125 años marcando la pauta en diseño

1886 – Benz Patent Motorwagen. Triciclo motorizado patentado Benz. Invención del automóvil
1886 – Carruaje a motor de Daimler
1900 – Mercedes 35 CV. El primer automóvil moderno
1934 – Mercedes-Benz 500 K Roadster. Elegante deportivo con motor de ocho cilindros con compresor
1954 – Mercedes-Benz 300 SL. Estreno de la inyección directa de gasolina en un turismo con motor de cuatro tiempos producido en serie
1982 – Mercedes-Benz 190. Comienzo de la ofensiva de modelos
1996 – Mercedes-Benz SLK. Primer roadster de lujo compacto
2004 – Mercedes-Benz CLS. Primer coupé de lujo de cuatro puertas
2008 – Mercedes-Benz GLK. SUV de lujo compacto
2010 – F 800 Style. Escaparate tecnológico y exponente del nuevo lenguaje formal

A principios de 1901, el Mercedes 35 CV, el arquetipo de todos los turismos modernos, inaugura una nueva y revolucionaria arquitectura del automóvil, que sigue teniendo validez en los turismos actuales. Este hito de la historia del automóvil, que introduce por primera vez una forma propia, está considerado hoy en día una obra maestra de la tecnología y uno de los automóviles más bellos jamás construidos.
Sus rasgos característicos son una forma alargada, el motor situado en posición baja en el bastidor y el radiador de panal integrado en el frontal, que se convierte en el signo distintivo de la marca. El Mercedes 35 CV es el primer vehículo que ostenta el nombre Mercedes y está llamado a entrar en la historia como precursor de nuevos conceptos. Este modelo supone el fin de las construcciones tipo carruaje que dominan el mercado y está considerado como el primer automóvil moderno.
Muchos otros fabricantes deciden adoptar este concepto innovador, que demuestra su excelencia en todos los aspectos. Este hecho viene a legitimar en los años pioneros el liderazgo de Mercedes-Benz en el campo conceptual y tecnológico. Desde un principio, los fundadores del fabricante de automóviles más antiguo del mundo tienen claro su objetivo: mejorar constantemente sus productos para ofrecer a sus clientes la solución ideal en cada momento.
1909: el compartimento del motor y la carrocería se funden en una unidad formal
Esta regla también se aplica a la configuración estética del automóvil, en la que ejerce una influencia considerable el «Blitzen-Benz» presentado en 1909. En el revolucionario diseño de este hito del automovilismo, concebido como vehículo de carreras para batir récords, confluyen por primera vez los resultados de estudios aerodinámicos. Su lenguaje formal destila dinamismo. Si bien los parámetros aerodinámicos no juegan realmente un papel importante en los vehículos de la época, el «Blitzen-Benz» establece nuevos estándares en el desarrollo automovilístico: el chasis con motor y frontis ya no está separado de la carrocería a la altura del salpicadero, sino que forma una unidad formal con ésta.
Esta característica constructiva se impone casi al mismo tiempo y de forma generalizada también en los turismos de serie, aunque de manera gradual debido a la mayor anchura de las carrocerías. La característica estilística más llamativa es el frontis, una curvatura por debajo del parabrisas que une el compartimento motor y la carrocería, creando una unidad formal.
En los años siguientes, las líneas de los automóviles Mercedes-Benz continúan entusiasmando a la opinión pública con sus propuestas siempre innovadoras y son un fiel reflejo de la filosofía y el perfil de la marca. El diseño despierta la atención por el producto y resalta al mismo tiempo los valores de la marca.
Mercedes 540 K o la esencia de la elegancia deportiva
Mientras que los modelos Mercedes-Benz de los años 1920 presentan líneas masculinas y acentuadas, a partir de los años 1930 el diseño se decanta gradualmente por líneas más suaves y fluidas y elementos formales con contornos más redondeados. Los máximos representantes de esta tendencia
son el modelo 500 K de 1934 y su sucesor, el 540 K, introducido en 1936, que presenta un aspecto exterior idéntico al de su predecesor.
Ambos modelos están a disposición en un gran número de versiones de carrocería. Sus formas «a medida» y las líneas elegantes y fluidas los convierten en auténticos iconos de belleza y representantes de la élite del sector automovilístico. La elegancia de sus líneas y la ejecución precisa de la carrocería se reflejan también en el interior, que destila una armonía perfecta subrayada por el uso de materiales de calidad con un acabado excelente.
En aquella época todavía era habitual combinar el chasis de un fabricante reputado con una carrocería confeccionada a la medida por un carrocero independiente. Pero la elegancia de la «carrocería de Sindelfingen» de Mercedes-Benz, cuyo responsable desde 1932 es Hermann Ahrens, hacen de ella una referencia de su tiempo.
Carrocerías de Sindelfingen con diseño propio
Las carrocerías de Sindelfingen alcanzan en los años 1930 su apogeo en cuanto a elegancia y diversidad. El principio constructivo utilizado desde los albores del automóvil, basado en la combinación de chasis y carrocería individual, permite al cliente elegir entre una gran variedad de carrocerías para casi cualquier modelo de vehículo. Las versiones cerradas berlina y berlina Pullman, que asumen un protagonismo indiscutible desde mediados de los años 1920 frente a las carrocerías abiertas que habían dominado el mercado anteriormente, se construyen también en los años 1930 con el clásico diseño de dos volúmenes. El compartimento del motor y el habitáculo conforman una unidad, mientras que el maletero y el soporte de la rueda de repuesto, situados en la parte trasera, son elementos adosados. La integración formal de los dos volúmenes comienza a partir de mediados de los años 30.
Un paso hacia la modernidad: la carrocería de tres volúmenes de 1953
Después de una fase intermedia, representada en 1951 por el modelo 220 y, en mayor medida, por el modelo 300 «Mercedes Adenauer», Mercedes-Benz da en 1953 el paso decisivo hacia la modernidad con el modelo 180. La carrocería autoportante soldada con el chasis forma un conjunto de tres volúmenes: la denominada forma de «pontón». El tercer «volumen», formado por el maletero,
se encuentra detrás del frontis y el habitáculo. La carrocería de tres volúmenes convence no sólo por su mayor estabilidad y una mejor seguridad pasiva, sino también por su aspecto más moderno. Frente a la forma clásica con guardabarros modelados, faros independientes, peldaños y un voladizo trasero corto, los modelos de tres volúmenes presentan numerosas ventajas prácticas: un habitáculo más grande, mejor visibilidad, un coeficiente de resistencia aerodinámica más bajo, menos ruido aerodinámico y un maletero claramente mayor.
A pesar de la modernidad formal, el habitáculo sigue reflejando los valores típicos y tradicionales de Mercedes-Benz. Materiales de calidad y una configuración de todos los detalles del interior adaptada perfectamente al
diseño de la carrocería contribuyen a crear una impresión general de equilibrio absoluto. Y todo ello sin renunciar al habitual sentido práctico de Mercedes-Benz, empezando por la clara disposición de los instrumentos. Los mandos, como interruptores y palancas, no sólo presentan un aspecto elegante, sino que están dispuestos de acuerdo a pautas ergonómicas: su manejo resulta, por tanto, sumamente intuitivo.
Mercedes «alas de gaviota»: un icono del diseño
Muchos de los extraordinarios modelos de Mercedes-Benz han ejercido una influencia sostenida en la evolución formal de los automóviles. El Mercedes-Benz SL 300 «alas de gaviota», reconocido repetidas veces como un icono del diseño, encarna tras la Segunda Guerra Mundial como ningún otro vehículo de su época los valores de fuerza y clase. En la actualidad sigue siendo un vehículo muy codiciado. En 1999, el 300 SL fue nombrado «vehículo deportivo del siglo» por
un jurado compuesto por expertos del sector automovilístico.
El 300 SL, obra de Friedrich Geiger, fascina desde su debut en 1954 no sólo por sus originales puertas de ala de gaviota, que obedecen a una necesidad constructiva, sino por ser el primer vehículo para carretera de Mercedes-Benz cuya parrilla del radiador no está en posición vertical. En su lugar se encuentra una abertura horizontal para la entrada de aire con la estrella en el centro. Este nuevo frontal será una constante en todos los modelos deportivos sucesivos
del SL.
Volante extraíble como «ayuda para salir del vehículo»
El espartano habitáculo del 300 SL, típico de los vehículos deportivos, se ciñe al conductor y al acompañante como un traje a medida. Aquí prevalece la sensación de deportividad en estado puro, unida a una marcada funcionalidad y a detalles inteligentes. Por ejemplo, el volante que se repliega hacia arriba. Esta solución constructiva, simple pero extremadamente útil en la práctica, permite al piloto acceder y salir del vehículo con suficiente comodidad a pesar del gran diámetro del volante y de la posición elevada de los umbrales laterales, debida a exigencias constructivas. La idea básica se ha asumido del automovilismo, donde sigue utilizándose hoy en día: los bólidos de Fórmula 1 actuales disponen de un volante extraíble que permite al piloto abandonar rápidamente el estrecho puesto de conducción.
1959: los salientes del modelo «colas»
Las berlinas de los modelos 220, 220 S y 220 SE presentadas en 1959 y conocidas habitualmente con el mote «colas» establecen nuevos estándares con su forma inimitable, que aúna funcionalidad y elegancia. Los resaltes, que resultan tan bellos como prácticos a la hora de aparcar, y la generosa visibilidad en todas las direcciones que ofrecen estos modelos se anticipan al cambio de expectativas de la clientela.
Pero el Mercedes «colas» no sólo hace honor a la máxima de los diseñadores «Forms follows function» (la forma sigue a la función) con este detalle. La búsqueda de fórmulas al servicio de la funcionalidad continúa de manera coherente en el interior. Una característica específica son los materiales flexibles utilizados especialmente en el portainstrumentos y los mandos elásticos, dispuestos parcialmente en una posición más baja, que permiten evitar o minimizar el riesgo de lesiones en caso de accidente. El volante con placa acolchada y el retrovisor interior, que cede y se desprende en caso de colisión, son otros componentes importantes de este «habitáculo sin perfiles agudos».
Con ello, el diseño interior contribuye de manera determinante a la seguridad de los pasajeros. Este principio es un complemento a la carrocería de seguridad con habitáculo rígido y zonas de deformación controlada, un concepto introducido en el Mercedes «colas», y tiene como resultado un concepto integral de seguridad.
Afinidad frente a diferenciación
A pesar de todas las afinidades formales que permiten reconocer de inmediato a las distintas series como miembros de la familia Mercedes-Benz, el fabricante con la estrella recurre al diseño para establecer la necesaria diferenciación entre los modelos que esperan los clientes. La versión coupé de dos puertas del 220 SE lanzada en la primavera de 1961 muestra elementos de diseño propios, renunciando por ejemplo a las prominentes «colas» de la berlina. Las nítidas líneas de este bello coupé con carácter intemporal son un elemento recurrente en el diseño de Mercedes-Benz en los años 1960 e influirán en el aspecto exterior de las futuras series de berlinas de la gama media y alta.
El deportivo 350 SL presentado en 1971 y la Clase S de 1972 definen la apariencia externa de los turismos Mercedes-Benz y hacen visible y palpable el concepto de seguridad integral. Los faros de gran superficie con distribución horizontal llaman tanto la atención como los grandes intermitentes, visibles sin dificultades desde el frontal y en la vista lateral. Los legendarios pilotos traseros acanalados no sólo crean estilo, sino que además repelen la suciedad. A ello se añade la nueva manilla de la puerta en forma de estribo, una novedad en la época, que se integra con armonía en la carrocería y ofrece un mayor confort de manejo. Al mismo tiempo, este diseño aumenta la seguridad, pues evita la apertura involuntaria de la puerta en caso de accidente y permite a los equipos de salvamento asirla con las dos manos a la hora de rescatar a los ocupantes.

El C111 hace historia en el apartado del diseño
Mercedes-Benz hace también historia en el capítulo del diseño con vehículos experimentales y prototipos como el C 111 de 1969. Aunque nunca llega a fabricarse en serie, este vehículo representa el punto de partida para el desarrollo de los automóviles del futuro. Si bien las innovaciones en el diseño son un rasgo característico de Mercedes-Benz, en todos los casos se preserva la identidad de la marca. En el caso del C 111, por ejemplo, con las puertas de ala de gaviota, que vuelven a la actualidad en el año 2009 en el SLS AMG.
El objetivo es mantener un equilibrio entre innovación y tradición. Esta filosofía se basa en las siguientes afirmaciones:
o Un Mercedes-Benz debe parecer siempre un Mercedes-Benz.
o El vehículo con la estrella debe transmitir al cliente todos los valores que el cliente espera encontrar en un Mercedes-Benz.
o El diseño debe resultar sumamente innovador, pero respetar al mismo tiempo la tradición de la marca.
Bruno Sacco establece una filosofía cabal de diseño
En los años 1970, el jefe de diseño de Mercedes-Benz Bruno Sacco desarrolla sobre esta base la primera filosofía cabal de diseño de Mercedes-Benz. La primera máxima es que, ante la opinión pública y en cualquier ámbito cultural del mundo, un Mercedes-Benz debe mostrar atributos que lo identifiquen de manera intuitiva como miembro de la familia con la estrella. Asimismo, cuando se desarrolla un modelo de una generación futura, debe conservar en todo momento la identidad de la serie a la que pertenece. Bruno Sacco acuña el concepto de «afinidad vertical», considerado la piedra angular de la filosofía
de diseño de Mercedes-Benz. Un postulado de este concepto es que la nueva generación de un modelo no puede relegar por obsoleto al diseño de la generación anterior.
El segundo pilar sobre el que se basa la filosofía de diseño de Mercedes-Benz es la identidad de la marca, que exige mantener y perfeccionar los rasgos de diseño tradicionales y aplicarlos de manera integrada en todas las series. Bruno Sacco lo describe como «homogeneidad horizontal». Este concepto encuentra su máxima expresión, por ejemplo, en el diseño de las parrillas del radiador, de los faros y de los grupos ópticos traseros.
Diseño made by Mercedes para toda la vida
Para Mercedes-Benz, el diseño es un proceso en constante evolución. Es posible reconocer a cada Mercedes-Benz como miembro de la familia con la estrella, emparentado con sus antecesores y con las demás series contemporáneas. Este es el axioma que han aplicado todos los diseñadores en jefe de Mercedes-Benz que han sucedido a Sacco. Gorden Wagener, actual jefe de diseño de Mercedes,
lo expresa de la siguiente manera: «Un Mercedes-Benz debe poder reconocerse siempre como tal. El diseño de un Mercedes no puede perder su vigencia, ni siquiera al cabo de 30 años. Se trata de un «diseño para toda la vida», como nosotros lo llamamos.». Peter Pfeiffer, el antecesor de Wagener en el cargo lo describía así: «Un Mercedes-Benz es una mezcla de continuidad y creatividad,
de tradición y modernidad, que fundamenta el valor estilístico intemporal de los modelos con la estrella y que contribuye a que muchos de nuestros automóviles se conviertan con el tiempo en clásicos codiciados.»
El diseño del Mercedes Clase S de 1979 se convierte en un arquetipo del diseño
Estas premisas revelan la importancia de otros dos vehículos que crean tendencia con su estilo, la Clase S de 1979 y la categoría compacta de 1982. Su diseño combina elementos tradicionales con formas nuevas desarrolladas para optimizar la aerodinámica. Detalles como la línea de cintura ascendente, los paragolpes integrados, la zaga que se estrecha hacia atrás y el maletero de bordes angulosos suscitan inicialmente ciertas reticencias, pero se convierten enseguida en un modelo imitado por otros fabricantes de automóviles. En la actualidad, su forma conserva su frescura y carácter intemporal. La Clase S de

1979 sigue considerándose hoy en día una de las berlinas más bellas del mundo, gracias a la lograda síntesis de tradición y modernidad de su diseño.
El sucesor de la clase compacta, presentado en 1993 con el nombre de Clase C, es la respuesta de Mercedes-Benz a las exigencias cada vez patentes de los clientes, que desean poseer un vehículo personalizado. La Clase C está disponible en cuatro líneas de diseño y equipamiento diferentes, cuyo carácter y estilo individual se expresa principalmente en el diseño interior. Además de la versión clásica se ofrecen la línea ESPRIT con un habitáculo juvenil y desenfadado, la versión SPORT para los que prefieren un estilo de conducción más deportivo y la línea ELEGANCE, que brinda confort al más alto nivel. En los años siguientes se suman, para muchas series de modelos, otras líneas de diseño y equipamiento que tienen en cuenta las variadas preferencias de los clientes.
Desde 1993, los deseos de personalización son una realidad
Desde 1995, todos los clientes de Mercedes-Benz con un gusto particularmente sofisticado y deseos de personalizar su vehículo tienen a disposición la gama designo. Este abanico de acabados incluye innumerables opciones de combinación con pinturas extraordinarias, cuero especialmente suave en colores exclusivos y molduras con superficies de madera noble, lacado brillante, granito y cuero. Las pinturas exclusivas designo Varicolor generan fascinantes efectos de cambio de color en función de la posición del observador y de la incidencia de la luz. Esto se consigue con partículas de mica metálica en las distintas capas de pintura.
A principios de los años 1990, el creciente deseo de personalización por parte de los clientes hace que los diseñadores de Mercedes-Benz tengan que afrontar nuevos desafíos. En esta época, Mercedes-Benz inaugura una nueva era con la primera gran ofensiva de productos. La gama de turismos, constituida hasta entonces principalmente por tres series, crece hasta convertirse en una extensa cartera de productos.

Con el SLK, el CLK, la Clase A y la Clase M, el fabricante de Stuttgart conquista con rapidez nuevos segmentos de mercado. La empresa crece al mismo ritmo que su cartera de productos y las cifras de producción, mientras el mundo de valores de la marca Mercedes-Benz se hace cada día más complejo. La estrategia de la «homogeneidad horizontal» llega por primera vez a sus propios límites, sobre todo porque los nuevos conceptos de vehículos sugieren estilos de diseño propios. Por este motivo, los diseñadores de Mercedes-Benz se decantan a principios de los años 1990 por un nuevo concepto para el diseño de las
futuras series de modelos.
El rostro de cuatro ojos: la nueva fisonomía de marca de Mercedes
El aclamado rostro de cuatro ojos de la Clase E de 1995 con sus dos pares de faros de distinto tamaño y forma ligeramente elipsoidal supone un primer paso en esta dirección. La belleza y el dinamismo de esta berlina influyen en la apariencia externa de toda la producción del fabricante de Stuttgart. Dos años más tarde, la Clase A es el ejemplo más emblemático de cómo una innovación audaz y moderna y un diseño fiel a la marca son los ingredientes para crear un producto con éxito a largo plazo. Para desarrollar el nuevo compacto de cuatro puertas con portón trasero, los responsables de diseño de la marca se adentran por nuevas vías que sólo puede explorar una marca tan sólida como Mercedes-Benz. La nueva Clase A refleja con formas vanguardistas una técnica innovadora, con elementos tales como la arquitectura con piso doble en sándwich o la inteligente configuración del habitáculo. La Clase A fascina con detalles avanzados desde el punto de vista estilístico y funcional.
1998: la Clase S más ligera de la historia
Los diseñadores de Mercedes-Benz siguen perfeccionando el diseño de los modelos ya consolidados, dándoles nuevos toques estéticos. Un ejemplo es la Clase S presentada en 1998. El lenguaje formal de este buque insignia armoniza a la perfección con su sofisticada técnica y simboliza al mismo tiempo la nueva imagen progresista de la marca Mercedes-Benz. Las líneas deportivas y elegantes confieren a esta berlina con estilo de coupé una presencia atractiva caracterizada por su ligereza.
La configuración del habitáculo recoge las fluidas líneas del exterior y define nuevos parámetros en lo que respecta al diseño del interior. Una moldura de madera integrada que se prolonga en las puertas destaca la distribución doble del tablero de instrumentos, subrayando al mismo tiempo la sensación de amplitud. A ello contribuye también la estructura de los revestimientos de las puertas y de los asientos, que emanan carácter, ligereza y un ambiente lujoso.
Elegantes detalles de diseño: intermitentes integrados en los retrovisores exteriores
Una de las características típicas de diseño de Mercedes-Benz es la atención que nuestros diseñadores prestan a detalles aparentemente secundarios. Por citar un ejemplo, la Clase S es el primer vehículo que monta los intermitentes laterales obligatorios en la carcasa de los retrovisores. Esta solución no obedece tan sólo a un concepto estético, sino que supone al mismo tiempo un aumento de la seguridad.
Crear nuevas tendencias con conceptos innovadores de vehículos ha sido desde siempre un elemento central de la filosofía de Mercedes-Benz. Como prueba del liderazgo de la marca de la estrella en el desarrollo automovilístico y a modo de nuevo testimonio de su capacidad visionaria, en 2003 entra en escena un vehículo de belleza cautivadora, el Vision CLS, que comienza a fabricarse en serie un año más tarde. El nuevo CLS combina de forma fascinante el elegante lenguaje formal de un coupé con la funcionalidad de una berlina de cuatro puertas de la gama alta y anticipa así una nueva generación de coupés, pensada en este caso para los auténticos entendidos entre los entusiastas de los automóviles.
2003: Mercedes reinventa el coupé
Este ambicioso objetivo se extiende también al diseño interior del CLS. Su habitáculo convence con las virtudes tradicionales de Mercedes-Benz, como calidad, funcionalidad, óptima ergonomía y manejo intuitivo, y las completa con un aire de exclusividad, marcadamente individual. A ello contribuyen los excepcionales materiales utilizados, entre ellos fino cuero y madera natural.
Las fluidas líneas del tablero de instrumentos retoman los rasgos del diseño exterior del CLS y determinan también las transiciones a las puertas y la parte trasera. Esta emulación metódica de las líneas exteriores en el interior crea una impresión de armonía general extraordinaria. Con ello, el CLS es un nuevo representante de la coherencia entre el diseño interior y exterior típica de la marca de la estrella.
«Este coupé de cuatro puertas es un automóvil que despierta emociones. Nunca antes había oído comentarios sobre un automóvil tan llenos de sentimiento.», con esta palabras describía el anterior jefe de diseño, Peter Pfeiffer, las reacciones del público en el Salón del Automóvil de 2003. La acentuada línea de cintura se convierte en una nueva seña de identidad y crea escuela.
Nuevo espíritu para la Clase S de 2005
El CLS marca el comienzo de la segunda ofensiva de productos de Mercedes-Benz. A lo largo de varios años se desarrolla una imagen de la marca bien definida que, no obstante, incluye muchas posibilidades de diferenciación. Un representante muy claro de esta estrategia es la Clase S presentada en otoño de 2005. Su lenguaje formal se inspira en las reglas básicas del purismo moderno, definido a principios del siglo XX por reputados artistas, arquitectos y diseñadores. La reflexión sobre la esencialidad, la belleza original y funcional
de los objetos funda este nuevo movimiento estilístico. «L’Esprit nouveau»
(«El espíritu nuevo») es el título de la revista en la que publicaron sus opiniones sobre el diseño renombrados protagonistas del purismo, como el arquitecto y pintor Le Corbusier.
La Clase S destila un nuevo espíritu. Su concepto de diseño está inspirado en la pureza de las formas y la renuncia a cualquier ornato superfluo. Con esta línea, la Clase S establece una nueva dirección estilística en Mercedes-Benz con vistas al futuro. Su característica más evidente es la alternancia de líneas tersas con superficies grandes y suaves, que confiere al vehículo una serenidad y una fuerza extraordinarias.
Líneas nítidas de enérgico trazado que nacen con toda naturalidad de las superficies y vuelven a hundirse con igual facilidad en ellas, creando superficies cóncavas o convexas y creando un rico contraste. El trazado de las líneas, fluido
y acentuado, cautiva con una interesante alternancia de luces y sombras.
Las líneas tersas y los pasarruedas modelados como turgencias poderosas transmiten una gran emoción y prometen un elevado placer de conducción. Una forma afilada, más o menos pronunciada en función del modelo, subraya el dinamismo de los vehículos. El diseño de Mercedes-Benz evita ornamentos innecesarios y la extravagancia formal. En su lugar dominan las formas puras que transmiten una impresión de serenidad, nitidez y confianza.
El sugestivo rasgo de los guardabarros de la Clase E representa la tradición de la marca
Los modelos actuales de Mercedes-Benz incorporan a menudo detalles estilísticos propios del pasado de la marca, que evidencian de manera inconfundible su identificación con la singular tradición de la empresa. Entre ellos se encuentran, por ejemplo, el sugestivo rasgo de los guardabarros de la actual familia de la Clase E, que podemos encontrar ya en los vehículos «Pontón» de los años 50.
O los perfiles y las aberturas de ventilación del SL, cuya forma básica se remonta a los años 50. Sin embargo, estos elementos clásicos se reinterpretan y modernizan. Mercedes-Benz evita con ello intencionadamente y con coherencia dejarse llevar por tendencias retro dictadas por la moda y destinadas a caer en el olvido a corto plazo.
Los diseñadores de Mercedes-Benz prefieren subrayar el origen y la tradición de los modelos combinando elementos estilísticos de la marca ya consolidados con nuevas ideas, perfeccionando así el diseño de una manera continua.
Mercedes-Benz apuesta hoy en día conscientemente por un lenguaje formal diferenciado. Por un lado, combina elementos comunes que permiten reconocer de inmediato un vehículo como un Mercedes-Benz. Por el otro, realiza una interpretación propia, típica de cada serie, de la filosofía de diseño de la marca, confiriendo con ello un carácter propio al vehículo. De ese modo, los SUV se diferencian claramente de las berlinas, los coupés o los vehículos deportivos. El resultado es una combinación interesante de apariencia externa individual e identidad de marca inconfundible.
Este principio es también válido para el diseño interior y se aplica de manera consecuente en todos los modelos de Mercedes-Benz. En función del carácter del vehículo, se desarrollan y utilizan materiales, formas y elementos estilísticos específicos para la serie y el modelo. No obstante, se da prioridad al carácter individual y a la impresión general de armonía frente a la uniformidad. La configuración del interior, que cada vez cobra más importancia a la hora de diseñar un vehículo, contribuye hoy en día más que nunca a mantener viva la fascinación de la belleza a lo largo de los años. Hoy en día, el habitáculo de un vehículo es un espacio vital en el que el propietario pasa mucho tiempo. Por ello, cada vez es más importante el aura que emana un automóvil.
Finos materiales y calidad excepcional en respuesta a las demandas del cliente
En los últimos años, los compradores de automóviles se han vuelto más exigentes y sensibles a este respecto. Ahora ya no sólo buscan una amplia oferta de equipamiento de acuerdo a sus gustos personales, sino que valoran especialmente el uso de materiales de gran calidad y un acabado esmerado. De este modo, la impresión general del habitáculo transmite valores modernos como estética, confort y calidad.
Con el vehículo experimental F 800 Style presentado en 2010, Mercedes-Benz muestra cómo es posible reinterpretar y perfeccionar el lenguaje formal típico de la marca. Este modelo permite intuir cómo serán las berlinas de la categoría de lujo del futuro. Su aspecto externo se caracteriza por la larga batalla, los cortos voladizos de la carrocería y la elegante y fluida línea del techo. En el interior, las superficies de madera y la gran luminosidad garantizan un elevado confort. El puesto de conducción y los apoyabrazos en las puertas parecen flotar en el interior como esculturas y transmiten una impresión de ligereza muy actual. El jefe de diseño de Mercedes-Benz, Gorden Wagener, resume así las cualidades estilísticas del F 800: «La línea del techo con acusados rasgos de coupé y las proporciones equilibradas confieren al vehículo un porte deportivo y elegante, como evolución de los rasgos básicos de diseño de Mercedes-Benz, que acentúa el carácter escultural de la berlina. El resultado es un diseño atractivo, inconfundible, destinado a perdurar en la memoria.».
La tarea de los diseñadores es y será siempre despertar emociones y mantenerlas vivas. El objetivo de su trabajo es desarrollar vehículos capaces de armonizar la técnica con el diseño, que se caractericen por su excelencia técnico y su mensaje emocional. Se puede considerar que el trabajo de los diseñadores ha sido un éxito cuando los clientes no sólo adquieren los vehículos por motivos puramente racionales, sino que tienen en consideración a partes iguales la razón y la emoción.
Para Mercedes-Benz, el diseño tiene además un significado mayor: se trata nada menos que de una seña de identidad de la marca. El diseño define la imagen de la marca de la estrella, muestra atributos típicos de Mercedes-Benz como deportividad, estilo y fuerza innovadora y es expresión de seguridad, confort y calidad. Al mismo tiempo, es el nexo que une visualmente la tradición inimitable de la marca con su presente y su futuro.

Hitos de Mercedes-Benz en el apartado del diseño
1886
Con su «triciclo motorizado patentado propulsado por motor de gas», Carl Benz presenta el primer automóvil del mundo. La forma de este triciclo, inspirado en
las bicicletas, es la expresión de una obra de ingeniería en estado puro.
1901
El Mercedes 35 CV dota por primera vez al automóvil de una forma propia y está considerado como el primer automóvil moderno. El radiador de panal integrado a la perfección en el diseño se convierte en el signo distintivo de la marca.
1906
Daimler-Motoren-Gesellschaft, con sede en Untertürkheim, crea su propio departamento de construcción de carrocerías.
1909
El famoso vehículo de carreras «Blitzen-Benz», que establece numerosos récords en su época, es el primer vehículo cuyas formas obedecen a consideraciones de optimizado aerodinámico.
1910
El diseño del automóvil logra un avance llamativo: una curvatura por debajo del parabrisas, denominada frontis o «torpedo», une el chasis con el compartimento motor y la carrocería con el habitáculo, creando una unidad orgánica. Las nuevas paredes laterales lisas y la línea de cintura de trazado continuo dotan al automóvil de un aspecto armonioso.

1911
En paralelo con el radiador de panal plano, Daimler-Motoren-Gesellschaft desarrolla un nuevo radiador con un diseño característico acabado en punta, utilizado principalmente en los modelos más deportivos y potentes.
1920
La planta de DMG en Sindelfingen inicia la producción de carrocerías Mercedes.
1932
Hermann Ahrens asume la dirección de la construcción de vehículos especiales en la planta de Mercedes-Benz en Sindelfingen.
1934
El 500 K y su sucesor, el 540 K del año 1936, constituyen un hito de gran relevancia en el diseño de Mercedes-Benz por las elegantes y fluidas líneas de su carrocería, creada por Hermann Ahrens. Cabe destacar especialmente el «Roadster especial», que se convierte en el vehículo más codiciado de los años 1930.
1953
El modelo 180 con carrocería autoportante y silueta de tres volúmenes marca la transición del diseño clásico de Mercedes-Benz hacia un lenguaje formal más moderno. El guardabarros y los faros están completamente integrados en el cuerpo básico de la carrocería, que también abarca el compartimento del motor y el maletero. Esta concepción permite disponer de un habitáculo acristalado de dimensiones generosas, inéditas en aquella época.
1954
Año de nacimiento del legendario 300 SL con puertas en alas de gaviota, nuevas e insólitas proporciones y una novedosa forma de la parrilla del radiador de Mercedes-Benz, que marca el diseño frontal de la serie de deportivos SL. Este superdeportivo es la máxima expresión del diseño automovilístico de su época.
1957
Los faros con intermitentes integrados y dispuestos en posición vertical introducidos en el 300 SL Roadster se convierten en un icono de estilo y caracterizan el diseño frontal de los turismos Mercedes-Benz hasta comienzos
de los años 1970.
1959
Las berlinas de seis cilindros Mercedes-Benz 220, 220 S y 220 SE disponen de resaltes menos remarcados. El Mercedes «colas» es el primer vehículo del mundo con habitáculo rígido y zonas de deformación controlada que absorben la energía de un impacto, escribiendo con ello un nuevo capítulo en el apartado de la técnica de seguridad.
1961
La versión coupé de dos puertas del 220 SE presenta elementos de diseño propios, como por ejemplo la renuncia a las «colas» de la berlina. Las nítidas líneas de este hermoso coupé, que no pasa nunca de moda, dominan el diseño de Mercedes-Benz en los años 60.
1963
Se presenta el 230 SL, con novedosas proporciones y líneas poco habituales. Su techo rígido desmontable, que recibe el apelativo de «techo de pagoda», no sólo tiene una forma especial que resulta muy bella, sino que aumenta la rigidez y, en consecuencia, la seguridad.
El Mercedes-Benz 600 da un nuevo impulso a la categoría de los exclusivos y lujosos vehículos de representación con sus líneas claras y geométricas.
1971
El nuevo modelo deportivo 350 SL y la Clase S presentada en 1972 hacen palpable el concepto de seguridad integral de Mercedes-Benz. Estos dos modelos determinan la apariencia exterior de los turismos Mercedes-Benz. Ambos incluyen importantes elementos de diseño, como los faros de gran tamaño dispuestos en línea horizontal, los intermitentes claramente visibles desde el frontal y desde los lados, los pilotos traseros estriados y las manillas de las puertas en forma de estribo.
1975
Bruno Sacco sucede a Friedrich Geiger como jefe del departamento de estilismo, convirtiéndose en el nuevo jefe de diseño de Mercedes-Benz.
1979
El diseño de la nueva Clase S combina elementos tradiciones con nuevas formas desarrolladas dentro del marco de la optimización aerodinámica. Sus características más llamativas son la línea de cintura ascendente, los paragolpes integrados y la parte trasera de la carrocería, que se estrecha hacia atrás.
1982
Mercedes-Benz presenta la clase compacta con los modelos 190 y 190 E. El diseño de esta nueva serie compacta, que sirve más tarde de inspiración para la actual Clase C, prosigue de manera consecuente el camino emprendido por la Clase S.
La zaga se eleva claramente de la línea de cintura rebajada de la carrocería: esta nueva forma suscita inicialmente ciertas reticencias, pero se revela enseguida como un detalle intemporal y característico de la marca de la estrella.
1984
La zaga de la nueva gama intermedia con la denominación interna W 124 muestra una tapa del maletero terminada en una forma casi trapezoidal. De ese modo, a pesar del perfil aerodinámico en posición elevada, los ocupantes disponen de un borde de carga bajo. Los grupos ópticos traseros asumen esta forma trapezoidal, que se convierte en un elemento estilístico típico en otras series y en las generaciones posteriores del modelo.

1991
Con la presentación de la nueva Clase S revela Mercedes-Benz una interpretación completamente nueva de la característica parrilla del radiador. Ahora, este elemento es una rejilla plana integrada en el capó.
1993
Dentro del marco de la primera gran ofensiva de productos, el estudio de coupé de Mercedes-Benz suscita un vivo interés en el Salón del Automóvil de Ginebra. Por primera vez se muestra una interpretación totalmente nueva del rostro de Mercedes con cuatro faros elipsoidales.
En la Clase, que viene a suceder a la categoría compacta, presenta Mercedes-Benz por primera vez una gama con cuatro líneas de diseño y equipamiento diferentes, cuyo carácter y estilo individual se reflejan principalmente en el diseño interior.
1995
La nueva Clase E es el primer modelo fabricado en serie con el revolucionario rostro de cuatro ojos. El nuevo diseño del frontal se incorpora más adelante en otras series.
La gama designo ofrece a los clientes Mercedes-Benz con gustos particularmente sofisticados innumerables opciones de combinación con pinturas extraordinarias, cuero especialmente suave en colores exclusivos y molduras con superficies de madera noble, lacado brillante, granito y cuero.
1996/1997
Dentro del marco de la ofensiva de productos de Mercedes-Benz ven la luz muchas nuevas series de modelos, como el SLK, el CLK, la Clase A y la Clase M. El departamento de Diseño de Mercedes-Benz desarrolla también para los nuevos modelos soluciones estilísticas de vanguardia.

1998
Con su silueta alargada con aire de coupé, la nueva Clase S simboliza la nueva imagen progresista de la marca Mercedes-Benz. Su diseño interior, perfectamente armonizado con las líneas elegantes y deportivas de la carrocería, define nuevos parámetros y destila carácter, ligereza y un ambiente lujoso. Los intermitentes, integrados por primera vez en las carcasas de los retrovisores externos, son una de las características más llamativas.
1999
Peter Pfeiffer sucede a Bruno Sacco como jefe de diseño.
2003
El Vision CLS, presentado en el Salón Internacional de Fráncfort, tiene una gran repercusión mundial. Este prototipo de coupé de cuatro puertas, que ofrece un elevado confort para cuatro personas, provoca reacciones entusiastas. El premio de diseño «Autonis» y el título de «Mejor prototipo de 2003» son una muestra del potencial de fascinación que encierra este innovador vehículo.
2004
El CLS pasa a fabricarse en serie casi sin modificaciones en el marco de la segunda gran ofensiva de productos de Mercedes-Benz. Su carácter autónomo, la típica elegancia de un coupé y una marcada funcionalidad conquistan a nuevos grupos de clientes. Sus características estilísticas propias, como la línea lateral, los nuevos faros o la zaga con borde ligeramente curvado hacia abajo aportan nuevos matices de elegancia. La continuación coherente de las líneas externas en el habitáculo hace del CLS un ejemplo palpable de la armonía entre el diseño interior y exterior típica de Mercedes-Benz.
En la segunda fase de la ofensiva de productos, Mercedes-Benz introduce un nuevo lenguaje formal. Todas las series de modelos muestran entre sí un claro parentesco, pero ostentan al mismo tiempo una forma propia y característica.
2005
Con líneas que rayan en el purismo, la Clase S establece nuevas tendencias estilísticas. La combinación de aristas nítidas y precisas con superficies suaves encarna a la perfección la nueva filosofía de diseño de la marca.
2007
La Clase C es la primera berlina de Mercedes-Benz que dispone de dos fisonomías diferentes bien definidas: la línea ELEGANCE, que ostenta la estrella sobre la parrilla del radiador, y la línea AVANTGARDE, en donde la estrella está integrada en la parte central de la parrilla: una interpretación moderna de la entrada de aire introducida en 1954 con el 300 SL.
2008
Gorden Wagener asume la dirección del departamento de Diseño de Mercedes-Benz.
Con el GLK, Mercedes-Benz trae nuevos aires al segmento de los SUV compactos de lujo. Las angulosas líneas básicas son un homenaje a la Clase G, el todoterreno clásico de la marca.
2009
La Clase E sale al mercado con formas nuevas y vanguardistas que han sido premiadas en múltiples ocasiones. La curva del guardabarros trasero reinterpreta en clave moderna un elemento de diseño del Mercedes «Pontón» de los años 50.
El llamativo diseño del nuevo superdeportivo de Mercedes-Benz transmite fascinación y espontaneidad. El SLS AMG cautiva con su largo capó, el habitáculo situado en posición retrasada y la corta zaga con aleta trasera extensible. Las puertas de ala de gaviota evocan al legendario deportivo 300 SL, al igual que la ancha parrilla del radiador con estrella en el centro, el perfil transversal en forma de ala y los perfiles sobre el capó y en los laterales.

2010
El vehículo experimental F 800 Style, en el que los diseñadores de Mercedes-Benz han reinterpretado y perfeccionado el lenguaje formal típico de la marca, permite intuir cómo serán las berlinas de la categoría de lujo del futuro. La larga batalla y los voladizos cortos de la carrocería y la elegante y fluida línea del techo le confieren un aspecto externo deportivo y elegante. En el interior del F 800 Style, las superficies de madera y la gran luminosidad transmiten una impresión de ligereza muy actual.

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