrague y las marchas son fáciles de introducir: no se corre el riesgo de “rascadas” o de bloqueos y el motor no se cala. Asimismo, el Selespeed garantiza suavidad de cambio y progresividad del par a las ruedas. Finalmente, gracias al modo “city”, cuando es necesario se transforma en un eficaz cambio automático, que permite disfrutar de una conducción muy relajada, especialmente agradable en el tráfico urbano.

Selespeed también ofrece las máximas garantías en lo que a la seguridad se refiere. De hecho, cuenta con una serie de medidas concebidas para impedir que el conductor efectúe maniobras erróneas. Además, permite mantener bajo control el volante incluso durante los cambios de marcha, ya que no es necesario separar una mano del volante para ponerla en la palanca del cambio. Y, al no tener pedal del embrague, proporciona una mayor sujeción al asiento en las curvas, gracias a la ayuda de la pierna izquierda, que está libre.

Veamos cómo funciona

Desde el punto de vista técnico, un cambio de marchas tradicional se realiza en tres fases: la primera, en la que el embrague se abre quitando gradualmente par a las ruedas; la segunda, en la que el conductor selecciona e introduce la marcha; y la tercera, en la que el embrague se cierra para transmitir de nuevo potencia a las ruedas y el motor empieza a aumentar de revoluciones.

El cambio Selespeed efectúa estas operaciones de manera completamente automática. Para cambiar de marcha no es necesario pisar el embrague ni soltar el pedal del acelerador: la centralita electrónica que controla el cambio (en constante diálogo con el motor) solicita que el embrague se abra, reduce el par independientemente de cuánto se pise el acelerador y selecciona e introduce las marchas.

Por tanto, el Selespeed no es una transmisión automática, sino un cambio manual completamente “robotizado”. De hecho, es el conductor quien debe elegir la marcha que debe introducirse, y puede utilizar tanto los mandos del volante, como la palanca de tipo “joystick” situada entre los asientos, en lugar de la palanca tradicional.

Los mandos del volante son dos: en el lado derecho se encuentra el mando “up” (identificado con el signo “+”), para la introducción secuencial de las marchas durante la aceleración; y a la izquierda se encuentra el mando “down” (identificado con el signo “-“), para reducir las marchas durante la deceleración.

El principio de funcionamiento de la palanca es el mismo: se desplaza hacia adelante para introducir las marchas en aceleración (“up”) y hacia atrás para reducir en fase de deceleración (“down”).

En el túnel central también se encuentra el mando “city”, que permite activar el funcionamiento automático del cambio. Conduciendo en este modo, se delega completamente al Selespeed la introducción y la decisión de qué tipo de marcha se debe adoptar.

Una pantalla situada en el cuentarrevoluciones indica qué marcha está introducida, el funcionamiento “city” o las averías del sistema.

Entre las ventajas que ofrece el nuevo cambio se encuentra la velocidad de introducción de las marchas. En realidad, conduciendo el Alfa 156 Selespeed en modo normal esta operación requiere normalmente un segundo, al igual que con los dispositivos mecánicos tradicionales. Pero si se pisa el acelerador más del 60 por ciento de su recorrido y el régimen del motor se mantiene entorno a las 5000 revoluciones, el tiempo se reduce a la mitad: 4-5 décimas de segundo. Es decir, lo que emplean sólo los mejores probadores con un cambio mecánico tradicional.

Por tanto, extremada deportividad para la nueva versión del Alfa 156. En lo que se refiere al equipamiento, se han introducido pocos cambios respecto al 2.0 Twin Spark. El Selespeed se diferencia además de por, evidentemente, la palabra Selespeed en la parte trasera del coche, por: llantas de aleación exclusivas de 16 pulgadas, volante en piel de nuevo diseño (realizado exclusivamente para el Alfa 156), con mandos del cambio; pantalla en el cuentarrevoluciones que indica la marcha introducida; consola central de color carbono (en el 2.0 está disponible en el pack sport); climatizador, elevalunas trasero de accionamiento eléctrico y brazo delantero de serie.

Alfa 156 2.5 Q-System

Junto al 2.0 Selespeed se encuentra el 2.5 “Q-System”, equipado con un cambio que permite aprovechar al máximo el potencial del 6 cilindros de Alfa Romeo. Además de ofrecer tres modos de funcionamiento automático diferentes (“sport”, “city” y “ice”), el innovador sistema Q-System permite seleccionar las marchas manualmente, como un cambio mecánico tradicional.

La transmisión automática asegura de por sí un mejor aprovechamiento de las prestaciones del motor y un mayor confort, sobre todo en la conducción en ciudad. A estas ventajas, el Q-System añade la posibilidad de mantener, cuando se desea, el pleno control del cambio, algo que seguramente gustará a quien no quiere renunciar a la diversión de la conducción deportiva.

De hecho, una característica exclusiva del Q-System es la “rejilla” de la palanca. En la parte derecha del selector, presenta las clásicas posiciones de todos los cambios automáticos: aparcamiento, marcha atrás, punto muerto y drive.

Los pulsadores situados junto a la palanca permiten seleccionar el modo de funcionamiento. “City” prima la suavidad en los cambios y la equilibrada gestión de los consumos, gracias a la introducción de las marchas a un régimen de revoluciones relativamente bajo. “Sport” destaca las prestaciones del Alfa 156 2.5 V6 y garantiza una conducción divertida y briosa. Y finalmente, “Ice” permite mantener la mayor adherencia cuando el firme es especialmente peligroso, como las carreteras nevadas o heladas.

Poniendo la palanca en drive y desplazándola hacia el sector de la izquierda se pasa a la conducción manual. Las marchas están dispuestas en “H”, al igual que en los dispositivos tradicionales: la primera está arriba a la izquierda, la segunda abajo, la tercera arriba a la derecha, y la cuarta abajo. La marcha atrás se puede seleccionar sólo en la rejilla del cambio automático.

El equipamiento del Q-System se diferencia del 2.5 V6 por el volante en piel de serie, el mando del cambio específico y la pantalla en el cuadro del cuentarrevoluciones que indica la marcha introducida.

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